Mensaje por JJWinchester » 25 Mar 2020 17:07
Hola, la información que te han dado es evidentemente correcta. Es curioso que cuando la espada se había visto ya absolutamente relegada como arma, con la excepción de la caballería, a finales del XIX proliferaron estas variantes de espadas de ceñir, espadines, e incluso algún sable y espada de montar, para cuerpos civiles. Supongo que en un hábil movimiento comercial de la Fábrica de Toledo, al bajar paulatinamente la demanda de espadas y sables reglamentarios.
Por lo demás, lo de la falta del escudo (que podía ser del cuerpo o bien un escudo heráldico personal) puede tener su explicación en que fuese de plata o de algún otro material precioso, y alguien lo retirara. En cuanto a la vaina, es muy común que estas espadas acabasen en panoplias decorativas, donde se solían colgar sin la vaina, y la experiencia del coleccionista dice que cuando se separan dos elementos, siempre se acaba perdiendo alguno de ellos...
Hola, la información que te han dado es evidentemente correcta. Es curioso que cuando la espada se había visto ya absolutamente relegada como arma, con la excepción de la caballería, a finales del XIX proliferaron estas variantes de espadas de ceñir, espadines, e incluso algún sable y espada de montar, para cuerpos civiles. Supongo que en un hábil movimiento comercial de la Fábrica de Toledo, al bajar paulatinamente la demanda de espadas y sables reglamentarios.
Por lo demás, lo de la falta del escudo (que podía ser del cuerpo o bien un escudo heráldico personal) puede tener su explicación en que fuese de plata o de algún otro material precioso, y alguien lo retirara. En cuanto a la vaina, es muy común que estas espadas acabasen en panoplias decorativas, donde se solían colgar sin la vaina, y la experiencia del coleccionista dice que cuando se separan dos elementos, siempre se acaba perdiendo alguno de ellos...