Mensaje por jabaliviejo » 09 Jul 2015 10:56
A ver, compañeros.
Este menda fue, que yo sepa, el primer cazador que se declaró como tal ante la asamblea de la Sociedad Española de Ornitología (SEO) en los años '80, con sus consecuencias, claro (planta 8º de la Facultad de Biología de Madrid, presidía Joaquín Araujo). O sea, que no me vengáis contando quien, cuántos y cómo son los ecologistas que me lo sé de rechupete.
Pero no hacéis más que sacarme argumentos que no tienen nada que ver y como si yo estuviera posicionándose de acuerdo con prohibir el plomo totalmente. Ni lo uno, ni lo otro.
Lo que digo es que si de verdad amamos la naturaleza, obras son amores y no buenas razones. Entre esos amores está ampliar el conocimiento sobre los efectos del plomo. En unos casos hay estudios, en otros casos hay estudios contradictorios y en otros casos ni siquiera hay datos estadísticos. Así que vamos a hacer como en los juicios, que es como uno mejor se aclara:
– Diga si es verdad o no que el plomo es un metal pesado:
– Sí, es verdad.
– Diga si es verdad o no que las características de los metales pesados acarrean toxicidad en la difusión ingesta, inhalación de sus gases o penetración como cuerpos extraños.
– Sí, es verdad, aunque en la difusión todo indica que los efectos son despreciables.
– Diga si es verdad o no que esa toxicidad tiene incidencia en la naturaleza y en los propios humanos.
– Sí, es verdad.
– ¿Hasta qué punto?
– No se sabe con certeza. En el caso de los efectos como cuerpo extraño tampoco hay datos.Parece que por difusión es mínima y por ingesta dependerá de la dosis ingerida.
– ¿Hay una alternativa al plomo?
– Hay dos: acero y aleación Azor pero el primero plantea más problemas que soluciones y el segundo no lo mejora y es más caro.
Se me ha entendido, espero.
A ver, compañeros.
Este menda fue, que yo sepa, el primer cazador que se declaró como tal ante la asamblea de la Sociedad Española de Ornitología (SEO) en los años '80, con sus consecuencias, claro (planta 8º de la Facultad de Biología de Madrid, presidía Joaquín Araujo). O sea, que no me vengáis contando quien, cuántos y cómo son los ecologistas que me lo sé de rechupete.
Pero no hacéis más que sacarme argumentos que no tienen nada que ver y como si yo estuviera posicionándose de acuerdo con prohibir el plomo totalmente. Ni lo uno, ni lo otro.
Lo que digo es que si de verdad amamos la naturaleza, obras son amores y no buenas razones. Entre esos amores está ampliar el conocimiento sobre los efectos del plomo. En unos casos hay estudios, en otros casos hay estudios contradictorios y en otros casos ni siquiera hay datos estadísticos. Así que vamos a hacer como en los juicios, que es como uno mejor se aclara:
– Diga si es verdad o no que el plomo es un metal pesado:
– Sí, es verdad.
– Diga si es verdad o no que las características de los metales pesados acarrean toxicidad en la difusión ingesta, inhalación de sus gases o penetración como cuerpos extraños.
– Sí, es verdad, aunque en la difusión todo indica que los efectos son despreciables.
– Diga si es verdad o no que esa toxicidad tiene incidencia en la naturaleza y en los propios humanos.
– Sí, es verdad.
– ¿Hasta qué punto?
– No se sabe con certeza. En el caso de los efectos como cuerpo extraño tampoco hay datos.Parece que por difusión es mínima y por ingesta dependerá de la dosis ingerida.
– ¿Hay una alternativa al plomo?
– Hay dos: acero y aleación Azor pero el primero plantea más problemas que soluciones y el segundo no lo mejora y es más caro.
Se me ha entendido, espero.