La principal queja de los usuarios de una Remington 1100 es la pérdida o poca resistencia del sistema de juntas tóricas del sistema del pistón de gases.
El fabricante ya advierte que dichas juntas se tiene que sustituir con el paso del tiempo o en función de los disparos efectuados.
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- Pistón y juntas del sistema de gases
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Estas juntas son las encargadas de sellar el sistema de gases y en su función son sometidas a temperaturas elevadas sobre todo cuando nos dedicamos al tiro deportivo, ello redunda en cambios súbitos de dicha temperatura propiciando su deterioro.
Esta necesidad de cambiar regularmente estas juntas o la facilidad al desmontar el arma de perderlas ha propiciado una dinámica de uso equivocada por parte de muchos usuarios, me explico.
Las dos juntas torticas del conjunto se encuentran en cualquier ferretería a la cual entremos y lo más importante, a un precio ridículo, claro con esta facilidad de adquisición pocos son los que compran las originales de Remington, mucho más caras, pero adecuadas para la función y el esfuerzo térmico a la cual son sometidas.
Claro una tórica normal sin tratamiento especial para soportar temperatura comprada en una ferretería te va a durar dos telediarios aunque son baratas, pero si las utilizas, después no te quejes……Pues la gente se queja.
El otro punto polémico es el peso del arma, La Remington 1100 pesa con cañón liso de 70 cm. 3.769 Kg y con cañón estriado para balas de 53 cm. 3.630 Kg, está claro que es un arma pesada, el empleo de acero en su configuración se deja sentir en este sentido, ello da como consecuencia una serie de puntos a favor y en contra.
El peso elevado propicia una mejor adsorción del ya de por si bajo retroceso con lo que la suavidad de uso es incluso superior al de las Beretta series A-300, por el contrario ese peso la hace poco recomendable para el cazador amante de las largas jornadas de caza al asalto donde la 1100 se acaba convirtiendo en una autentica losa en manos del cazador.
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- Modelos del catalogo de 1976
Otro punto a favor del arma tiene que ver con la época en que salió al mercado, en 1963 año en que se puso a la venta, la posibilidad de montar prolongadores de carga y utilizarlos era frecuente, la especial configuración del pistón de gases permite dicha opción, ello da como consecuencia un arma de gran poder en situaciones de puesto o parada, ideal para la caza a la espera de acuáticas muy del gusto en USA.
Hasta aquí este informe sobre una de las mejores semiautomáticas jamás creadas y a la cual podemos considerar como la gran primera escopeta de gases de la historia, pero el tiempo y el conocimiento del hombre están en constante evolución y en el próximo capítulo veremos cómo desde la vieja Europa la compañía más antigua del mundo en la fabricación de armas sorprende a todos con su genial serie A-300.
Saludos a todos. Josep
La principal queja de los usuarios de una Remington 1100 es la pérdida o poca resistencia del sistema de juntas tóricas del sistema del pistón de gases.
El fabricante ya advierte que dichas juntas se tiene que sustituir con el paso del tiempo o en función de los disparos efectuados.
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Estas juntas son las encargadas de sellar el sistema de gases y en su función son sometidas a temperaturas elevadas sobre todo cuando nos dedicamos al tiro deportivo, ello redunda en cambios súbitos de dicha temperatura propiciando su deterioro.
Esta necesidad de cambiar regularmente estas juntas o la facilidad al desmontar el arma de perderlas ha propiciado una dinámica de uso equivocada por parte de muchos usuarios, me explico.
Las dos juntas torticas del conjunto se encuentran en cualquier ferretería a la cual entremos y lo más importante, a un precio ridículo, claro con esta facilidad de adquisición pocos son los que compran las originales de Remington, mucho más caras, pero adecuadas para la función y el esfuerzo térmico a la cual son sometidas.
Claro una tórica normal sin tratamiento especial para soportar temperatura comprada en una ferretería te va a durar dos telediarios aunque son baratas, pero si las utilizas, después no te quejes……Pues la gente se queja.
El otro punto polémico es el peso del arma, La Remington 1100 pesa con cañón liso de 70 cm. 3.769 Kg y con cañón estriado para balas de 53 cm. 3.630 Kg, está claro que es un arma pesada, el empleo de acero en su configuración se deja sentir en este sentido, ello da como consecuencia una serie de puntos a favor y en contra.
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El peso elevado propicia una mejor adsorción del ya de por si bajo retroceso con lo que la suavidad de uso es incluso superior al de las Beretta series A-300, por el contrario ese peso la hace poco recomendable para el cazador amante de las largas jornadas de caza al asalto donde la 1100 se acaba convirtiendo en una autentica losa en manos del cazador.
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Otro punto a favor del arma tiene que ver con la época en que salió al mercado, en 1963 año en que se puso a la venta, la posibilidad de montar prolongadores de carga y utilizarlos era frecuente, la especial configuración del pistón de gases permite dicha opción, ello da como consecuencia un arma de gran poder en situaciones de puesto o parada, ideal para la caza a la espera de acuáticas muy del gusto en USA.
Hasta aquí este informe sobre una de las mejores semiautomáticas jamás creadas y a la cual podemos considerar como la gran primera escopeta de gases de la historia, pero el tiempo y el conocimiento del hombre están en constante evolución y en el próximo capítulo veremos cómo desde la vieja Europa la compañía más antigua del mundo en la fabricación de armas sorprende a todos con su genial serie A-300.
Saludos a todos. Josep