Mensaje por cruise357 » 26 Sep 2012 12:08
Pues me vais a perdonar, pero yo hace tiempo que no voy a ninguna montería, batida o algo que se le parezca, aunque coincido con Jabaliviejo en que ninguno estamos libres de sufrir un accidente, considero que son peligrosas y no tengo reparo en decir que me dan miedo. No me gusta rodearme de tanta gente con rifle y escopetas con balas cuando la mayoría (o muchos en mi opinión) no considera las mínimas medidas de seguridad y disparan tan alegremente. Es peligroso, muy peligroso por mucho cuidado que cada uno quiera tener individualmente, por muchas advertencias o recomendaciones o distancias o prudencia en la colocación de puestos no se puede controlar el gatillo, la imprudencia, los nervios y los miedos de todos un cada uno de los participantes. Y sí, en mi caso faltó muy poco, hace años estaba con mi padre, una bala, no se si directa o de un rebote me pasó silbando muy cerca de la cabeza, pude sentir hasta como se me movía el pelo, no sé a qué distancia pasaría pero faltó muy poco, todavía recuerdo la cara de estupor de mi padre, no llegué a saber de dónde vino, pero desde ese día no me gusta estar en un puesto quieto y pensando que en cualquier momento puede volver a pasar y tal vez con peor suerte. Me gustan más las escopetas y con perdigones, las balas mejor para recechos o similares, pero para monterías, ganchos y batidas conmigo que no cuenten.
Pues me vais a perdonar, pero yo hace tiempo que no voy a ninguna montería, batida o algo que se le parezca, aunque coincido con Jabaliviejo en que ninguno estamos libres de sufrir un accidente, considero que son peligrosas y no tengo reparo en decir que me dan miedo. No me gusta rodearme de tanta gente con rifle y escopetas con balas cuando la mayoría (o muchos en mi opinión) no considera las mínimas medidas de seguridad y disparan tan alegremente. Es peligroso, muy peligroso por mucho cuidado que cada uno quiera tener individualmente, por muchas advertencias o recomendaciones o distancias o prudencia en la colocación de puestos no se puede controlar el gatillo, la imprudencia, los nervios y los miedos de todos un cada uno de los participantes. Y sí, en mi caso faltó muy poco, hace años estaba con mi padre, una bala, no se si directa o de un rebote me pasó silbando muy cerca de la cabeza, pude sentir hasta como se me movía el pelo, no sé a qué distancia pasaría pero faltó muy poco, todavía recuerdo la cara de estupor de mi padre, no llegué a saber de dónde vino, pero desde ese día no me gusta estar en un puesto quieto y pensando que en cualquier momento puede volver a pasar y tal vez con peor suerte. Me gustan más las escopetas y con perdigones, las balas mejor para recechos o similares, pero para monterías, ganchos y batidas conmigo que no cuenten.