Mensaje por JotaErre » 16 Sep 2023 00:43
JJWinchester escribió:Salvando las distancias, el agujerito del cañón puede servir para algo parecido a este modelo de Redondo:
https://www.todocoleccion.net/juguetes- ... ~x92156250Era un pistola directamente de juguete, pero cuando era niño tuve una y se podía poner un tapón de plástico en la boca del cañón, que salía disparado por la presión del fulminante. Funcionaba, la verdad, aunque me parece que me duró poco (o la usé mucho, como se vea ;o )
Se ve que las prohibieron por algún accidente fatal. Los niños son capaces de hacerse daño con cualquier cosa. Son así de dañinos, que dice mi suegra.

Yo tuve varias de ésas de niño... los pistones de la época eran corrosivos y acababan por oxidarla y se me rompía siempre el martillo. Disparaban una bala de plástico muy ligera que se colocaba en la boca del cañón, se ponía un fulminante y... ¡PUM!
... hasta que un niño, en lugar de la bala de plástico, puso un plomo de pescar, usando papel como taco para ajustarlo bien. Luego puso el fulminante, se apoyó el cañón en la sien, dijo "¡Mira, Mamá, con esto se puede matar a alguien!" y apretó el gatillo... desgraciadamente, tenía razón. Tardaron poco en retirarla de la venta.
[quote="JJWinchester"]Salvando las distancias, el agujerito del cañón puede servir para algo parecido a este modelo de Redondo:
https://www.todocoleccion.net/juguetes-antiguos/pistola-detonadora-juguete-redondo~x92156250
Era un pistola directamente de juguete, pero cuando era niño tuve una y se podía poner un tapón de plástico en la boca del cañón, que salía disparado por la presión del fulminante. Funcionaba, la verdad, aunque me parece que me duró poco (o la usé mucho, como se vea ;o )
Se ve que las prohibieron por algún accidente fatal. Los niños son capaces de hacerse daño con cualquier cosa. Son así de dañinos, que dice mi suegra. :roll:[/quote]
Yo tuve varias de ésas de niño... los pistones de la época eran corrosivos y acababan por oxidarla y se me rompía siempre el martillo. Disparaban una bala de plástico muy ligera que se colocaba en la boca del cañón, se ponía un fulminante y... ¡PUM!
... hasta que un niño, en lugar de la bala de plástico, puso un plomo de pescar, usando papel como taco para ajustarlo bien. Luego puso el fulminante, se apoyó el cañón en la sien, dijo "¡Mira, Mamá, con esto se puede matar a alguien!" y apretó el gatillo... desgraciadamente, tenía razón. Tardaron poco en retirarla de la venta.