Mensaje por manman » 09 Feb 2013 21:35
Tengo varias opiniones que me gustaría compartir en relación al tema de la Colt 1911 Gold Cup del 22, sin ningún orden particular de importancia.
-Todo el mundo que tiene armas, que le gusta practicar el tiro, que entra en foros de armas etc., no necesariamente quiere competir ni le interesan lo más mínimo las competiciones, y menos con pistolas tipo "grapadora" del 22, de la misma forma que todo el que va a una escuela de Kárate, por ejemplo, no necesariamente quiere ser campeón, ni está interesado en absoluto en ganar este o aquel trofeo. Sin embargo, eso no significa que no le interese el Kárate, o que no quieran esforzarse, entrenar, mejorar, etc., y lo mismo ocurre con el tiro y las armas. La persona que motivó mi primer escrito parecía encajar con este perfil de persona interesada en las armas y el tiro, pero no en la competición, y por eso le indicaba yo que la Colt 1911 Gold Cup del 22 no tiene ningún problema, y de hecho no lo tiene para el cometido que él dibujaba de "entrenamiento divertido con un arma sumamente elegante + competición ocasional o de relativamente baja intensidad o nivel". No obstante, si yo hubiera percibido que su único objetivo con las armas era destacar en la competición y obtener unos cuantos puntos más que el competidor de al lado, llegando incluso a ser un respetable campeón, yo tampoco le habría recomendado, evidentemente, esta Colt 1911 del 22.
-Para mí, un arma buena o mala, igual que un tirador bueno o malo, es una cosa relativa, pues depende de con qué o con quién se compare, o para qué finalidad se destine el arma. Yo no considero la Colt 1911 Gold Cup un arma especialmente buena, sobre todo para competir, como ya he indicado, y menos a cierto nivel, pero aun así creo que es un arma con la que sin mucha dificultad se podría subir de categoría, como mínimo a 2ª, y la demostración de alta precisión de mi propio instructor con este arma es suficientemente elocuente en este sentido. Su precisión en unos 6 disparos no fue suerte, precisamente, valga la redundancia; no en vano, dejando al margen su destacable palmarés deportivo que no viene al caso ahora, la prueba más clara de que no fue suerte es que en todo el tiempo que yo llevo tirando jamás he repetido su puntuación en una tanda de 5 disparos. Confío en que esto no sea por mala suerte, por cierto, o tendré que empezar a pensar que soy un sujeto poco afortunado.
-Estoy de acuerdo que en precisión, aparte de la técnica, intervienen una gran cantidad de factores, lo que puede incluir, ciertamente, elementos tales como la calidad del ánima del cañón, por ejemplo, el tipo de munición que se emplee, etc. Sin embargo, aunque diversos factores puedan influir en la precisión, no todos lo hacen, necesariamente, en la misma medida, y por tanto, no todos tienen por qué tener la misma importancia en este sentido. La Colt 1911 Gold Cup del 22 tiene los tres elementos que yo consideraría básicos a este respecto: cañón no inferior a 5 pulgadas, alza regulable an altura y deriva, y gatillo regulable. Existen otros factores que pueden influir y que, de hecho, influyen en la precisión, pero en mi opinión, estos no tendrían una importancia equiparable a los tres citados.
-Yo comprendo muy bien la analogía de los coches y los caballos de potencia, y estoy totalmente de acuerdo en sus implicaciones con las armas. Es evidente que dos coches de marcas diferentes de 200 caballos de potencia no tienen por qué tener la misma calidad y prestaciones, pero estoy convencido también de que en una competición, un buen piloto que condujera el coche de 200 caballos "de inferior calidad" me aventajaría a mí, y a cualquier conductor medio, el 100% de las veces en cualquier prueba de velocidad, etc., lo que sin duda señalaría a factores intrínsecamente no relacionados con la máquina en el resultado final, y creo que es conveniente no perder de vista esta perspectiva, especialmente en el contexto de las armas, que es el que nos interesa; de lo contrario, podríamos caer en el error de creer que todo factor que influye en un resultado final influye "por definición" en la misma magnitud y medida que cualquier otro factor que también pueda influir en ese resultado, ignorando qué factor juega un papel decisivo.
-Yo, también, creo que buscar una pistola de 9mm con conversor al 22 es una mala estrategia, aunque yo la estuve contemplando durante bastante tiempo, pero al final la descarté definitivamente porque he podido comprobar, en otras personas, sus continuas interrupciones y la poca fiabilidad general en cuanto a precisión, etc., de estos conversores. En este sentido, y si sólo se puede poseer un arma, creo que lo más razonable es decantarse o por una del 22 o del 9, pero evitando las conversiones.
-Me encantan las pistolas Kimber, y es posible que me compre una del 22 en el futuro porque son extraordinariamente elegantes, siendo de sus características, por orden, la ligereza, excelente calidad y acabado, lo que más me atrae de ellas.
