Mensaje por jabaliviejo » 13 Ago 2011 19:26
Hola Sergio:
La sensibilidad del gatillo es mesurable y normalmente graduable por parte de un armero que puede ajustarla a los gramos o kilos de presión que prefieras.
No obstante cuenta con que la sensación de respuesta a la presión del dedo depende del arma a la que hayas estado acostumbrado previamente y lo ideal sería que todas nuestras armas respondieran a la misma presión para que ninguna nos resulte excesivamente suave o excesivamente dura... Pero casi nunca es posible porque hay armas en las que ese ajuste es muy difícil o imposible.
En cuanto a lo que te ha comentado Eugenia, todo es correcto bajo el supuesto de que el arma se encuentre EN BUENAS CONDICIONES y uses LA MUNICIÓN ADECUADA.
Las armas antiguas, si están mal conservadas, pueden tener en su interior, poros, grietas y zonas en las que la densidad del metal no sea la original, lo que supone un peligro.
Igualmente muchas de ellas no disponen de recámaras con la longitud que requiere la munición moderna; ni sus aceros, aún estando en buen estado, soportan las presiones de las cargas y pólvoras modernas.
OJO a estos datos que deben estar indicados con punzones sobre el acero del cañón.
Un saludo.
Hola Sergio:
La sensibilidad del gatillo es mesurable y normalmente graduable por parte de un armero que puede ajustarla a los gramos o kilos de presión que prefieras.
No obstante cuenta con que la sensación de respuesta a la presión del dedo depende del arma a la que hayas estado acostumbrado previamente y lo ideal sería que todas nuestras armas respondieran a la misma presión para que ninguna nos resulte excesivamente suave o excesivamente dura... Pero casi nunca es posible porque hay armas en las que ese ajuste es muy difícil o imposible.
En cuanto a lo que te ha comentado Eugenia, todo es correcto bajo el supuesto de que el arma se encuentre EN BUENAS CONDICIONES y uses LA MUNICIÓN ADECUADA.
Las armas antiguas, si están mal conservadas, pueden tener en su interior, poros, grietas y zonas en las que la densidad del metal no sea la original, lo que supone un peligro.
Igualmente muchas de ellas no disponen de recámaras con la longitud que requiere la munición moderna; ni sus aceros, aún estando en buen estado, soportan las presiones de las cargas y pólvoras modernas.
OJO a estos datos que deben estar indicados con punzones sobre el acero del cañón.
Un saludo.