Mensaje por IVAN-HK » 11 Oct 2008 10:49
De mano, su característica principal es el material con el que está construido. El armazón metálico de los antiguos revólveres se transforma en moderno polímero, mucho más resistente y ligero, sobre un esqueleto de acero. "El único punto en contra podría ser el peso, porque un arma, cuanto más pesada, es más precisa" , explica Ripio, que añade que, en cualquier caso, la precisión de la USP Compact se consigue gracias a su cañón de perfil poligonal hexagonal, que consigue que "el vuelo y la velocidad del proyectil sean mucho mejores" y deja atrás el estriado, mucho más sucio y que, a la larga, acorta la vida del arma.
Este modelo, además, tiene un tratamiento anticorrosión que alarga su vida, "ya que las armas sufren bastante y, en ocasiones, tenéis incluso que entrar en el agua con ellas". La firma alemana, que abastece desde los años 50 de armamento de todo tipo a los cuerpos de seguridad de países de todo el mundo, suele probar sus productos en situaciones límite tanto de frío como de calor extremos. Para el frío, "los técnicos nos llevamos todo el armamento a Alaska, con temperaturas de 25 o 30 grados bajo cero, y pegamos miles de tiros para probarlas", explica Ripio. Y, para el calor, al desierto de Arizona, con 55 grados de temperatura.
De mano, su característica principal es el material con el que está construido. El armazón metálico de los antiguos revólveres se transforma en moderno polímero, mucho más resistente y ligero, sobre un esqueleto de acero. "El único punto en contra podría ser el peso, porque un arma, cuanto más pesada, es más precisa" , explica Ripio, que añade que, en cualquier caso, la precisión de la USP Compact se consigue gracias a su cañón de perfil poligonal hexagonal, que consigue que "el vuelo y la velocidad del proyectil sean mucho mejores" y deja atrás el estriado, mucho más sucio y que, a la larga, acorta la vida del arma.
Este modelo, además, tiene un tratamiento anticorrosión que alarga su vida, "ya que las armas sufren bastante y, en ocasiones, tenéis incluso que entrar en el agua con ellas". La firma alemana, que abastece desde los años 50 de armamento de todo tipo a los cuerpos de seguridad de países de todo el mundo, suele probar sus productos en situaciones límite tanto de frío como de calor extremos. Para el frío, "los técnicos nos llevamos todo el armamento a Alaska, con temperaturas de 25 o 30 grados bajo cero, y pegamos miles de tiros para probarlas", explica Ripio. Y, para el calor, al desierto de Arizona, con 55 grados de temperatura.