Mensaje por daorma » 16 Mar 2007 17:11
Algo mas de información, aunque Brenneke tambien fabrica munición para armas largas rayadas.
Cualquier cazador asocia rápidamente el término "brenneke" con un cartucho de proyectil único para disparar con escopeta. Sin embargo, no son todos quienes conocen al detalle cómo está conformada la bala, con qué escopetas se puede disparar y cuál fue el origen de este singular cartucho. El concepto primario se basó en un proyectil de plomo blando en el extremo frontal y un núcleo duro en la parte trasera. El frente poseía una camisa filosa que cumplía la función de lo que hoy conocemos como "wadcutter". La nariz contaba, además, con estrías que iniciaban el proceso giroscópico de penetración hasta que la camisa cumpliera su labor. Es decir, el proyectil era algo más que una punta sólida colocada dentro de una vaina que a ojos vista simulaba un cartucho de perdigones clásico para la caza menor. Estamos hablando del año 1897...
En 1930 la historia cambió, y el brenneke cobró un nuevo diseño. El núcleo trasero tomó forma más puntiaguda y el delantero se entalló para proveerle al proyectil mayor penetración en animales de gran tamaño. La modificación no suplantó al brenneke original, sino que ambos cartuchos convivieron en forma contemporánea. El nuevo modelo se conoció y se conoce como "slug". Y si bien a lo largo de los años padeció diversas modificaciones, el concepto es el mismo: ser puntiagudo, mientras que el brenneke es completamente chato.
Ahora volvamos al cartucho original. Muchas son las marcas que lo fabrican, entre ellas Federal, Remington, Saga, Rio, Winchester, PMC, por nombrar sólo unas pocas. Y como sucede con todas las municiones para un mismo calibre, hay variaciones de peso, velocidad y energía. Sin embargo, a los fines de conocer una cifra, establecimos un promedio que nos permitiera comparar el brenneke con alguna otra bala de fusil de calibre tradicional. Así llegamos a que el proyectil de 33,66 g (520 grains) en calibre 12 (porque también hay 16, 20 y 36) desarrolla una presión de 625 kg/cm2, una velocidad de 410 m/s, y una energía en boca de cañón de 288,5 kgm, comparable con el .45-70, que en boca ostenta 317,5 kgm, es decir, apenas un 10 % más.
Como dijimos, luego de más de 100 años de vida el brenneke evolucionó. Y si bien el modelo con el tradicional núcleo de plomo al descubierto se sigue consiguiendo en el mercado, existen otras versiones en las cuales este núcleo es liso, pero está recubierto por una camisa plástica estriada que se expande al impactar contra la presa. Una segunda opción es la que ofrece Remington, cuya camisa plástica se desprende a medida que el proyectil avanza en su trayectoria por el aire, y está colocada para evitar que se deteriore el ánima del cañón.
Por lo expuesto, no cabe duda de que el brenneke es un misil. Y, si es así, ¿por qué los cazadores utilizan costosos fusiles en lugar de escopetas que se adaptan tanto a la caza menor como a la mayor? Porque la escopeta tiene limitaciones: el alcance eficaz es escaso debido al ánima lisa (hay con cañones de ánima rayada, pero están poco extendidos), lo que provoca que el proyectil cabecee y demore en exceso en estabilizarse (a veces no lo logra), perdiendo precisión a los pocos metros. Además, existe el problema de la velocidad de la munición, que ya es baja al abandonar la boca del cañón comparada con la cartuchería de fusil. Si se trata de cuantificar, a partir de los 40 m el fusil es infinitamente superior a la escopeta y, por este motivo, la escopeta sólo será útil en modalidades de caza que permitan un lance a corta distancia. Por último: muchas escopetas poseen chokes fijos, y para disparar brennekes el cañón debe ser ciento por ciento cilíndrico. Por lo tanto, ciervos y jabalíes con brenneke a larga distancia son tan posibles como una utopía.
