Mensaje por Carchuto » 13 Nov 2007 03:42
¡Hola, Tongogu!, de nuevo a la carga con las peculiaridades del diseño de mi compañera de aventuras, la afamada pistola semiautomática Star 28PK, hoy toca hablar del inenarrable dispositivo de seguro manual.
Para empezar haré una crítica destructiva de su ubicación. Al estar justo en la zona de maniobra de la corredera, es inevitable tocar su palanca al accionar ésta. Este defecto es común a todas las pistolas que llevan la palanca del seguro manual en la zona moleteada de maniobra de la corredera. Ya sé que al fabricante y al diseñador le facilitan mucho el trabajo disponer la palanca del seguro así. Se ahorran piezas, mecanizados y tiempo al fabricarlo y horas de estrujarse los sesos al diseñarlo, lo que disminuye el periodo de desarrollo y redunda en un precio final del arma al cliente más reducido. ¡Pero me importa un carajo! Lo que yo quiero es algo práctico, funcional, que no dé lugar a errores y cuyo funcionamiento sea fácil, rápido, ergonómico e intuitivo. Si por ello es más caro, ¡qué se le va a hacer! ¡Por Dios, nos jugamos el tipo!
Pero no. No pudo ser. Bien, de acuerdo, estamos en España. Pero por lo menos, desamartillará al ponerlo, ¿no?. ¡Tampoco!. ¡Qué ilusos! El procedimiento oficial de fábrica para el desamartillado de la inefable Star 28PK, consiste en poner el seguro manual (retrae la aguja percutora en el interior de su alojamiento, ya que su longitud es menor que éste, a la vez que la bloquea impidiendo que se desplace)
¡¡¡y apretar el gatillo!!! Porque, Señoras y Señores, EL SEGURO DE LA STAR 28PK NO BLOQUEA EL MECANISMO DE DISPARO.
De nuevo se ve aquí la larga mano de algún bienintencionado compa aficionado al tiro deportivo y/o al IPSC, pues la explicación que de todo este "invento" daban en Avila, era que así es posible ¡¡¡practicar el tiro en seco para entrenarse con el arma EN CASA!!! La práctica del tiro en seco (que por otro lado puede hacerse con cualquier arma, usando simplemente cartuchos simulados aliviamuelles, vainas percutidas o desmontando y retirando la aguja percutora, todo ello para no dañar la misma y evitar errores y accidentes), tiene la finalidad de acostumbrarse al tacto, al peso, al recorrido y a los tiempos del disparador, mientras se ejercita también la puntería, intentando que todo el proceso de disparo provoque la mínima trepidación del arma que pueda afectar a la toma de miras, para los concursos de tiro. PERO LA FABULOSA STAR 28PK NO ES UN ARMA "DE TIRO", ES UN ARMA "DE COMBATE".
Pues bien, esas tres genialidades combinadas (disponer la palanca del seguro manual en la zona moleteada de la corredera destinada a su maniobra; que al poner el seguro manual, el arma no desamartille, y que tampoco bloquee el mecanismo de disparo), da lugar a un curioso fenómeno que yo jamás había observado en una pistola hasta que llegué a la Academia de Avila. Y nuestros sufridos e inteligentísimos Instructores de Tiro, diseñaban y nos hacían ejecutar ejercicios especialmente concebidos al efecto, que ponían de manifiesto dicho fenómeno para que "fuésemos tomando nota" (ellos sí que de verdad conocían el percal y se afanaban hasta la saciedad, a riesgo de resultar repetitivos y aburridos, con tal de que nuestra futura vida profesional, no nos diese más disgustos salvo los estrictamente necesarios y propios del oficio. Nunca, por mucho que me esfuerce, ponderaré ni agradeceré suficientemente su excepcional trabajo).
Con la excusa oficial de mostrarnos las posibles formas en que una pistola semiautomática puede portarse, y que cada uno eligiese en el futuro la que mejor se adaptase a su carácter y circunstancias, nos enseñaban, entre otras, la forma de portar a la mejicana (ignoro el porqué de dicho nombre), consistente en llevar la pistola sin cartucho en recámara y con la palanca del seguro en posición de fuego.