Tengo varias opiniones que me gustaría compartir en relación al tema de la Colt 1911 Gold Cup del 22, sin ningún orden particular de importancia.
-Todo el mundo que tiene armas, que le gusta practicar el tiro, que entra en foros de armas etc., no necesariamente quiere competir ni le interesan lo más mínimo las competiciones, y menos con pistolas tipo "grapadora" del 22, de la misma forma que todo el que va a una escuela de Kárate, por ejemplo, no necesariamente quiere ser campeón, ni está interesado en absoluto en ganar este o aquel trofeo. Sin embargo, eso no significa que no le interese el Kárate, o que no quieran esforzarse, entrenar, mejorar, etc., y lo mismo ocurre con el tiro y las armas. La persona que motivó mi primer escrito parecía encajar con este perfil de persona interesada en las armas y el tiro, pero no en la competición, y por eso le indicaba yo que la Colt 1911 Gold Cup del 22 no tiene ningún problema, y de hecho no lo tiene para el cometido que él dibujaba de "entrenamiento divertido con un arma sumamente elegante + competición ocasional o de relativamente baja intensidad o nivel". No obstante, si yo hubiera percibido que su único objetivo con las armas era destacar en la competición y obtener unos cuantos puntos más que el competidor de al lado, llegando incluso a ser un respetable campeón, yo tampoco le habría recomendado, evidentemente, esta Colt 1911 del 22.
-Para mí, un arma buena o mala, igual que un tirador bueno o malo, es una cosa relativa, pues depende de con qué o con quién se compare, o para qué finalidad se destine el arma. Yo no considero la Colt 1911 Gold Cup un arma especialmente buena, sobre todo para competir, como ya he indicado, y menos a cierto nivel, pero aun así creo que es un arma con la que sin mucha dificultad se podría subir de categoría, como mínimo a 2ª, y la demostración de alta precisión de mi propio instructor con este arma es suficientemente elocuente en este sentido. Su precisión en unos 6 disparos no fue suerte, precisamente, valga la redundancia; no en vano, dejando al margen su destacable palmarés deportivo que no viene al caso ahora, la prueba más clara de que no fue suerte es que en todo el tiempo que yo llevo tirando jamás he repetido su puntuación en una tanda de 5 disparos. Confío en que esto no sea por mala suerte, por cierto, o tendré que empezar a pensar que soy un sujeto poco afortunado.
-Estoy de acuerdo que en precisión, aparte de la técnica, intervienen una gran cantidad de factores, lo que puede incluir, ciertamente, elementos tales como la calidad del ánima del cañón, por ejemplo, el tipo de munición que se emplee, etc. Sin embargo, aunque diversos factores puedan influir en la precisión, no todos lo hacen, necesariamente, en la misma medida, y por tanto, no todos tienen por qué tener la misma importancia en este sentido. La Colt 1911 Gold Cup del 22 tiene los tres elementos que yo consideraría básicos a este respecto: cañón no inferior a 5 pulgadas, alza regulable an altura y deriva, y gatillo regulable. Existen otros factores que pueden influir y que, de hecho, influyen en la precisión, pero en mi opinión, estos no tendrían una importancia equiparable a los tres citados.
-Yo comprendo muy bien la analogía de los coches y los caballos de potencia, y estoy totalmente de acuerdo en sus implicaciones con las armas. Es evidente que dos coches de marcas diferentes de 200 caballos de potencia no tienen por qué tener la misma calidad y prestaciones, pero estoy convencido también de que en una competición, un buen piloto que condujera el coche de 200 caballos "de inferior calidad" me aventajaría a mí, y a cualquier conductor medio, el 100% de las veces en cualquier prueba de velocidad, etc., lo que sin duda señalaría a factores intrínsecamente no relacionados con la máquina en el resultado final, y creo que es conveniente no perder de vista esta perspectiva, especialmente en el contexto de las armas, que es el que nos interesa; de lo contrario, podríamos caer en el error de creer que todo factor que influye en un resultado final influye "por definición" en la misma magnitud y medida que cualquier otro factor que también pueda influir en ese resultado, ignorando qué factor juega un papel decisivo.
-Yo, también, creo que buscar una pistola de 9mm con conversor al 22 es una mala estrategia, aunque yo la estuve contemplando durante bastante tiempo, pero al final la descarté definitivamente porque he podido comprobar, en otras personas, sus continuas interrupciones y la poca fiabilidad general en cuanto a precisión, etc., de estos conversores. En este sentido, y si sólo se puede poseer un arma, creo que lo más razonable es decantarse o por una del 22 o del 9, pero evitando las conversiones.
-Me encantan las pistolas Kimber, y es posible que me compre una del 22 en el futuro porque son extraordinariamente elegantes, siendo de sus características, por orden, la ligereza, excelente calidad y acabado, lo que más me atrae de ellas.