Mensaje por huronescazan » 28 Abr 2013 11:17
Hoy en día tal y como está la cuestión de trabajos, los precios que han tomado los carburantes, etc, pues la verdad que se hace dificil el sólo hecho de mantener la cuota del coto social y poder como bien comentais, salir el fin de semana a cazar con la cuadrilla de siempre -e incluso hay que recortar algún que otro gasto, para ayudar a alguno que está en esa gran cifra de los 6.270.000 parados-, y así pueda venir con los compañeros a pasar el fin de semana.
Luego está ese otro mundo, donde la verdad, la crisis no ha hecho tanto efecto, bueno si ha hecho efecto, pero se ha reducido a quitar de enmedio a ese monton de nuevos ricos que querian meterse en un mundo -donde a todos nos gustaria- pero que no se puede, pues los de toda la vida siguen y seguiran; pero ese mundo queramos reconocerlo o no, da muchos puestos de trabajo a pueblos que con la caza de las fincas, agradecen unos ingresos que de otra forma no llegaria (ojeadores, secretarios, podenqueros, guardas, etc., etc).
Al final la caza y los aficionados a ella, disfrutamos con el sólo hecho de salir al campo y ver a nuestros perros hacer una buena labor o ver a ese jabalí apretado por los perros, al que el del puesto de al lado le ha tumbado de un certero disparo.
Hoy en día tal y como está la cuestión de trabajos, los precios que han tomado los carburantes, etc, pues la verdad que se hace dificil el sólo hecho de mantener la cuota del coto social y poder como bien comentais, salir el fin de semana a cazar con la cuadrilla de siempre -e incluso hay que recortar algún que otro gasto, para ayudar a alguno que está en esa gran cifra de los 6.270.000 parados-, y así pueda venir con los compañeros a pasar el fin de semana.
Luego está ese otro mundo, donde la verdad, la crisis no ha hecho tanto efecto, bueno si ha hecho efecto, pero se ha reducido a quitar de enmedio a ese monton de nuevos ricos que querian meterse en un mundo -donde a todos nos gustaria- pero que no se puede, pues los de toda la vida siguen y seguiran; pero ese mundo queramos reconocerlo o no, da muchos puestos de trabajo a pueblos que con la caza de las fincas, agradecen unos ingresos que de otra forma no llegaria (ojeadores, secretarios, podenqueros, guardas, etc., etc).
Al final la caza y los aficionados a ella, disfrutamos con el sólo hecho de salir al campo y ver a nuestros perros hacer una buena labor o ver a ese jabalí apretado por los perros, al que el del puesto de al lado le ha tumbado de un certero disparo.