Mensaje por lincis » 28 Ago 2016 09:19
Si te sirve mi opinión, un 300 tiene retroceso, es lo natural con un cartucho de esas prestaciones y potencia y conviene hacerse a la idea o, siendo realista, pensar la alternativa de cambiar de calibre si te resulta muy desagradable o no logras adquirir la técnica necesaria para lidiar con el retroceso
Para eso, nada mejor que un apoyo firme en el hombro y procurar trasformar el cuerpo en un afuste elástico de forma que absorba, de la forma más progresiva, el empuje.
También, hay la opción de ponerle peso al arma cambiando a una culata pesada o añadiendo plomo en su interior, pero la contrapartida, para un arma de caza, es que va a resultar un engorro y acabarás molido la jornada.
Si fuera para usar en el campo de tiro sin problemas, pero patear cerros con ese peso es harina de otro costal.
Las culatas de fibra, por lo general, son más ligeras que las de madera y, o las lastras rellenado los huecos o, lo normal es que aún lo notes más. Hay algunas con el encame total en aluminio, que de baratas no son precisamente un ejemplo, y que van a necesitar un ajuste para la acción por un profesional y, que lógicamente, van a aumentar el presupuesto del cambio.
Otra solución es el hacerte los cartuchos a medida.
En mi caso, para el corzo, hago unos con punta ligera y carga reducida que se quedan en una velocidad a caballo entre un 308 y un 30-06. Resultan agradables de disparar y no hacen tanto destrozo en el animal.
En resumen, o te planteas gastar una buena cantidad de dinero en un rifle antiguo (que puede superar su valor real y, si algún día lo cambias nadie te va a pagar ese extra), o cambias de rifle, o haces munición a medida o adquieres la técnica necesaria.
Si te sirve mi opinión, un 300 tiene retroceso, es lo natural con un cartucho de esas prestaciones y potencia y conviene hacerse a la idea o, siendo realista, pensar la alternativa de cambiar de calibre si te resulta muy desagradable o no logras adquirir la técnica necesaria para lidiar con el retroceso
Para eso, nada mejor que un apoyo firme en el hombro y procurar trasformar el cuerpo en un afuste elástico de forma que absorba, de la forma más progresiva, el empuje.
También, hay la opción de ponerle peso al arma cambiando a una culata pesada o añadiendo plomo en su interior, pero la contrapartida, para un arma de caza, es que va a resultar un engorro y acabarás molido la jornada.
Si fuera para usar en el campo de tiro sin problemas, pero patear cerros con ese peso es harina de otro costal.
Las culatas de fibra, por lo general, son más ligeras que las de madera y, o las lastras rellenado los huecos o, lo normal es que aún lo notes más. Hay algunas con el encame total en aluminio, que de baratas no son precisamente un ejemplo, y que van a necesitar un ajuste para la acción por un profesional y, que lógicamente, van a aumentar el presupuesto del cambio.
Otra solución es el hacerte los cartuchos a medida.
En mi caso, para el corzo, hago unos con punta ligera y carga reducida que se quedan en una velocidad a caballo entre un 308 y un 30-06. Resultan agradables de disparar y no hacen tanto destrozo en el animal.
En resumen, o te planteas gastar una buena cantidad de dinero en un rifle antiguo (que puede superar su valor real y, si algún día lo cambias nadie te va a pagar ese extra), o cambias de rifle, o haces munición a medida o adquieres la técnica necesaria.