Mensaje por jose1983 » 24 Ago 2018 23:54
Estimado, no soy un experto ni mucho menos, pero voy a contarle la experiencia que pude lograr por tener una Neumann Fréres de perrillos que estaba 100 veces peor que la suya... Cabe aclarar que todo esto lo hice por simple curiosidad y NO UTILIZO ESTA ESCOPETA PARA CAZAR, sino que conseguí una Beretta casi sin uso y esa es la que utilizo.
Como tenía temor de usarla empecé a consultar a armeros, leer libros, informarme en todo lo relacionado a la escopeta y su construcción, normas de pruebas, etc.
Una vez habiéndome informado, me basé en el espesor de pared mínimo que recomendaba un libro que ya ni recuerdo el nombre. Como soy mecánico, tengo un tornito y muchas herramientas de medición, procedí a medir el espesor de la pared de todo el cañón derecho que era el que estaba todo picado, o mejor dicho tenía cráteres como los que se ven en el suyo, pero mucho más profundos y en mayor cantidad.
Esos cráteres parecen deberse al proceso de corrosión que provocaban los pistones o como le llamamos en Argentina, fulminantes o primers antiguos, que al no limpiar la escopeta luego de usarla, la destruían.
Habiendo medido el espesor de pared, el cual estaba muy por encima del mínimo recomendado para un acero de calidad standard, aún con esos cráteres, decidí ajustar los cierres de la escopeta hasta que cerrara como una nueva con la llave hacia la derecha y no tuviera ningún tipo de holgura. Una vez ajustada probé con un disparo de un cartucho nacional de 27 gramos, con la escopeta atada a un banco que fabriqué. El retroceso fué fuertísimo, pero el cañón no mostró signos de fatiga.
Recordé haber leído que las picaduras provocaban mayor presión en la recámara y a su salida y entonces dije: por qué no escarifico el cañón y lo bruño hasta que se vea lo suficientemente liso? Y empecé con el experimento.
La escopeta salió del banco de pruebas de Lieja en Bélgica con un diámetro en el ánima de 16,9 mm, y cuando yo terminé mi trabajo en el cañón quedó 17,22 mm, lo cual la dejó en el límite del calibre 16, ya prácticamente sería un calibre 15. Para esto, el espesor del cañón quedó apenas 0,05 mm por encima del mínimo recomendado por este especialista Americano, del cual no recuerdo el nombre.
Volví a probarla con 2 cartuchos de 27 gramos, luego con uno de 28 gramos de no mucho retroceso y finalmente con varios Chedditte de los más picantes... El retroceso bajó mucho, quizás por estar liso el cañón y quizás por haber terminado siendo un cañón backbored.
El resultado es que el cañón no se marcó, ni deformó ni nada, pero cada escopeta tiene sus materiales, sus espesores, etc.
Lo que hay que tener en cuenta es que cuando una escopeta sale de la fábrica hacia el banco de pruebas, tiene una medida y se prueba con cargas entre un 25 y un 50% mayores que lo que se utilizarán normalmente. Uno puede enviar su escopeta picada a reparar. Los armeros agrandan el diámetro del cañón hasta eliminar las picaduras y luego la envían a probar al banco de pruebas. Si la escopeta pasa la prueba, uno puede utilizarla como si fuese nueva. En Argentina no hay bancos de prueba, y yo no pude conseguir cartuchos con los que pudiera asegurar que estaba provocando una presión un 25% mayor a los que utilizaría para cazar y por lo tanto no pude hacer bien la prueba casera. Es por eso que la dejé colgada y compré la Beretta.
Esto no es un consejo de que ud. utilice su escopeta así como está y menos aún de que si escarifica y bruñe el cañón, esa escopeta en particular soportará la presión, pero sí le puedo asegurar que muchas veces en aquellas épocas sobredimensionaban los cañones y se probaban con poca presión. Vaya uno a saber si no existe la posibilidad de que en aquellos tiempos, si eran probadas a 1200 Bar, no pasaran la prueba tal como lo hacen las modernas???
