Mensaje por TUERTOPIRON » 21 Nov 2010 19:56
Os cuento una historia real, de un hecho de armas Español y no muy lejano, aunque se quiera dar por olvidado, yo tuve la suerte de estar con el Comandante Sagaseta en el 76:
"EL TENIENTE LÓPEZ DUPLÁ DE LA 10ª CIA, 2ª BANDERA PARACAIDISTA.
( Vivencias personales de un paracaidista de la 10ª Compañía ).
Yo no sé gran cosa sobre el Teniente Duplá. Lo que oía en la compañía es
que era de Zaragoza, hijo de un banquero y que a él no le iba la vida de oficinas, sino que prefirió la carrera militar.
Como todos nosotros, hizo el curso de paracaidismo en la Escuela de
Alcantarilla, en el mismo año, unos meses antes que lo hiciera el 8º curso, con cuyos integrantes – civiles, soldados de quintas y procedentes de la Legión, se formo la 2ªBandera de paracaidistas, con base en Alcalá de Henares (Madrid). Yo no lo conocía hasta que me adscribieron a la 10ª compañía, poco antes de partir para el territorio de Ifni. Que se hizo inicialmente a bordo de un buque de la Armada desde Cádiz, dicho transporte no tubo mucho éxito pues no se pudo desembarcar en las playas de Ifni debido al mal tiempo y nos trasladaron a las palmas de Gran Canarias. Seria el 17 de Febrero de 1957 cuando fuimos trasladados en avión, “ Junkers “hasta Sidi Ifni.
De sus hechos de armas sólo sé los que se circunscriben a su mandato como teniente de la 2ª sección de ametralladoras de la 10ª Cía. Él y el tte. Sáez de Sagaseta eran los oficiales de la sección de tal arma, como los ttes. Ocón Tarrasa y Frías del valle lo eran de las de morteros, cañones sin retroceso y bazokas.
En todas las actuaciones de la compañía de armas pesadas, como tal,excepto en el pelotón de ametralladoras que acompañaba a la sección de fusileros de la 7ª Cia paracaidista del tte. Ortiz de Zárate, el tte. Duplá estuvo presente, al mando de su sección. Y sobrevivió de milagro a los acontecimientos de armas. Porque varias
veces lo he visto en pié, pistola en mano, dirigir a sus soldados, despreciando las balas enemigas. ( La primera vez que entramos en combate contra los moros, al empezar el tiroteo, sí lo vi un poco desconcertado. El y el Tte. Ocón al primer momento, no sabían “ por donde iban los tiros “, valga el símil y es que en una emboscada, al primer pronto, nadie sabe donde está el enemigo) pero éstos oficiales no se escondían la cabeza tras
una piedra, como he visto a…algunos “combatientes “, sino que allí estaban desafiando las balas que silbaban a su alrededor, dando órdenes a su tropa. Lo puedo decir sin embagues, por que yo, como cabo de ametralladoras de su sección, era uno de los combatientes siempre más cercanos a él, como eso de la “ soga sigue al pozal “ o el trueno al rayo.
Como persona, para mí era un buen hombre justo y honrado – un militar – considerado y franco con los que estaban bajo su mando. Todos los soldados le apreciábamos, le teníamos un gran respeto. Aunque, en una ocasión también lo he visto “repartiendo puros “. Con su elevada estatura casi 1,90 m- y uno, más bajito si lo tenias delante de ti, en plan de echarte el “ puro” por alguna falta, ya podías ampararte a todos los santos. Y como anécdota personal contaré un hecho que refleja su gran talante democrático, como hoy dicen en aquellos tiempos del “garrotazo y tente tieso “.
