Mensaje por Volkin » 14 Dic 2008 22:49
El problema de la utilización de mercenarios es, en primera instancia, su alegalidad. No es que se encuentren en un gris, es que simplemente son intocables mientras realizan cualquier tipo de operación, ya que por motivos legales no pueden ser juzgados ni por el país en el que pudiesen cumplir un delito ni por quién les contrata, ya que suele ser una empresa, no un gobierno. Su utilización es muy polémica debido a que actúan de forma bastante aleatoria aunque cumplan sus objetivos con eficiencia. Los datos de abusos cometidos por este tipo de gente son inmensos, y casi todos radican en disparos a civiles.
Un ejemplo es la denominada Masacre de la Calle Hay Nazzal (abril de 2003), en Faluya, donde además de los mercenarios participaron soldados americanos novatos. Otro caso similar es el ocurrido en Nayaf el 4 de Abril de 2004 en las inmediaciones de las instalaciones de la Autoridad Provisional de la Coalición, donde mercenarios de Blackwater dieron la orden de abrir fuego a un puñado de soldados novatos americanos sobre un grupo de manifestantes. Recalco lo de que unos mercenarios, fuera de la escala militar, dieron la orden de abrir fuego a unos soldados americanos.
Como decía, el problema de esta gente es su brutalidad, ya que no se rigen por ningún código moral. Un ejemplo es que la mayoría de "problemas" en cuanto a masacres civiles y demás en lugares como Iraq o Afganistán los han provocado los mercenarios debido precisamente al hecho de que están al margen de la ley, tanto de la americana como de la iraquí o afgana. Esta libertad hace que hagan lo que les dé la gana, y eso incluye el uso de munición prohibida, como la APLP, probada por mercenarios en Iraq y que no es más que una munición perforante de blindaje y penetración limitada. Se trata de proyectiles de metal mezclado aúnado con importantes cantidades de minerales comunes. Los proyectiles son capaces de atravesar acero y otros blancos de gran dureza, pero no un torso humano, un bloque de veinte centímetros de escayola o varias capas de muro de mampostería sin mortero. En lugar de atravesar dichos cuerpos, se hace añicos en su interior, generando lesiones imposibles de tratar en un ser humano. Y esto es sólo un ejemplo.
Los mercenarios están en Iraq y Afganistán para hacer el trabajo sucio y que no se sepa lo que hacen en concreto. Se les da una libertad absoluta y no se les penaliza de ningún modo por muy mal que actúen. Además de que el auge de este tipo de empresas de "servicios tácticos" se debe fundamentalmente a que es más molesto para un estado que muera un soldado (que ha sido movilizado), ya que hay que rendirle honores y demás, que el hecho de que muera un mercenario, sobre todo porque en los medios de comunicación se los denomina con el término "contratistas privados" entre otros, muchos de los cuáles tienden a hacer pensar al espectador de tal noticia que los que han muerto son ingenieros o personas dedicadas a la reconstrucción. De hecho en muchos casos la muerte de estos mercenarios es una ventaja para justificar determinadas actuaciones del estado ante la población civil, que no conoce la verdadera profesión de los que han muerto. El ejemplo perfecto es Faluya.
El problema de todo esto es que está en marcha la privatización del ejército, y es lo que me da miedo, porque sus implicaciones son demasiado aterradoras como para imaginarlas. Elucubrando un poco, tras el ejército irá la policía, y viendo como actuó Blackwater en Nueva Orleans no deseo que eso ocurra ni loco.
Un saludo a todos.
El problema de la utilización de mercenarios es, en primera instancia, su alegalidad. No es que se encuentren en un gris, es que simplemente son intocables mientras realizan cualquier tipo de operación, ya que por motivos legales no pueden ser juzgados ni por el país en el que pudiesen cumplir un delito ni por quién les contrata, ya que suele ser una empresa, no un gobierno. Su utilización es muy polémica debido a que actúan de forma bastante aleatoria aunque cumplan sus objetivos con eficiencia. Los datos de abusos cometidos por este tipo de gente son inmensos, y casi todos radican en disparos a civiles.
Un ejemplo es la denominada Masacre de la Calle Hay Nazzal (abril de 2003), en Faluya, donde además de los mercenarios participaron soldados americanos novatos. Otro caso similar es el ocurrido en Nayaf el 4 de Abril de 2004 en las inmediaciones de las instalaciones de la Autoridad Provisional de la Coalición, donde mercenarios de Blackwater dieron la orden de abrir fuego a un puñado de soldados novatos americanos sobre un grupo de manifestantes. Recalco lo de que unos mercenarios, fuera de la escala militar, dieron la orden de abrir fuego a unos soldados americanos.
Como decía, el problema de esta gente es su brutalidad, ya que no se rigen por ningún código moral. Un ejemplo es que la mayoría de "problemas" en cuanto a masacres civiles y demás en lugares como Iraq o Afganistán los han provocado los mercenarios debido precisamente al hecho de que están al margen de la ley, tanto de la americana como de la iraquí o afgana. Esta libertad hace que hagan lo que les dé la gana, y eso incluye el uso de munición prohibida, como la APLP, probada por mercenarios en Iraq y que no es más que una munición perforante de blindaje y penetración limitada. Se trata de proyectiles de metal mezclado aúnado con importantes cantidades de minerales comunes. Los proyectiles son capaces de atravesar acero y otros blancos de gran dureza, pero no un torso humano, un bloque de veinte centímetros de escayola o varias capas de muro de mampostería sin mortero. En lugar de atravesar dichos cuerpos, se hace añicos en su interior, generando lesiones imposibles de tratar en un ser humano. Y esto es sólo un ejemplo.
Los mercenarios están en Iraq y Afganistán para hacer el trabajo sucio y que no se sepa lo que hacen en concreto. Se les da una libertad absoluta y no se les penaliza de ningún modo por muy mal que actúen. Además de que el auge de este tipo de empresas de "servicios tácticos" se debe fundamentalmente a que es más molesto para un estado que muera un soldado (que ha sido movilizado), ya que hay que rendirle honores y demás, que el hecho de que muera un mercenario, sobre todo porque en los medios de comunicación se los denomina con el término "contratistas privados" entre otros, muchos de los cuáles tienden a hacer pensar al espectador de tal noticia que los que han muerto son ingenieros o personas dedicadas a la reconstrucción. De hecho en muchos casos la muerte de estos mercenarios es una ventaja para justificar determinadas actuaciones del estado ante la población civil, que no conoce la verdadera profesión de los que han muerto. El ejemplo perfecto es Faluya.
El problema de todo esto es que está en marcha la privatización del ejército, y es lo que me da miedo, porque sus implicaciones son demasiado aterradoras como para imaginarlas. Elucubrando un poco, tras el ejército irá la policía, y viendo como actuó Blackwater en Nueva Orleans no deseo que eso ocurra ni loco.
Un saludo a todos.