Mensaje por calzada » 02 Ago 2012 13:04
Estoy de acuerdo contigo. Lo que es ilegal es ilegal y punto, pero no hemos de olvidar de dónde venimos ni perdernos en insultos fuera de lugar.
En la aldeilla de mis abuelos donde veraneaba en mis años de niño y adolescente habían/habíamos unos cuantos cazadores de escopeta, pero a ninguno le corría la caza por las venas más que "al tonto del pueblo"
El "tonto del pueblo" era muy chiquitín y tenía grandes problemas para vocalizar debido a la meningitis que padeció de pequeño por lo que, aunque sus facultades físicas y mentales eran perfectas, nadie le concedió la categoría de ciudadano normal ni por su puesto le permitió nunca tener un arma.
Pero cuando la caza corre por las venas no hay norma ni ley ni traba burocrática que pueda pararla, así que el hombre se las ingeniaba de mil maneras, todas ilegales, para cazar , CAZAR con mayúsculas, pisteando, rondando por la noche trampeando, sintiendo el campo con todos los sentidos.
Para mí, el mejor cazador del pueblo. Nada que ver con las cosas que se ven a veces actualmente, aunque sean legales, o el furtivismo de trofeos que comentas, negocio que en última instancia fomentan los cazadores con licencia que compran cabezas para adornar su chimenea. Nada que ver con las matanzas legales que podemos ver en ojeos y cercones, nada que ver con el cazador que, con la ley de su parte, le clava un plomo en los riñones a una perdiz a 60 metros gracias a su supermagnum criogénico.
Los animales sufrían, sí. Es una consecuencia indeseable de la caza y de la naturaleza misma.
Estoy de acuerdo contigo. Lo que es ilegal es ilegal y punto, pero no hemos de olvidar de dónde venimos ni perdernos en insultos fuera de lugar.
En la aldeilla de mis abuelos donde veraneaba en mis años de niño y adolescente habían/habíamos unos cuantos cazadores de escopeta, pero a ninguno le corría la caza por las venas más que "al tonto del pueblo"
El "tonto del pueblo" era muy chiquitín y tenía grandes problemas para vocalizar debido a la meningitis que padeció de pequeño por lo que, aunque sus facultades físicas y mentales eran perfectas, nadie le concedió la categoría de ciudadano normal ni por su puesto le permitió nunca tener un arma.
Pero cuando la caza corre por las venas no hay norma ni ley ni traba burocrática que pueda pararla, así que el hombre se las ingeniaba de mil maneras, todas ilegales, para cazar , CAZAR con mayúsculas, pisteando, rondando por la noche trampeando, sintiendo el campo con todos los sentidos.
Para mí, el mejor cazador del pueblo. Nada que ver con las cosas que se ven a veces actualmente, aunque sean legales, o el furtivismo de trofeos que comentas, negocio que en última instancia fomentan los cazadores con licencia que compran cabezas para adornar su chimenea. Nada que ver con las matanzas legales que podemos ver en ojeos y cercones, nada que ver con el cazador que, con la ley de su parte, le clava un plomo en los riñones a una perdiz a 60 metros gracias a su supermagnum criogénico.
Los animales sufrían, sí. Es una consecuencia indeseable de la caza y de la naturaleza misma.