Fue así; tenía que salir – urgentemente – un pelotón de ametralladoras de acompañamiento a la sección de fusileros del tte. Ortiz de Zárate, de la 7ªcompañía Paracaidista. El Tte. Duplá formó su sección de ametralladoras en el patio del acuartelamiento, tenía que elegir entre los cuatro cabos de su sección, a dos de ellos, podía simplemente ordenar a dedo a uno de nosotros el salir a ésta misión. Pues no, prefirió echarlo a suerte. Por lo que a mí respecta, iba el otro cabo – Bienvenido Conesa – o iba yo. El Tte.Duplá echo una moneda al aire, Conesa pidió cara pero salió cruz, ganaba yo. El cabo Conesa y su escuadra de ametralladoras se iban a Tzelata. No es que me alegrara. En estado de “ guerra “ se está siempre en guardia, preparado para cualquier contingencia. Ya se sabe lo que pasó, cercados por los moros, el Tte. Ortiz de Zárate murió a de más de otros paracaidistas y otros muchos heridos. El cabo Conesa también fue herido.
No cabe duda de que el Tte. Duplá era un hombre justo y democrático no quiso elegir a dedo. Tal vez no quería cargar sobre su conciencia la muerte de sus Paracaidistas en caso de ir mal las cosas.
Escuadra de ametralladoras de la 10ª Cía. 2ª Bandera paracaidista. Finales de 1957. Ifni.
Sigo. La sección de ametralladoras del Tte. Duplá estuvo en casi todas las operaciones (las que llevó a cabo la 2ª Bandera), militares, desarrolladas para liberar los puestos avanzados y posiciones que asediaban y algunas ocupaban los guerrilleros. Entre últimos de Noviembre y la primera quincena de Diciembre, se culminaron las principales acciones de armas contra los moros del Istqlal. La 10ª compañía tuvo una activa participación en aquellas misiones de rescate y asentamiento de los puestos reconquistados al enemigo. A los hechos me remito: Cuatro oficiales – tte. Ocón Tarrasa, Tte. Sáez de Sagaseta , Tte. Frías, y por último el Tte. Duplá, heridos ( todos los oficiales de la 10ª Cia ), varios CLP muertos y varios más heridos.
Os cuento una historia real, de un hecho de armas Español y no muy lejano, aunque se quiera dar por olvidado, yo tuve la suerte de estar con el Comandante Sagaseta en el 76:
"EL TENIENTE LÓPEZ DUPLÁ DE LA 10ª CIA, 2ª BANDERA PARACAIDISTA.
( Vivencias personales de un paracaidista de la 10ª Compañía ).
Yo no sé gran cosa sobre el Teniente Duplá. Lo que oía en la compañía es
que era de Zaragoza, hijo de un banquero y que a él no le iba la vida de oficinas, sino que prefirió la carrera militar.
Como todos nosotros, hizo el curso de paracaidismo en la Escuela de
Alcantarilla, en el mismo año, unos meses antes que lo hiciera el 8º curso, con cuyos integrantes – civiles, soldados de quintas y procedentes de la Legión, se formo la 2ªBandera de paracaidistas, con base en Alcalá de Henares (Madrid). Yo no lo conocía hasta que me adscribieron a la 10ª compañía, poco antes de partir para el territorio de Ifni. Que se hizo inicialmente a bordo de un buque de la Armada desde Cádiz, dicho transporte no tubo mucho éxito pues no se pudo desembarcar en las playas de Ifni debido al mal tiempo y nos trasladaron a las palmas de Gran Canarias. Seria el 17 de Febrero de 1957 cuando fuimos trasladados en avión, “ Junkers “hasta Sidi Ifni.
De sus hechos de armas sólo sé los que se circunscriben a su mandato como teniente de la 2ª sección de ametralladoras de la 10ª Cía. Él y el tte. Sáez de Sagaseta eran los oficiales de la sección de tal arma, como los ttes. Ocón Tarrasa y Frías del valle lo eran de las de morteros, cañones sin retroceso y bazokas.
