celakanto escribió:Como curiosidad, a mi chaval le gustó mucho el pasaje de simo häyhä, (¿hay alguien que no le guste una historia de francotiradores?). Me acuerdo que le enseñé una foto del mismo y se quedó muy defraudado, está acostumbrado a una imagen hollywoodiense de un héroe y no le cuadraba que ese señor bajito hubiera echo semejantes hazañas.
Simo Häyhä (17 de diciembre de 1905 - 1 de abril de 2002), apodado por el ejército soviético “la muerte blanca” fue un soldado finlandés, considerado el mejor francotirador de la historia.
Inició su servicio militar en 1925. Durante la Guerra de Invierno de 1939-1940 entre Finlandia y la Unión Soviética, sirvió como francotirador contra el invasor ruso. Actuando a temperaturas que oscilaban entre los veinte y los cuarenta grados centígrados bajo cero, y vestido completamente de camuflaje blanco, Häyhä abatió a más de 505 soldados enemigos, aunque datos extraoficiales elevan esta cifra a 542. El recuento diario de los enemigos muertos se llevaba a cabo en el campo de batalla por los mismos francotiradores finlandeses.
Häyhä utilizaba el fusil M28 Pystykorva, una variante finlandesa del fusil soviético Mosin-Nagant
Una de sus tácticas consistía en compactar la nieve delante de él para que al disparar no se removiese.
A su vez, para evitar que el vaho de su aliento le delatase, llenaba su boca de nieve. Su corta estatura, 1,52 m, también le resultó de gran ayuda a la hora de pasar inadvertido en el combate.
Además de sus bajas con el fusil, Simo tiene también acreditadas otras doscientas con un subfusil. Todas las bajas que este tirador infligió al ejército soviético se produjeron en un plazo de tres meses.
Häyhä fue herido en la cara por una bala explosiva enemiga. Antes de esto, los rusos elaboraron multitud de planes para acabar con él, incluyendo el envío de francotiradores y ataques de artillería, que no consiguieron ningún resultado. Se presume que el disparo que le hirió fue realizado al azar, y las heridas lo dejaron en estado de coma.
Tras la guerra, fue ascendido de cabo a segundo teniente por el mariscal de campo Carl Gustaf Emil Mannerheim.
Cuando en 1998 se le preguntó cómo llegó a ser tan buen tirador, simplemente contestó que "practicando". Sobre su oneroso record de muertes, decía que "Hice lo que se me ordenó lo mejor que pude". Simo Häyhä pasó sus últimos años en una pequeña aldea llamada Ruokolahti situada en el sudeste de Finlandia cerca de la frontera con Rusia. Murió el 1 de abril del año 2002.
[quote="celakanto"]Como curiosidad, a mi chaval le gustó mucho el pasaje de simo häyhä, (¿hay alguien que no le guste una historia de francotiradores?). Me acuerdo que le enseñé una foto del mismo y se quedó muy defraudado, está acostumbrado a una imagen hollywoodiense de un héroe y no le cuadraba que ese señor bajito hubiera echo semejantes hazañas.[/quote]
Simo Häyhä (17 de diciembre de 1905 - 1 de abril de 2002), apodado por el ejército soviético “la muerte blanca” fue un soldado finlandés, considerado el mejor francotirador de la historia.
Inició su servicio militar en 1925. Durante la Guerra de Invierno de 1939-1940 entre Finlandia y la Unión Soviética, sirvió como francotirador contra el invasor ruso. Actuando a temperaturas que oscilaban entre los veinte y los cuarenta grados centígrados bajo cero, y vestido completamente de camuflaje blanco, Häyhä abatió a más de 505 soldados enemigos, aunque datos extraoficiales elevan esta cifra a 542. El recuento diario de los enemigos muertos se llevaba a cabo en el campo de batalla por los mismos francotiradores finlandeses.
Häyhä utilizaba el fusil M28 Pystykorva, una variante finlandesa del fusil soviético Mosin-Nagant
Una de sus tácticas consistía en compactar la nieve delante de él para que al disparar no se removiese.
A su vez, para evitar que el vaho de su aliento le delatase, llenaba su boca de nieve. Su corta estatura, 1,52 m, también le resultó de gran ayuda a la hora de pasar inadvertido en el combate.
Además de sus bajas con el fusil, Simo tiene también acreditadas otras doscientas con un subfusil. Todas las bajas que este tirador infligió al ejército soviético se produjeron en un plazo de tres meses.
Häyhä fue herido en la cara por una bala explosiva enemiga. Antes de esto, los rusos elaboraron multitud de planes para acabar con él, incluyendo el envío de francotiradores y ataques de artillería, que no consiguieron ningún resultado. Se presume que el disparo que le hirió fue realizado al azar, y las heridas lo dejaron en estado de coma.
Tras la guerra, fue ascendido de cabo a segundo teniente por el mariscal de campo Carl Gustaf Emil Mannerheim.
Cuando en 1998 se le preguntó cómo llegó a ser tan buen tirador, simplemente contestó que "practicando". Sobre su oneroso record de muertes, decía que "Hice lo que se me ordenó lo mejor que pude". Simo Häyhä pasó sus últimos años en una pequeña aldea llamada Ruokolahti situada en el sudeste de Finlandia cerca de la frontera con Rusia. Murió el 1 de abril del año 2002.