Algo mas de información, aunque Brenneke tambien fabrica munición para armas largas rayadas.
Cualquier cazador asocia rápidamente el término "brenneke" con un cartucho de proyectil único para disparar con escopeta. Sin embargo, no son todos quienes conocen al detalle cómo está conformada la bala, con qué escopetas se puede disparar y cuál fue el origen de este singular cartucho. El concepto primario se basó en un proyectil de plomo blando en el extremo frontal y un núcleo duro en la parte trasera. El frente poseía una camisa filosa que cumplía la función de lo que hoy conocemos como "wadcutter". La nariz contaba, además, con estrías que iniciaban el proceso giroscópico de penetración hasta que la camisa cumpliera su labor. Es decir, el proyectil era algo más que una punta sólida colocada dentro de una vaina que a ojos vista simulaba un cartucho de perdigones clásico para la caza menor. Estamos hablando del año 1897...
En 1930 la historia cambió, y el brenneke cobró un nuevo diseño. El núcleo trasero tomó forma más puntiaguda y el delantero se entalló para proveerle al proyectil mayor penetración en animales de gran tamaño. La modificación no suplantó al brenneke original, sino que ambos cartuchos convivieron en forma contemporánea. El nuevo modelo se conoció y se conoce como "slug". Y si bien a lo largo de los años padeció diversas modificaciones, el concepto es el mismo: ser puntiagudo, mientras que el brenneke es completamente chato.
Ahora volvamos al cartucho original. Muchas son las marcas que lo fabrican, entre ellas Federal, Remington, Saga, Rio, Winchester, PMC, por nombrar sólo unas pocas. Y como sucede con todas las municiones para un mismo calibre, hay variaciones de peso, velocidad y energía. Sin embargo, a los fines de conocer una cifra, establecimos un promedio que nos permitiera comparar el brenneke con alguna otra bala de fusil de calibre tradicional. Así llegamos a que el proyectil de 33,66 g (520 grains) en calibre 12 (porque también hay 16, 20 y 36) desarrolla una presión de 625 kg/cm2, una velocidad de 410 m/s, y una energía en boca de cañón de 288,5 kgm, comparable con el .45-70, que en boca ostenta 317,5 kgm, es decir, apenas un 10 % más.
Como dijimos, luego de más de 100 años de vida el brenneke evolucionó. Y si bien el modelo con el tradicional núcleo de plomo al descubierto se sigue consiguiendo en el mercado, existen otras versiones en las cuales este núcleo es liso, pero está recubierto por una camisa plástica estriada que se expande al impactar contra la presa. Una segunda opción es la que ofrece Remington, cuya camisa plástica se desprende a medida que el proyectil avanza en su trayectoria por el aire, y está colocada para evitar que se deteriore el ánima del cañón.
Por lo expuesto, no cabe duda de que el brenneke es un misil. Y, si es así, ¿por qué los cazadores utilizan costosos fusiles en lugar de escopetas que se adaptan tanto a la caza menor como a la mayor? Porque la escopeta tiene limitaciones: el alcance eficaz es escaso debido al ánima lisa (hay con cañones de ánima rayada, pero están poco extendidos), lo que provoca que el proyectil cabecee y demore en exceso en estabilizarse (a veces no lo logra), perdiendo precisión a los pocos metros. Además, existe el problema de la velocidad de la munición, que ya es baja al abandonar la boca del cañón comparada con la cartuchería de fusil. Si se trata de cuantificar, a partir de los 40 m el fusil es infinitamente superior a la escopeta y, por este motivo, la escopeta sólo será útil en modalidades de caza que permitan un lance a corta distancia. Por último: muchas escopetas poseen chokes fijos, y para disparar brennekes el cañón debe ser ciento por ciento cilíndrico. Por lo tanto, ciervos y jabalíes con brenneke a larga distancia son tan posibles como una utopía.