En todas las actuaciones de la compañía de armas pesadas, como tal,excepto en el pelotón de ametralladoras que acompañaba a la sección de fusileros de la 7ª Cia paracaidista del tte. Ortiz de Zárate, el tte. Duplá estuvo presente, al mando de su sección. Y sobrevivió de milagro a los acontecimientos de armas. Porque varias
veces lo he visto en pié, pistola en mano, dirigir a sus soldados, despreciando las balas enemigas. ( La primera vez que entramos en combate contra los moros, al empezar el tiroteo, sí lo vi un poco desconcertado. El y el Tte. Ocón al primer momento, no sabían “ por donde iban los tiros “, valga el símil y es que en una emboscada, al primer pronto, nadie sabe donde está el enemigo) pero éstos oficiales no se escondían la cabeza tras
una piedra, como he visto a…algunos “combatientes “, sino que allí estaban desafiando las balas que silbaban a su alrededor, dando órdenes a su tropa. Lo puedo decir sin embagues, por que yo, como cabo de ametralladoras de su sección, era uno de los combatientes siempre más cercanos a él, como eso de la “ soga sigue al pozal “ o el trueno al rayo.
Como persona, para mí era un buen hombre justo y honrado – un militar – considerado y franco con los que estaban bajo su mando. Todos los soldados le apreciábamos, le teníamos un gran respeto. Aunque, en una ocasión también lo he visto “repartiendo puros “. Con su elevada estatura casi 1,90 m- y uno, más bajito si lo tenias delante de ti, en plan de echarte el “ puro” por alguna falta, ya podías ampararte a todos los santos. Y como anécdota personal contaré un hecho que refleja su gran talante democrático, como hoy dicen en aquellos tiempos del “garrotazo y tente tieso “.
Fue así; tenía que salir – urgentemente – un pelotón de ametralladoras de acompañamiento a la sección de fusileros del tte. Ortiz de Zárate, de la 7ªcompañía Paracaidista. El Tte. Duplá formó su sección de ametralladoras en el patio del acuartelamiento, tenía que elegir entre los cuatro cabos de su sección, a dos de ellos, podía simplemente ordenar a dedo a uno de nosotros el salir a ésta misión. Pues no, prefirió echarlo a suerte. Por lo que a mí respecta, iba el otro cabo – Bienvenido Conesa – o iba yo. El Tte.Duplá echo una moneda al aire, Conesa pidió cara pero salió cruz, ganaba yo. El cabo Conesa y su escuadra de ametralladoras se iban a Tzelata. No es que me alegrara. En estado de “ guerra “ se está siempre en guardia, preparado para cualquier contingencia. Ya se sabe lo que pasó, cercados por los moros, el Tte. Ortiz de Zárate murió a de más de otros paracaidistas y otros muchos heridos. El cabo Conesa también fue herido.
No cabe duda de que el Tte. Duplá era un hombre justo y democrático no quiso elegir a dedo. Tal vez no quería cargar sobre su conciencia la muerte de sus Paracaidistas en caso de ir mal las cosas.
Escuadra de ametralladoras de la 10ª Cía. 2ª Bandera paracaidista. Finales de 1957. Ifni.
Sigo. La sección de ametralladoras del Tte. Duplá estuvo en casi todas las operaciones (las que llevó a cabo la 2ª Bandera), militares, desarrolladas para liberar los puestos avanzados y posiciones que asediaban y algunas ocupaban los guerrilleros. Entre últimos de Noviembre y la primera quincena de Diciembre, se culminaron las principales acciones de armas contra los moros del Istqlal. La 10ª compañía tuvo una activa participación en aquellas misiones de rescate y asentamiento de los puestos reconquistados al enemigo. A los hechos me remito: Cuatro oficiales – tte. Ocón Tarrasa, Tte. Sáez de Sagaseta , Tte. Frías, y por último el Tte. Duplá, heridos ( todos los oficiales de la 10ª Cia ), varios CLP muertos y varios más heridos.