Mensaje por edu5 » 04 Mar 2014 16:46
Ya me gustaría a mi poder supervisar las armas personales del hijo bastardo de un rey con todos los privilegios, tanto económicos como sociales, implicitos que ellos conlleva.
Es obvio que históricamente hablando es más relevante ser arcabucero real que simplemente armero del hijo "ilegítimo" de un rey pero además, en este caso en concreto que nos ocupa, da la casualidad de que este hijo ilegítimo a parte de tener la fortuna de ser reconocido oficialmente como hijo por parte del rey (por algo sería) tuvo eminentes cualidades como político, legislador y estratega en las numerosas campañas militares en las que intervino.
Su caracter era decidido y enérgico, con importantes dotes de mando que le hicieron poder ocupar en numerosísimas ocasiones un puesto de primer orden en la toma de decisiones; destacaba además por su exquisita educación, que le hizo dominar con holgura el arte de la oratoria y la diplomacia. En resumen, un personaje importante a más no poder en el contexto social y cultural de la España del siglo XVII, de gran inteligencia y poder de acción...en contraste con el rey en funciones, su hermanastro, cuyo conocido y aceptado caracter lamentable e incapacidad en varios aspectos dieron al traste con la dinastia de los Austrias en este país.
Sinceramente opino que todo lo que Juan Belén pudo aprender,sobre su propio oficio, lo aprendió siendo armero de Don Juan José de Austria y no arcabucero real de Carlos II. Estos últimos siete años de su vida, en los cuales estuvo al servicio de la corona, le sirvieron para desplegar todo el arte y la maestría acumulados en el terreno militar de su periodo anterior como armero...una guinda merecida a un pastel de gran tamaño que ya había quedado atrás.
Habría además mucho que hablar sobre la ilegitimidad de Don Juan José de Austria sobretodo a partir del reconocimiento que su padre, el rey Felipe IV, hizo de él. Seguía siendo ilegítimo en algunos aspectos, principalmente el sucesorio, pero legítimo en cuanto reconocido y aceptado como hijo natural del rey.
Ya me gustaría a mi poder supervisar las armas personales del hijo bastardo de un rey con todos los privilegios, tanto económicos como sociales, implicitos que ellos conlleva.
Es obvio que históricamente hablando es más relevante ser arcabucero real que simplemente armero del hijo "ilegítimo" de un rey pero además, en este caso en concreto que nos ocupa, da la casualidad de que este hijo ilegítimo a parte de tener la fortuna de ser reconocido oficialmente como hijo por parte del rey (por algo sería) tuvo eminentes cualidades como político, legislador y estratega en las numerosas campañas militares en las que intervino.
Su caracter era decidido y enérgico, con importantes dotes de mando que le hicieron poder ocupar en numerosísimas ocasiones un puesto de primer orden en la toma de decisiones; destacaba además por su exquisita educación, que le hizo dominar con holgura el arte de la oratoria y la diplomacia. En resumen, un personaje importante a más no poder en el contexto social y cultural de la España del siglo XVII, de gran inteligencia y poder de acción...en contraste con el rey en funciones, su hermanastro, cuyo conocido y aceptado caracter lamentable e incapacidad en varios aspectos dieron al traste con la dinastia de los Austrias en este país.
Sinceramente opino que todo lo que Juan Belén pudo aprender,sobre su propio oficio, lo aprendió siendo armero de Don Juan José de Austria y no arcabucero real de Carlos II. Estos últimos siete años de su vida, en los cuales estuvo al servicio de la corona, le sirvieron para desplegar todo el arte y la maestría acumulados en el terreno militar de su periodo anterior como armero...una guinda merecida a un pastel de gran tamaño que ya había quedado atrás.
Habría además mucho que hablar sobre la ilegitimidad de Don Juan José de Austria sobretodo a partir del reconocimiento que su padre, el rey Felipe IV, hizo de él. Seguía siendo ilegítimo en algunos aspectos, principalmente el sucesorio, pero legítimo en cuanto reconocido y aceptado como hijo natural del rey.