Mensaje por Steyr » 17 Jun 2013 10:05
Cierto, estoy seguro de que sumamos más que los pertenecientes a las opciones que citas. El problema es que nuestro voto se reparte entre diversas opciones, incluso aunque sus políticas medioambientales desvaríes o vayan contra nuestros intereses. Eso se debe a que nuestra afición no constituye para nosotros el único "leit motiv" de nuestra vida, y hay otros muchos temas que ponemos por delante, incluso muy por delante, todo lo contrario que les ocurre a esa serie de giliverdes, petardos, etc., que hacen de sus idioteces el centro de su vida y único o casi único objetivo de ella.
Por otro lado, para que la propaganda de un partido o grupo de presión (por ejemplo, los petas, los geenpeace, etc.) tenga éxito o cierto éxito, debe conectar con prejuicios sociales establecidos y aceptados, y la caza no goza precisamente de aceptación social, por la transformación que se han operado en las mentalidades urbanitas que han perdido el contacto con la naturaleza, de la que lo ignoran casi todo pero que aspiran a regirla, siguiendo las tendencias buenistas de estos grupos, que además las envuelven en retórica pseudocientífica.
Es una batalla compleja la que tenemos que librar. Buena prueba de ellos es que personajes ilustres y populares que practican la caza, lo hacen de tapadillo o casi, igual que si ejercieran una actividad ilícita o en la frontera de la ilegalidad.
Saludos
P.D. Por todo ello pienso que es mejor aprovechar las estructuras sociopolíticas existentes y en las que mayoritariamente nos movemos para encauzar nuestras aspiraciones. Esto además les confiere un cierto estatus de raigambre dentro del sistema.
Cierto, estoy seguro de que sumamos más que los pertenecientes a las opciones que citas. El problema es que nuestro voto se reparte entre diversas opciones, incluso aunque sus políticas medioambientales desvaríes o vayan contra nuestros intereses. Eso se debe a que nuestra afición no constituye para nosotros el único "leit motiv" de nuestra vida, y hay otros muchos temas que ponemos por delante, incluso muy por delante, todo lo contrario que les ocurre a esa serie de giliverdes, petardos, etc., que hacen de sus idioteces el centro de su vida y único o casi único objetivo de ella.
Por otro lado, para que la propaganda de un partido o grupo de presión (por ejemplo, los petas, los geenpeace, etc.) tenga éxito o cierto éxito, debe conectar con prejuicios sociales establecidos y aceptados, y la caza no goza precisamente de aceptación social, por la transformación que se han operado en las mentalidades urbanitas que han perdido el contacto con la naturaleza, de la que lo ignoran casi todo pero que aspiran a regirla, siguiendo las tendencias buenistas de estos grupos, que además las envuelven en retórica pseudocientífica.
Es una batalla compleja la que tenemos que librar. Buena prueba de ellos es que personajes ilustres y populares que practican la caza, lo hacen de tapadillo o casi, igual que si ejercieran una actividad ilícita o en la frontera de la ilegalidad.
Saludos
P.D. Por todo ello pienso que es mejor aprovechar las estructuras sociopolíticas existentes y en las que mayoritariamente nos movemos para encauzar nuestras aspiraciones. Esto además les confiere un cierto estatus de raigambre dentro del sistema.