Mensaje por pgv1973 » 12 Oct 2018 13:51
Dando por el hecho que lo que voy a decir no tiene nada que ver con las escopetas (donde tenemos la suerte de contar con el enorme Josep Sierra), creo justo aportar mi opinión, dado el análisis realizado del país en los anteriores comentarios:
1. No recuerdo haber leído en mis libros de texto demasiadas fábulas sobre la historia de España y sus gentes. En Lepanto, San Quintín o Nördlingen ganamos nosotros, pero a la Armada Invencible o a los tercios de Rocroi les dieron una buena tunda. De Cuba y Filipinas nos echaron los americanos a patadas y sí, Carlos II era una especie de engendro...datos todos ellos que pude leer en los libros de mi época de estudiante entre otros muchos tanto ensalzando los logros de España como país como también poniendo de relieve sus miserias. Lo que no he sido capaz de encontrar en ninguno de mis libros de entonces ni en ninguno de los libros de historia que se escriben en todo el mundo fuera de España hoy en día es que la guerra de Sucesión Española resuelta en 1715 con la Paz de Utrecht (básicamente un conflicto entre Borbones y Habsburgo por controlar el Imperio Español), en realidad era una guerra de "secesión" en Cataluña para librarse del yugo de corona hispánica. Eso sí viene en algún libro de alguna autonomía española de hoy en día...entre otras muchas "patadas" históricas que no merece la pena ni comentar...
2. Es bastante acertado afirmar que Isaac Peral no inventó él sólo el submarino. En realidad, la idea de diseñar máquinas para operar debajo del agua se remonta a mucho más atrás. Otra cosa es que los distintos intentos tuviesen más o menos éxito. Pero también sería acertado y, de paso justo, afirmar que el submarino de Peral fue un enorme logro tecnológico dado el escaso poderío industrial, científico y económico de España en el siglo XIX que no pudo ser aprovechado debido precisamente a los tres factores comentados.
3. Con todos sus defectos y virtudes, España es un país clave en la actual configuración de la civilización occidental, configurada como territorio de singularidad perfectamente identificada desde la época romana (Hispania). Negar la eclosión del unificado reino de Castilla y Aragón en el siglo XV como potencia europea económica y militar, la colonización de América, la permanencia como primera potencia mundial durante todo el siglo XVI y buena parte del XV o la creación de un enorme patrimonio artístico y cultural en los 2.000 años que lleva existiendo "Hispania", rayaría la necedad. Negar que todo esto no hubiese sido posible sin la diversidad cultural de nuestro país también sería incierto e injusto. Es precisamente el contraste entre un vasco y un gallego, un andaluz o un catalán lo que hace a España una nación fuerte y diversa y no al contrario.
4. Es cierto que la industria armera en España ha sido maltratada por sus gobernantes, pero no es una excepción. Eso mismo ha ocurrido en Reino Unido o Francia debido a las consabidas políticas socialdemócratas de limitar la producción de armas a las necesidades del ejército, fuerzas de seguridad o la exportación, además del evidente influjo de la globalización y sus efectos en los costes de producción. España no ha sido especialmente innovadora en el mundo armero por una sencilla cuestión de demanda interna. Si las ventas a particulares son escasas y nuestro ejército es reducido, no hay suficiente economía de escala para acometer los gastos de desarrollo de nuevas armas. Walther o HK no están aquí pero tampoco lo están BMW o Mercedes: España ni es una potencia industrial como es Alemania...ni tampoco tuvo la suerte de reconstruir el país y su industria con dinero de los demás (como sí hizo Alemania).
5. El turismo es una sector clave en nuestra economía. No hagamos burla de ello porque nuestra prosperidad depende de ello y hay grandes profesionales y empresas innovadoras en este sector que operan en España y en todo el mundo. Sería magnífico ser una potencia turística y además contar con una industria pujante y una comunidad científica puntera. Puestos a pedir, podríamos tener un programa espacial propio...pero todo ese impulso cuesta dinero y con 46 millones de habitantes tenemos 3 millones de funcionarios (aumentando) cuando con 40 millones teníamos 700.000. A lo mejor, el sostenimiento de 17 comunidades autónomas con toda su estructura de medios y personal, impide que la riqueza del país (extraída de nuestros impuestos) se derive a cuestiones más interesantes...
6. Decía Otto Von Bismarck una verdad como un templo de grande: "España es el país más fuerte del mundo. Lleva siglos queriendo autodestruirse y aún no lo ha conseguido". Yo creo que detrás de esta afirmación hay, por un lado, una crítica brutal a nuestros gobernantes pero, por otro, un reconocimiento de la valía y perseverancia de nuestros ciudadanos. Y es ahí donde con gobernantes nefastos hemos tenido la suerte de ver nacer a Cervantes, a Velázquez, a Isaac Peral o a Narciso Monturiol, a Ramón y Cajal, a Antonio Gaudí, a Severo Ochoa al Gran Capitán o a Rafa Nadal...por extraer algunos ejemplos entre muchos otros...
España es un gran país porque tiene unos ciudadanos que, a lo largo de los siglos, han hecho cosas formidables. Si alguien no quiere formar parte de esa historia ni sentirse orgulloso de ella o, simplemente, tiene anhelos territoriales, es su decisión respetable, pero que, por favor, no justifique su actitud obviando o minusvalorando los hechos...
