Mensaje por Hoplon » 26 Sep 2010 20:44
El gusto por el lujo no es exclusivo del progrerío nacional, con su vicevogue y sus sindicalistas adictos a los cruceros y restaurantes de lujo: los libertadores de la sociedad son iguales en todas partes.
"El Mono Jojoy", defensor de los oprimidos para unos y vulgar narcoterrorista para otros, la ha diñado: la Fuerza Aerea Colombiana le echó encima siete toneladas de bombas en su refugio en la selva. Alguien con muy mala leche bautizó la misión como "Operación Sodoma".
El cadaver ha sido reconocido por las botas que llevaba, en las que un infiltrado ocultó un microchip, y por su archipopular Rolex de oro, valorado en 13.000 dólares.
Ahora que se ha recuperado el reloj el número de serie ha permitido identificar al propietario: era de un empresario secuestrado por las FARC hace años, y del que nunca más se supo.
Ahora su familia podrá recuperarlo, me refiero al peluco, claro.
El gusto por el lujo no es exclusivo del progrerío nacional, con su vicevogue y sus sindicalistas adictos a los cruceros y restaurantes de lujo: los libertadores de la sociedad son iguales en todas partes.
"El Mono Jojoy", defensor de los oprimidos para unos y vulgar narcoterrorista para otros, la ha diñado: la Fuerza Aerea Colombiana le echó encima siete toneladas de bombas en su refugio en la selva. Alguien con muy mala leche bautizó la misión como "Operación Sodoma".
El cadaver ha sido reconocido por las botas que llevaba, en las que un infiltrado ocultó un microchip, y por su archipopular Rolex de oro, valorado en 13.000 dólares.
Ahora que se ha recuperado el reloj el número de serie ha permitido identificar al propietario: era de un empresario secuestrado por las FARC hace años, y del que nunca más se supo.
Ahora su familia podrá recuperarlo, me refiero al peluco, claro.