Mensaje por zebgar » 18 Sep 2017 21:32
Creo que la gran mayoría quedaran en cajones esperando que esto cambie algún día, al final se venderán de unos a otros seguramente de manera irregular creando una especie de mercado negro entre coleccionistas, ya que al no tener que pasar de momento ningún tipo de revista pueden quedar en casa sin mucho control.
Los principales culpables muchas veces de que las cosas se oscurezcan son ellos mismos con sus leyes, leyes que sacan para su propio beneficio, para tener los menores problemas posibles sin pensar en los cientos de aficionados y en la cultura de las armas de colección.
Cada intervención es un mundo, cada interventor interpreta la ley de manera distinta , en momentos distintos y con distintas personas, seguramente habrá personas en determinadas intervenciones que por tener amistad con el interventor podrán engrosar su colección de inutilizadas sin muchos problemas, mientras que en otras intervenciones será misión imposible y te pondrán todas las trabas del mundo para que así sea.
Mi colección si así se puede llamar no pasa de 5 armas, tenía algunas mas , pero me fueron requisadas un mes antes del cambio de normativa por no estar inutilizadas adecuadamente según el sr. interventor, todas y cada una estaban acompañadas de su correspondiente certificado de inutilización y cumplían la normativa vigente en esos momentos, para mas INRI, todos los certificados estaban expedidos por esa misma intervención, pero fui tan torpe que quise cumplir con la ley y me llegué a cambiar las armas a mi nombre, con tiempo antes de que se tuvieran que destrozar para que te dieran el certificado, y allí se quedaron
Obstruidos los cañones y soldadas las agujas, pero según el interventor no estaban bien y que me aseguraba que por culpa de esas armas él no tendría que presentarse en ningún juzgado a declarar, le dije que por que me trataba como un delincuente ya de antemano y de donde sacaba que esas armas se iban a poner en funcionamiento, me dijo que no dudaba de mi, pero que me las podrían robar de mi domicilio, en fin un despropósito.
Contento estaba con mi afición, la disfrutaba a la vez que pensaba que el día de mañana mis hijos o bien las podrían disfrutar también o las podrían vender y sacarse algo de dinero para lo que fuese, era como una hucha en el peor de los casos, pero visto lo visto dejé la afición y me quedé con lo que tengo, ahora mas que una herencia, es un marrón.
Un saludo
Creo que la gran mayoría quedaran en cajones esperando que esto cambie algún día, al final se venderán de unos a otros seguramente de manera irregular creando una especie de mercado negro entre coleccionistas, ya que al no tener que pasar de momento ningún tipo de revista pueden quedar en casa sin mucho control.
Los principales culpables muchas veces de que las cosas se oscurezcan son ellos mismos con sus leyes, leyes que sacan para su propio beneficio, para tener los menores problemas posibles sin pensar en los cientos de aficionados y en la cultura de las armas de colección.
Cada intervención es un mundo, cada interventor interpreta la ley de manera distinta , en momentos distintos y con distintas personas, seguramente habrá personas en determinadas intervenciones que por tener amistad con el interventor podrán engrosar su colección de inutilizadas sin muchos problemas, mientras que en otras intervenciones será misión imposible y te pondrán todas las trabas del mundo para que así sea.
Mi colección si así se puede llamar no pasa de 5 armas, tenía algunas mas , pero me fueron requisadas un mes antes del cambio de normativa por no estar inutilizadas adecuadamente según el sr. interventor, todas y cada una estaban acompañadas de su correspondiente certificado de inutilización y cumplían la normativa vigente en esos momentos, para mas INRI, todos los certificados estaban expedidos por esa misma intervención, pero fui tan torpe que quise cumplir con la ley y me llegué a cambiar las armas a mi nombre, con tiempo antes de que se tuvieran que destrozar para que te dieran el certificado, y allí se quedaron
Obstruidos los cañones y soldadas las agujas, pero según el interventor no estaban bien y que me aseguraba que por culpa de esas armas él no tendría que presentarse en ningún juzgado a declarar, le dije que por que me trataba como un delincuente ya de antemano y de donde sacaba que esas armas se iban a poner en funcionamiento, me dijo que no dudaba de mi, pero que me las podrían robar de mi domicilio, en fin un despropósito.
Contento estaba con mi afición, la disfrutaba a la vez que pensaba que el día de mañana mis hijos o bien las podrían disfrutar también o las podrían vender y sacarse algo de dinero para lo que fuese, era como una hucha en el peor de los casos, pero visto lo visto dejé la afición y me quedé con lo que tengo, ahora mas que una herencia, es un marrón.
Un saludo