Mensaje por Mesrine » 09 Sep 2010 22:51
Bueno, me gustaría decir algo en favor de los yanquis, aunque solo sea por una vez. Lo cierto es que sus soldados (profesionales como aquí) estan mucho mejor tratados por su estado que en nuestro país. Os podría decir que el sueldo de un español en misión de guerra es ridículo en comparación con el de un marine en misión OTAN, pero ya no es solo eso, tienen muchas prestaciones sociales que aquí son impensables: residencia de verdad, privilegios jurídicos, pensiones que verdaderamente les deja la vida arreglada y finalmente asilos propios para garantizar una vejez digna.
Otra cosa es que a la guerra ya le basta el nombre, y es algo que no se le debería desear vivir ni al peor enemigo, por lo que mucha gente queda realmente marcada. Yo os puedo decir que conozco el caso de chavales jóvenes que fueron conmigo a Afganistan siendo unos niñatos y cuando volvieron ni los padres se creían que pudieran mostrar tanta madurez en algunos aspectos de su vida.
Uno de mis tíos sirvió en la Legión, en el tercio sahariano, y le tocaron los años duros en los que verdaderamente tuvieron lugar acciones de guerra. Yo siempre le noté algo diferente al resto de las personas, su capacidad de respuesta en ciertas situaciones, y a veces lo conflictivo que llegó a ser. Murió joven y de forma violenta en unas circunstancias que prefiero no contaros, solo deciros que no vivió siempre dentro de la legalidad, eso sí nunca hizo nada que perjudicara a los demás.
Bueno, me gustaría decir algo en favor de los yanquis, aunque solo sea por una vez. Lo cierto es que sus soldados (profesionales como aquí) estan mucho mejor tratados por su estado que en nuestro país. Os podría decir que el sueldo de un español en misión de guerra es ridículo en comparación con el de un marine en misión OTAN, pero ya no es solo eso, tienen muchas prestaciones sociales que aquí son impensables: residencia de verdad, privilegios jurídicos, pensiones que verdaderamente les deja la vida arreglada y finalmente asilos propios para garantizar una vejez digna.
Otra cosa es que a la guerra ya le basta el nombre, y es algo que no se le debería desear vivir ni al peor enemigo, por lo que mucha gente queda realmente marcada. Yo os puedo decir que conozco el caso de chavales jóvenes que fueron conmigo a Afganistan siendo unos niñatos y cuando volvieron ni los padres se creían que pudieran mostrar tanta madurez en algunos aspectos de su vida.
Uno de mis tíos sirvió en la Legión, en el tercio sahariano, y le tocaron los años duros en los que verdaderamente tuvieron lugar acciones de guerra. Yo siempre le noté algo diferente al resto de las personas, su capacidad de respuesta en ciertas situaciones, y a veces lo conflictivo que llegó a ser. Murió joven y de forma violenta en unas circunstancias que prefiero no contaros, solo deciros que no vivió siempre dentro de la legalidad, eso sí nunca hizo nada que perjudicara a los demás.