Mensaje por Artesano » 20 Ago 2010 10:35
Bueno como veo que estáis contando historietas sobre los cartuchos de cartón os voy a contar una que me pasó a mi hace muchos años: Yo nací en el año 48 del siglo pasado y soy cazador desde que nací....como os podéis figurar los cartuchos que disparaba en mi juventud además de recargarlos yo hasta cuatro y seis veces o mas el mismo cartucho, llegaba un momento que cartucho se rajaba y con el reborde de los pliegos de los sellos de correos que era papel engomado los reparaba y seguían funcionando.
Un día que fuimos de perdices en mano por las sierras del pueblo nos pilló una tormenta de esas que hacen historia y los compañeros y yo nos pusimos como si nos hubiéramos caído a una piscina, yo que me conozco como la palma de la mano estas montañas sabia donde había una casa refugio de pastores y me encaminé hacia ella, cuando llegué ya había algunos compañeros dentro y habían encendido una fogata en la chimenea para secarnos y calentarnos.....como los cartuchos que yo llevaba eran de cartón con tanta lluvia se mojaron y se hincharon, de manera que coloqué los cartuchos fuera de la canana alrededor del fuego a una cierta distancia para que se secaran y poder seguir cazando. Un compañero colgó un sombrero de tela en un clavo que había en la parte alta de la chimenea para que se secara, otros colgaban los chalecos las camisas etc.
La tormenta no había acabado y en la calle llovía a cantaros, estábamos bien allí, pero de pronto se escuchó un estruendo y las brasas de la fogata saltaron por los aires, seguidamente otro, y otro.... resumiendo, aquello eran las tracas de las fallas Valencianas.....no lo pensamos..... todos a la puta calle....algunos sin camisa otros sin pantalones..... y cayendo agua a cantaros, la traca seguía en el interior de la casa y no había valiente que entrara. De pronto me vino a la mente que una vez vi un cartucho que explosionó por la misma causa en casa de mis padres, y no pasó nada, solo que se rajó por un costado y los perdigones cayeron a un palmo al lado....me armé de valor y entré, efectivamente los perdigones estaban al lado de los cartuchos y les avisé a los compañeros de la ausencia de peligro y entraron con mas miedo que una zorra.
Por supuesto los cartuchos estaban colocados retirados del fuego pero sin darnos cuenta alguno le tocó a un sombrero que estaba colgado en la chimenea, este cayó al fuego y empezó a arder transmitiendo el fuego a los cartuchos, estos comenzaron a explosionar haciendo que nos tuviéramos que salir a la calle a disfrutar del chaparrón que era de los de antología.
Eso ocurrió cuando transcurrían los felices años 1965.
Un fuerte abrazo para todos.
Bueno como veo que estáis contando historietas sobre los cartuchos de cartón os voy a contar una que me pasó a mi hace muchos años: Yo nací en el año 48 del siglo pasado y soy cazador desde que nací....como os podéis figurar los cartuchos que disparaba en mi juventud además de recargarlos yo hasta cuatro y seis veces o mas el mismo cartucho, llegaba un momento que cartucho se rajaba y con el reborde de los pliegos de los sellos de correos que era papel engomado los reparaba y seguían funcionando.
Un día que fuimos de perdices en mano por las sierras del pueblo nos pilló una tormenta de esas que hacen historia y los compañeros y yo nos pusimos como si nos hubiéramos caído a una piscina, yo que me conozco como la palma de la mano estas montañas sabia donde había una casa refugio de pastores y me encaminé hacia ella, cuando llegué ya había algunos compañeros dentro y habían encendido una fogata en la chimenea para secarnos y calentarnos.....como los cartuchos que yo llevaba eran de cartón con tanta lluvia se mojaron y se hincharon, de manera que coloqué los cartuchos fuera de la canana alrededor del fuego a una cierta distancia para que se secaran y poder seguir cazando. Un compañero colgó un sombrero de tela en un clavo que había en la parte alta de la chimenea para que se secara, otros colgaban los chalecos las camisas etc.
La tormenta no había acabado y en la calle llovía a cantaros, estábamos bien allí, pero de pronto se escuchó un estruendo y las brasas de la fogata saltaron por los aires, seguidamente otro, y otro.... resumiendo, aquello eran las tracas de las fallas Valencianas.....no lo pensamos..... todos a la puta calle....algunos sin camisa otros sin pantalones..... y cayendo agua a cantaros, la traca seguía en el interior de la casa y no había valiente que entrara. De pronto me vino a la mente que una vez vi un cartucho que explosionó por la misma causa en casa de mis padres, y no pasó nada, solo que se rajó por un costado y los perdigones cayeron a un palmo al lado....me armé de valor y entré, efectivamente los perdigones estaban al lado de los cartuchos y les avisé a los compañeros de la ausencia de peligro y entraron con mas miedo que una zorra.
Por supuesto los cartuchos estaban colocados retirados del fuego pero sin darnos cuenta alguno le tocó a un sombrero que estaba colgado en la chimenea, este cayó al fuego y empezó a arder transmitiendo el fuego a los cartuchos, estos comenzaron a explosionar haciendo que nos tuviéramos que salir a la calle a disfrutar del chaparrón que era de los de antología. :D :D :D
Eso ocurrió cuando transcurrían los felices años 1965.
Un fuerte abrazo para todos.