Mensaje por Cerro Negro » 28 Jun 2016 21:03
No te compliques la vida.
Lo primero que tienes que tener claro es el lugar, el punto, que tengas buena visibilidad, tener claro por dónde vas a entrar a él y que no les des el aire.
Luego tienes dos opciones: hacerlo cubierto tipo caseta o descubierto. El cubierto tiene la ventaja de ser más caliente en invierno o en las primeras esperas de temporada y de aislar más a la hora de facilitar nuestro olor. Por contra, para mí, tiene el privarnos de más campo de visión y movilidad; en una ocasión me tocó ponerme de pie y tirar a la carrera a un jabalí, que por cierto cayó, y que de haber estado en un puesto cerrado no hubiera podido hacerlo... Además me gusta ver las estrellas...
Elegir uno u otro depende, al menos para mí del lugar. Es muy importante que el puesto esté tapado por delante lo más que se pueda, y que tengas un lugar donde apoyar el rifle a la altura conveniente según la altura de la silla que utilices. En realidad con un metro o poco más tienes suficiente, que esté tapado por los laterales y el suelo limpio de hojas secas, ramas, piedras y demás cosas que nos puedan molestar.
Recuerda que en una espera hay tres factores muy importantes para no ser descubiertos: no dar el aire para que no nos huelan; estar tapados para que no nos vean y estar en silencio para que no nos oigan. El no movernos en el puesto es muy importante, sobretodo mientras es de día, pues un movimiento se detecta mucho más que el olor. Permanece quieto y si puede ser con el rifle encarado hacia dónde sepas o intuyas que pueden entrar los jabalís o donde está el bidón, así cuando entre solo tendrás que apuntar sin más movimiento... es algo que cansa pero por la experiencia que tengo te puedo decir que merece la pena hacerlo.
No te compliques la vida.
Lo primero que tienes que tener claro es el lugar, el punto, que tengas buena visibilidad, tener claro por dónde vas a entrar a él y que no les des el aire.
Luego tienes dos opciones: hacerlo cubierto tipo caseta o descubierto. El cubierto tiene la ventaja de ser más caliente en invierno o en las primeras esperas de temporada y de aislar más a la hora de facilitar nuestro olor. Por contra, para mí, tiene el privarnos de más campo de visión y movilidad; en una ocasión me tocó ponerme de pie y tirar a la carrera a un jabalí, que por cierto cayó, y que de haber estado en un puesto cerrado no hubiera podido hacerlo... Además me gusta ver las estrellas...
Elegir uno u otro depende, al menos para mí del lugar. Es muy importante que el puesto esté tapado por delante lo más que se pueda, y que tengas un lugar donde apoyar el rifle a la altura conveniente según la altura de la silla que utilices. En realidad con un metro o poco más tienes suficiente, que esté tapado por los laterales y el suelo limpio de hojas secas, ramas, piedras y demás cosas que nos puedan molestar.
Recuerda que en una espera hay tres factores muy importantes para no ser descubiertos: no dar el aire para que no nos huelan; estar tapados para que no nos vean y estar en silencio para que no nos oigan. El no movernos en el puesto es muy importante, sobretodo mientras es de día, pues un movimiento se detecta mucho más que el olor. Permanece quieto y si puede ser con el rifle encarado hacia dónde sepas o intuyas que pueden entrar los jabalís o donde está el bidón, así cuando entre solo tendrás que apuntar sin más movimiento... es algo que cansa pero por la experiencia que tengo te puedo decir que merece la pena hacerlo.