Mensaje por puzzling » 08 Nov 2011 18:28
Buenas de nuevo, Antonio Jesús:
Los muelles EFK van muy bién realmente, y evitan el exceso de reelevación, a la par que cuidan de la salud del armazón en la zona de retroceso y contacto... Pero como el arma de la que hablamos ya tiene un peso considerable en sí (1.150 gramos más o menos) no creo del todo necesario tal muelle (mis sinceras disculpas al amigo Indy por interferir en la posible venta). Pero la decisión es tuya y, desde luego no te va a hacer ningún agravio al arma. Al contrario.
De todas formas, me explicaré sobre esto (y es una opinión muy personal):
Las 1911 fueron concebidas originalmente para el calibre .45 ACP. La idiosincrasia del 9 pB es distinta al .45 y, digamos, es una adaptación a un concepto del .45. Con su muelle de recuperación de 14 lbs y el rampado del armazón (o cañón el que sea rampado) adecuado al cartucho parabellum, funciona perfectamente. No invertiría en "inventos" extras.
Las 1911 han funcionado durante 100 largos y experimentados años con el tradicional muelle de recuperación y su pequeña (o larga) guía metálica sin mayor problema. Incluso soy contrario a los pequeños Shock Buffers de goma que algunos instalan entre el muelle recuperador y la guia, con el fin de proteger algo más el armazón ( he visto, oído y leído casos de fallos de alimentación, debido a la dichosa piececita de goma ). Por tal razón, prefiero el sistema convencional de la 1911.
Donde sí le veo una utilidad perfecta a los EFK es en armas ligeras de polímero como las Glock, ya que ayudan mucho en el re-encare rápido del arma y aportan una amortiguación muy interesante al ligero armazón, y en consecuencia al agradecido codo. Aún así, en una Glock preferiría una buena guía de tungsteno, a la dureza que brinda el EFK al montar el arma.
Pero volvemos a lo mismo: Las Glock funcionan perfectamente y desde siempre, con sus baratos, efectivos y contrastados muelles plásticos originales.
Resumiendo, y como dicen los yankees, si algo funciona perfectamente ¿para qué cambiarlo?
El ajuste perfecto entre bushing-cañón-corredera, consiste en adquirir un bushing sobredimensionado (me gustan particularmente los EGW) y adaptarlo a la corredera y al cañón, puliendo o actuando sobre su diámetro exterior (corredera) e interior (diámetro exterior del cañón). Ello hace que las tolerancias o juego del cañón-bushing son mínimas, en el momento de efectuar el disparo. Con ese trabajo perfecta y pacientemente realizado, las 1911 son super-precisas.
Espero haberte ayudado en algo.
Buenas de nuevo, Antonio Jesús:
Los muelles EFK van muy bién realmente, y evitan el exceso de reelevación, a la par que cuidan de la salud del armazón en la zona de retroceso y contacto... Pero como el arma de la que hablamos ya tiene un peso considerable en sí (1.150 gramos más o menos) no creo del todo necesario tal muelle (mis sinceras disculpas al amigo Indy por interferir en la posible venta). Pero la decisión es tuya y, desde luego no te va a hacer ningún agravio al arma. Al contrario.
De todas formas, me explicaré sobre esto (y es una opinión muy personal):
Las 1911 fueron concebidas originalmente para el calibre .45 ACP. La idiosincrasia del 9 pB es distinta al .45 y, digamos, es una adaptación a un concepto del .45. Con su muelle de recuperación de 14 lbs y el rampado del armazón (o cañón el que sea rampado) adecuado al cartucho parabellum, funciona perfectamente. No invertiría en "inventos" extras.
Las 1911 han funcionado durante 100 largos y experimentados años con el tradicional muelle de recuperación y su pequeña (o larga) guía metálica sin mayor problema. Incluso soy contrario a los pequeños [i]Shock Buffers[/i] de goma que algunos instalan entre el muelle recuperador y la guia, con el fin de proteger algo más el armazón ( he visto, oído y leído casos de fallos de alimentación, debido a la dichosa piececita de goma ). Por tal razón, prefiero el sistema convencional de la 1911.
Donde sí le veo una utilidad perfecta a los EFK es en armas ligeras de polímero como las Glock, ya que ayudan mucho en el re-encare rápido del arma y aportan una amortiguación muy interesante al ligero armazón, y en consecuencia al agradecido codo. Aún así, en una Glock preferiría una buena guía de tungsteno, a la dureza que brinda el EFK al montar el arma.
Pero volvemos a lo mismo: Las Glock funcionan perfectamente y desde siempre, con sus baratos, efectivos y contrastados muelles plásticos originales.
Resumiendo, y como dicen los yankees, si algo funciona perfectamente ¿para qué cambiarlo?
El ajuste perfecto entre bushing-cañón-corredera, consiste en adquirir un bushing sobredimensionado (me gustan particularmente los EGW) y adaptarlo a la corredera y al cañón, puliendo o actuando sobre su diámetro exterior (corredera) e interior (diámetro exterior del cañón). Ello hace que las tolerancias o juego del cañón-bushing son mínimas, en el momento de efectuar el disparo. Con ese trabajo perfecta y pacientemente realizado, las 1911 son super-precisas.
Espero haberte ayudado en algo.