Saludos!
Estimado, no soy un experto ni mucho menos, pero voy a contarle la experiencia que pude lograr por tener una Neumann Fréres de perrillos que estaba 100 veces peor que la suya... Cabe aclarar que todo esto [color=#FF00BF]lo hice por simple curiosidad y NO UTILIZO ESTA ESCOPETA PARA CAZAR[/color], sino que conseguí una Beretta casi sin uso y esa es la que utilizo.
Como tenía temor de usarla empecé a consultar a armeros, leer libros, informarme en todo lo relacionado a la escopeta y su construcción, normas de pruebas, etc.
Una vez habiéndome informado, me basé en el espesor de pared mínimo que recomendaba un libro que ya ni recuerdo el nombre. Como soy mecánico, tengo un tornito y muchas herramientas de medición, procedí a medir el espesor de la pared de todo el cañón derecho que era el que estaba todo picado, o mejor dicho tenía cráteres como los que se ven en el suyo, pero mucho más profundos y en mayor cantidad.
Esos cráteres parecen deberse al proceso de corrosión que provocaban los pistones o como le llamamos en Argentina, fulminantes o primers antiguos, que al no limpiar la escopeta luego de usarla, la destruían.
Habiendo medido el espesor de pared, el cual estaba muy por encima del mínimo recomendado para un acero de calidad standard, aún con esos cráteres, decidí ajustar los cierres de la escopeta hasta que cerrara como una nueva con la llave hacia la derecha y no tuviera ningún tipo de holgura. Una vez ajustada probé con un disparo de un cartucho nacional de 27 gramos, con la escopeta atada a un banco que fabriqué. El retroceso fué fuertísimo, pero el cañón no mostró signos de fatiga.
Recordé haber leído que las picaduras provocaban mayor presión en la recámara y a su salida y entonces dije: por qué no escarifico el cañón y lo bruño hasta que se vea lo suficientemente liso? Y empecé con el experimento.
La escopeta salió del banco de pruebas de Lieja en Bélgica con un diámetro en el ánima de 16,9 mm, y cuando yo terminé mi trabajo en el cañón quedó 17,22 mm, lo cual la dejó en el límite del calibre 16, ya prácticamente sería un calibre 15. Para esto, el espesor del cañón quedó apenas 0,05 mm por encima del mínimo recomendado por este especialista Americano, del cual no recuerdo el nombre.
Volví a probarla con 2 cartuchos de 27 gramos, luego con uno de 28 gramos de no mucho retroceso y finalmente con varios Chedditte de los más picantes... El retroceso bajó mucho, quizás por estar liso el cañón y quizás por haber terminado siendo un cañón backbored.
El resultado es que el cañón no se marcó, ni deformó ni nada, pero cada escopeta tiene sus materiales, sus espesores, etc.
Lo que hay que tener en cuenta es que cuando una escopeta sale de la fábrica hacia el banco de pruebas, tiene una medida y se prueba con cargas entre un 25 y un 50% mayores que lo que se utilizarán normalmente. Uno puede enviar su escopeta picada a reparar. Los armeros agrandan el diámetro del cañón hasta eliminar las picaduras y luego la envían a probar al banco de pruebas. Si la escopeta pasa la prueba, uno puede utilizarla como si fuese nueva. En Argentina no hay bancos de prueba, y yo no pude conseguir cartuchos con los que pudiera asegurar que estaba provocando una presión un 25% mayor a los que utilizaría para cazar y por lo tanto no pude hacer bien la prueba casera. Es por eso que la dejé colgada y compré la Beretta.
Esto no es un consejo de que ud. utilice su escopeta así como está y menos aún de que si escarifica y bruñe el cañón, esa escopeta en particular soportará la presión, pero sí le puedo asegurar que muchas veces en aquellas épocas sobredimensionaban los cañones y se probaban con poca presión. Vaya uno a saber si no existe la posibilidad de que en aquellos tiempos, si eran probadas a 1200 Bar, no pasaran la prueba tal como lo hacen las modernas???
Saludos!