Mensaje por Hooke » 21 Mar 2015 22:01
La aviación y el sector naval aportan una gran parte del pastel, en efecto, pero no debemos olvidar los sectores de municiones de artillería, morteros, munición naval y de aviación y un largo etcétera (Maxam - Expal), los vehículos blindados (SBGD), la electrónica (INDRA). Somos una potencia considerable en la industria de defensa.
La fabricación de armas ligeras ha desaparecido precisamente porque se trataba de una industria que vivía de un cliente cautivo (los Ministerios de Defensa e Interior), carecía de un mercado competitivo (civil, por ejemplo) y que fue incapaz de adaptarse a la modernidad. ¿Porqué te vas a molestar en reducir costes, o mejorar la calidad, si con una buena cena con el Subsecretario de Estado para que compre tu producto, en aras de protección de la industria nacional por supuesto, puedes colocar varios miles de pistolas durante un par de décadas?. De modo que, cuando esa protección cae (porque no puede ser eterna, ya que finalmente te pilla el toro de la modernidad), te encuentras veinte años por detrás de tus competidores. Y tienes que cerrar.
Si os dais cuenta lo único que sobrevive (mínimamente) es la fabricación de escopetas. Precisamente porque tenía un mercado, pequeño y cerrado si, pero medianamente competitivo. Tenían que venderles escopetas a los cazadores. Y si la escopeta no funcionaba o se oxidaba a la primera temporada, no vendías mas. Algo que no se arregla con una reunión en el Ministerio.
Lo que está claro es que hay que ofrecer productos modernos, avanzados y mantenerse siempre en primera línea. Lo que es difícil para una industria que, históricamente, siempre ha estado con la cantinela de que el Gobierno "garantice la carga de trabajo". Pero hay que ser conscientes que hay que sacar al mercado, a título de ejemplo, algo que mejore a la Glock en menos de 500 euros PVP... Complicadísimo. Es un mercado muy maduro, en el que hay grandes jugadores establecidos hace 150 años y en el que es muy difícil hacerse hueco.
El primer paso (imprescindible), sería una revisión del reglamento de armas, que permitiera un mercado nacional vivo y dinámico en el que algunas empresas pudieran empezar a desarrollarse y aprender. Si el mercado civil despegara, habría una buena oportunidad de negocio para las armas ligeras para un par de empresas que se foguearan en el mercado nacional para dar luego el salto al mercado con mayúsculas, el de los EEUU. Estoy pensando en pistolas (orientadas inicialmente a la competición), fusiles para tiro deportivo asequibles, escopetas tácticas.... Hay buena imagen de las armas españolas (pistolas, el CETME C, nuestras versiones del Maúser...) en el mercado americano, que podría aprovecharse.
Hay algunas ideas en marcha. Por ejemplo la gente que ha comprado la fábrica de La Coruña dice que van a fabricar versiones deportivas del Maúser (para el mercado americano, supongo). Si les sale bien, podrían pensar en nuevos productos.
Veremos que pasa.
Saludos.
La aviación y el sector naval aportan una gran parte del pastel, en efecto, pero no debemos olvidar los sectores de municiones de artillería, morteros, munición naval y de aviación y un largo etcétera (Maxam - Expal), los vehículos blindados (SBGD), la electrónica (INDRA). Somos una potencia considerable en la industria de defensa.
La fabricación de armas ligeras ha desaparecido precisamente porque se trataba de una industria que vivía de un cliente cautivo (los Ministerios de Defensa e Interior), carecía de un mercado competitivo (civil, por ejemplo) y que fue incapaz de adaptarse a la modernidad. ¿Porqué te vas a molestar en reducir costes, o mejorar la calidad, si con una buena cena con el Subsecretario de Estado para que compre tu producto, en aras de protección de la industria nacional por supuesto, puedes colocar varios miles de pistolas durante un par de décadas?. De modo que, cuando esa protección cae (porque no puede ser eterna, ya que finalmente te pilla el toro de la modernidad), te encuentras veinte años por detrás de tus competidores. Y tienes que cerrar.
Si os dais cuenta lo único que sobrevive (mínimamente) es la fabricación de escopetas. Precisamente porque tenía un mercado, pequeño y cerrado si, pero medianamente competitivo. Tenían que venderles escopetas a los cazadores. Y si la escopeta no funcionaba o se oxidaba a la primera temporada, no vendías mas. Algo que no se arregla con una reunión en el Ministerio.
Lo que está claro es que hay que ofrecer productos modernos, avanzados y mantenerse siempre en primera línea. Lo que es difícil para una industria que, históricamente, siempre ha estado con la cantinela de que el Gobierno "garantice la carga de trabajo". Pero hay que ser conscientes que hay que sacar al mercado, a título de ejemplo, algo que mejore a la Glock en menos de 500 euros PVP... Complicadísimo. Es un mercado muy maduro, en el que hay grandes jugadores establecidos hace 150 años y en el que es muy difícil hacerse hueco.
El primer paso (imprescindible), sería una revisión del reglamento de armas, que permitiera un mercado nacional vivo y dinámico en el que algunas empresas pudieran empezar a desarrollarse y aprender. Si el mercado civil despegara, habría una buena oportunidad de negocio para las armas ligeras para un par de empresas que se foguearan en el mercado nacional para dar luego el salto al mercado con mayúsculas, el de los EEUU. Estoy pensando en pistolas (orientadas inicialmente a la competición), fusiles para tiro deportivo asequibles, escopetas tácticas.... Hay buena imagen de las armas españolas (pistolas, el CETME C, nuestras versiones del Maúser...) en el mercado americano, que podría aprovecharse.
Hay algunas ideas en marcha. Por ejemplo la gente que ha comprado la fábrica de La Coruña dice que van a fabricar versiones deportivas del Maúser (para el mercado americano, supongo). Si les sale bien, podrían pensar en nuevos productos.
Veremos que pasa.
Saludos.