Mensaje por AlejandroFener » 22 Oct 2015 14:00
La precisión de la destroyer con el cañón en buen estado y el disparador fino es mucho mayor. Normalmente a 50 mts. con apoyo las agrupaciones no deberían salir del círculo del 9, que mide 10 cms. de diámetro. El proble ma de las Destroyer es que han tirado mucha munición corrosiva, con pistones antiguos. Hasta 1970, más o menos, toda la producción de Santa Bárbara llevó pistones corrosivos que dañan el cañon mediante picado y corrosión. Como es sabido este tipo de munición exige una limpieza particular del arma. Como primera limpieza hay que utilizar algún compuesto nitrogenado. El más fácil de obtener es el amoníaco. El limpiacristales casero vale, siempre que lleve ese compuesto, lo que es fácilmente comprobable mediante el olfato. Hay que darle dos o tres pasadas con papel impregnado con líquido amoniacal a elegir. Luego se seca bien el interior del cañón y se procede a la limpieza normal. Obviamente, la inmensa mayoría de las Destroyer utilizadas por la Guardia Civil y antigua Policía Armada no eran objeto de esa limpieza, por lo que los casos de daños en el cañón son muy frecuentes. Y ya se sabe que una vez que la precisión de un cañón está arruinada es casi imposible recuperarla.
La precisión de la destroyer con el cañón en buen estado y el disparador fino es mucho mayor. Normalmente a 50 mts. con apoyo las agrupaciones no deberían salir del círculo del 9, que mide 10 cms. de diámetro. El proble ma de las Destroyer es que han tirado mucha munición corrosiva, con pistones antiguos. Hasta 1970, más o menos, toda la producción de Santa Bárbara llevó pistones corrosivos que dañan el cañon mediante picado y corrosión. Como es sabido este tipo de munición exige una limpieza particular del arma. Como primera limpieza hay que utilizar algún compuesto nitrogenado. El más fácil de obtener es el amoníaco. El limpiacristales casero vale, siempre que lleve ese compuesto, lo que es fácilmente comprobable mediante el olfato. Hay que darle dos o tres pasadas con papel impregnado con líquido amoniacal a elegir. Luego se seca bien el interior del cañón y se procede a la limpieza normal. Obviamente, la inmensa mayoría de las Destroyer utilizadas por la Guardia Civil y antigua Policía Armada no eran objeto de esa limpieza, por lo que los casos de daños en el cañón son muy frecuentes. Y ya se sabe que una vez que la precisión de un cañón está arruinada es casi imposible recuperarla.