¡Hola, Tongogu!, de nuevo a la carga con las peculiaridades del diseño de mi compañera de aventuras, la afamada pistola semiautomática Star 28PK, hoy toca hablar del inenarrable dispositivo de seguro manual.
Para empezar haré una crítica destructiva de su ubicación. Al estar justo en la zona de maniobra de la corredera, es inevitable tocar su palanca al accionar ésta. Este defecto es común a todas las pistolas que llevan la palanca del seguro manual en la zona moleteada de maniobra de la corredera. Ya sé que al fabricante y al diseñador le facilitan mucho el trabajo disponer la palanca del seguro así. Se ahorran piezas, mecanizados y tiempo al fabricarlo y horas de estrujarse los sesos al diseñarlo, lo que disminuye el periodo de desarrollo y redunda en un precio final del arma al cliente más reducido. ¡Pero me importa un carajo! Lo que yo quiero es algo práctico, funcional, que no dé lugar a errores y cuyo funcionamiento sea fácil, rápido, ergonómico e intuitivo. Si por ello es más caro, ¡qué se le va a hacer! ¡Por Dios, nos jugamos el tipo!
Pero no. No pudo ser. Bien, de acuerdo, estamos en España. Pero por lo menos, desamartillará al ponerlo, ¿no?. ¡Tampoco!. ¡Qué ilusos! El procedimiento oficial de fábrica para el desamartillado de la inefable Star 28PK, consiste en poner el seguro manual (retrae la aguja percutora en el interior de su alojamiento, ya que su longitud es menor que éste, a la vez que la bloquea impidiendo que se desplace)
¡¡¡y apretar el gatillo!!! Porque, Señoras y Señores, EL SEGURO DE LA STAR 28PK NO BLOQUEA EL MECANISMO DE DISPARO.
De nuevo se ve aquí la larga mano de algún bienintencionado compa aficionado al tiro deportivo y/o al IPSC, pues la explicación que de todo este "invento" daban en Avila, era que así es posible ¡¡¡practicar el tiro en seco para entrenarse con el arma EN CASA!!! La práctica del tiro en seco (que por otro lado puede hacerse con cualquier arma, usando simplemente cartuchos simulados aliviamuelles, vainas percutidas o desmontando y retirando la aguja percutora, todo ello para no dañar la misma y evitar errores y accidentes), tiene la finalidad de acostumbrarse al tacto, al peso, al recorrido y a los tiempos del disparador, mientras se ejercita también la puntería, intentando que todo el proceso de disparo provoque la mínima trepidación del arma que pueda afectar a la toma de miras, para los concursos de tiro. PERO LA FABULOSA STAR 28PK NO ES UN ARMA "DE TIRO", ES UN ARMA "DE COMBATE".
Pues bien, esas tres genialidades combinadas (disponer la palanca del seguro manual en la zona moleteada de la corredera destinada a su maniobra; que al poner el seguro manual, el arma no desamartille, y que tampoco bloquee el mecanismo de disparo), da lugar a un curioso fenómeno que yo jamás había observado en una pistola hasta que llegué a la Academia de Avila. Y nuestros sufridos e inteligentísimos Instructores de Tiro, diseñaban y nos hacían ejecutar ejercicios especialmente concebidos al efecto, que ponían de manifiesto dicho fenómeno para que "fuésemos tomando nota" (ellos sí que de verdad conocían el percal y se afanaban hasta la saciedad, a riesgo de resultar repetitivos y aburridos, con tal de que nuestra futura vida profesional, no nos diese más disgustos salvo los estrictamente necesarios y propios del oficio. Nunca, por mucho que me esfuerce, ponderaré ni agradeceré suficientemente su excepcional trabajo).
Con la excusa oficial de mostrarnos las posibles formas en que una pistola semiautomática puede portarse, y que cada uno eligiese en el futuro la que mejor se adaptase a su carácter y circunstancias, nos enseñaban, entre otras, la forma de portar a la mejicana (ignoro el porqué de dicho nombre), consistente en llevar la pistola sin cartucho en recámara y con la palanca del seguro en posición de fuego.