Saludos a todos.
Dando por el hecho que lo que voy a decir no tiene nada que ver con las escopetas (donde tenemos la suerte de contar con el enorme Josep Sierra), creo justo aportar mi opinión, dado el análisis realizado del país en los anteriores comentarios:
1. No recuerdo haber leído en mis libros de texto demasiadas fábulas sobre la historia de España y sus gentes. En Lepanto, San Quintín o Nördlingen ganamos nosotros, pero a la Armada Invencible o a los tercios de Rocroi les dieron una buena tunda. De Cuba y Filipinas nos echaron los americanos a patadas y sí, Carlos II era una especie de engendro...datos todos ellos que pude leer en los libros de mi época de estudiante entre otros muchos tanto ensalzando los logros de España como país como también poniendo de relieve sus miserias. Lo que no he sido capaz de encontrar en ninguno de mis libros de entonces ni en ninguno de los libros de historia que se escriben en todo el mundo fuera de España hoy en día es que la guerra de Sucesión Española resuelta en 1715 con la Paz de Utrecht (básicamente un conflicto entre Borbones y Habsburgo por controlar el Imperio Español), en realidad era una guerra de "secesión" en Cataluña para librarse del yugo de corona hispánica. Eso sí viene en algún libro de alguna autonomía española de hoy en día...entre otras muchas "patadas" históricas que no merece la pena ni comentar...
2. Es bastante acertado afirmar que Isaac Peral no inventó él sólo el submarino. En realidad, la idea de diseñar máquinas para operar debajo del agua se remonta a mucho más atrás. Otra cosa es que los distintos intentos tuviesen más o menos éxito. Pero también sería acertado y, de paso justo, afirmar que el submarino de Peral fue un enorme logro tecnológico dado el escaso poderío industrial, científico y económico de España en el siglo XIX que no pudo ser aprovechado debido precisamente a los tres factores comentados.
3. Con todos sus defectos y virtudes, España es un país clave en la actual configuración de la civilización occidental, configurada como territorio de singularidad perfectamente identificada desde la época romana (Hispania). Negar la eclosión del unificado reino de Castilla y Aragón en el siglo XV como potencia europea económica y militar, la colonización de América, la permanencia como primera potencia mundial durante todo el siglo XVI y buena parte del XV o la creación de un enorme patrimonio artístico y cultural en los 2.000 años que lleva existiendo "Hispania", rayaría la necedad. Negar que todo esto no hubiese sido posible sin la diversidad cultural de nuestro país también sería incierto e injusto. Es precisamente el contraste entre un vasco y un gallego, un andaluz o un catalán lo que hace a España una nación fuerte y diversa y no al contrario.
4. Es cierto que la industria armera en España ha sido maltratada por sus gobernantes, pero no es una excepción. Eso mismo ha ocurrido en Reino Unido o Francia debido a las consabidas políticas socialdemócratas de limitar la producción de armas a las necesidades del ejército, fuerzas de seguridad o la exportación, además del evidente influjo de la globalización y sus efectos en los costes de producción. España no ha sido especialmente innovadora en el mundo armero por una sencilla cuestión de demanda interna. Si las ventas a particulares son escasas y nuestro ejército es reducido, no hay suficiente economía de escala para acometer los gastos de desarrollo de nuevas armas. Walther o HK no están aquí pero tampoco lo están BMW o Mercedes: España ni es una potencia industrial como es Alemania...ni tampoco tuvo la suerte de reconstruir el país y su industria con dinero de los demás (como sí hizo Alemania).
5. El turismo es una sector clave en nuestra economía. No hagamos burla de ello porque nuestra prosperidad depende de ello y hay grandes profesionales y empresas innovadoras en este sector que operan en España y en todo el mundo. Sería magnífico ser una potencia turística y además contar con una industria pujante y una comunidad científica puntera. Puestos a pedir, podríamos tener un programa espacial propio...pero todo ese impulso cuesta dinero y con 46 millones de habitantes tenemos 3 millones de funcionarios (aumentando) cuando con 40 millones teníamos 700.000. A lo mejor, el sostenimiento de 17 comunidades autónomas con toda su estructura de medios y personal, impide que la riqueza del país (extraída de nuestros impuestos) se derive a cuestiones más interesantes...
6. Decía Otto Von Bismarck una verdad como un templo de grande: "España es el país más fuerte del mundo. Lleva siglos queriendo autodestruirse y aún no lo ha conseguido". Yo creo que detrás de esta afirmación hay, por un lado, una crítica brutal a nuestros gobernantes pero, por otro, un reconocimiento de la valía y perseverancia de nuestros ciudadanos. Y es ahí donde con gobernantes nefastos hemos tenido la suerte de ver nacer a Cervantes, a Velázquez, a Isaac Peral o a Narciso Monturiol, a Ramón y Cajal, a Antonio Gaudí, a Severo Ochoa al Gran Capitán o a Rafa Nadal...por extraer algunos ejemplos entre muchos otros...
España es un gran país porque tiene unos ciudadanos que, a lo largo de los siglos, han hecho cosas formidables. Si alguien no quiere formar parte de esa historia ni sentirse orgulloso de ella o, simplemente, tiene anhelos territoriales, es su decisión respetable, pero que, por favor, no justifique su actitud obviando o minusvalorando los hechos...
Saludos a todos.