Mensaje por Hooke » 06 Abr 2013 13:12
Hay una idealización de lo "campestre", de "lo natural" desde el desconocimiento que da la seguridad, la comodidad y la posibilidad de ocio que nos ha dado la civilización, la división del trabajo, el comercio, el capitalismo y todas esas cosas tan denostadas últimamente.
La gente se dá un paseo por un precioso hayedo, con sus botas impermeables y su ropa técnica del Decathlón, con un buen restaurante esperándoles para el almuerzo y un coche para volver luego a su confortable casa y piensa que la naturaleza es un paraíso y se imagina que se podría vivir como Heidi, sin los agobios de la vida moderna.
Pero no son conscientes de que se están dando un paseo por un entorno humanizado desde hace 2000 años. Sin grandes peligros, con sus pistas de acceso y la Guardia Civil a tiro de móvil. No son conscientes de que si les sorprende la noche, simplemente con el frío y el relente las iban a pasar mas putas que la madre que los parió. Que para comer tendrían que abatir animales grandes, destriparlos, despellejarlos, ¡hacer fuego! (sin mechero ni cerillas) y comérselos a dentelladas. Que su refugio iba a ser una miserable choza de barro, como ha sido el refugio de la mayor parte de la humanidad hasta prácticamente el siglo pasado. Que una gripe se los podría llevar al otro barrio. Que su esperanza de vida se iba a ir a los 35 años. Que cualquiera mas grande o mas fuerte le podría quitar lo poco que tuviera o follarse a su mujer por las bravas. Que iban a vivir, en definitiva, en el barro, la mierda y la miseria.
Pasa lo mismo con lo de vivir en los pueblos. Podemos ir a una confortable casa rural o tener nosotros mismos una segunda residencia para pasar el verano. Pero tiene electricidad, buen aislamiento, carpinterías con rotura de puente térmico, doble cristal, calefacción, agua corriente ¡caliente y fría!, electrodomésticos, acceso asfaltado, de nuevo la bendita Guardia Civil haciendo su ronda de vez en cuando, internete....ya me gustaría verlos vivir como nuestro abuelos (no hace falta remontarse más) trabajando de sol a sol en el campo para llevar el pan a casa, cagando en el corral de las gallinas en Enero, lavando en el río con jabón lagarto, lavándose en una jofaina o teniendo que ir a por agua a la fuente. Con ventanas de madera mal cepillada, con vidrios sencillos, y entrando en viento por las rendijas. Metiendo un brasero de cisco entre las sábanas un poco antes de irse a dormir....
En definitiva, que somos unos flipados (y no os doy mas la brasa).
Hay una idealización de lo "campestre", de "lo natural" desde el desconocimiento que da la seguridad, la comodidad y la posibilidad de ocio que nos ha dado la civilización, la división del trabajo, el comercio, el capitalismo y todas esas cosas tan denostadas últimamente.
La gente se dá un paseo por un precioso hayedo, con sus botas impermeables y su ropa técnica del Decathlón, con un buen restaurante esperándoles para el almuerzo y un coche para volver luego a su confortable casa y piensa que la naturaleza es un paraíso y se imagina que se podría vivir como Heidi, sin los agobios de la vida moderna.
Pero no son conscientes de que se están dando un paseo por un entorno humanizado desde hace 2000 años. Sin grandes peligros, con sus pistas de acceso y la Guardia Civil a tiro de móvil. No son conscientes de que si les sorprende la noche, simplemente con el frío y el relente las iban a pasar mas putas que la madre que los parió. Que para comer tendrían que abatir animales grandes, destriparlos, despellejarlos, ¡hacer fuego! (sin mechero ni cerillas) y comérselos a dentelladas. Que su refugio iba a ser una miserable choza de barro, como ha sido el refugio de la mayor parte de la humanidad hasta prácticamente el siglo pasado. Que una gripe se los podría llevar al otro barrio. Que su esperanza de vida se iba a ir a los 35 años. Que cualquiera mas grande o mas fuerte le podría quitar lo poco que tuviera o follarse a su mujer por las bravas. Que iban a vivir, en definitiva, en el barro, la mierda y la miseria.
Pasa lo mismo con lo de vivir en los pueblos. Podemos ir a una confortable casa rural o tener nosotros mismos una segunda residencia para pasar el verano. Pero tiene electricidad, buen aislamiento, carpinterías con rotura de puente térmico, doble cristal, calefacción, agua corriente ¡caliente y fría!, electrodomésticos, acceso asfaltado, de nuevo la bendita Guardia Civil haciendo su ronda de vez en cuando, internete....ya me gustaría verlos vivir como nuestro abuelos (no hace falta remontarse más) trabajando de sol a sol en el campo para llevar el pan a casa, cagando en el corral de las gallinas en Enero, lavando en el río con jabón lagarto, lavándose en una jofaina o teniendo que ir a por agua a la fuente. Con ventanas de madera mal cepillada, con vidrios sencillos, y entrando en viento por las rendijas. Metiendo un brasero de cisco entre las sábanas un poco antes de irse a dormir....
En definitiva, que somos unos flipados (y no os doy mas la brasa).