Mensaje por AlejandroFener » 12 Jul 2016 14:52
La Fábrica de Artillería de Sevilla tenía una sección, denominada oficialmente Pirotecnia de Sevilla, que fabricaba munición para armas ligeras, mayormente cortas. Funcionó hasta 1965, cuando toda la producción fue trasladada a la Fábrica de Armas de Toledo que cerró en 1997, tras la venta de la Empresa Nacional Santa Bárbara a los yanquis. Aparte de esas dos, la Fábrica de Palencia también producía cartuchería, sobre todo para armas largas. Esta planta continúa en funcionamiento, pero me huelo que general Dynamics, la empresa americana a la que vergonzosamente y por cuatro pesetas el gobierno de Aznar vendió Santa Bárbara, quiere cerrarla. Hasta hace poco, la mayoría de la munición de 9 mm Pb. destinada a las Fuerzas Armadas se producía en Palencia. Hoy casi toda es importada de Italia (Fiochi) o de los mismos USA (WCC). En fin, un escándalo. Además, otras empresas privadas ha producido munición metálica en España, como Oramil, de San Sebastián; Orbea; Glaminse, como señala Jota Erre y alguna otra. Pero el mayor porcentaje siempre ha sido de fabricación militar.
La Fábrica de Artillería de Sevilla tenía una sección, denominada oficialmente Pirotecnia de Sevilla, que fabricaba munición para armas ligeras, mayormente cortas. Funcionó hasta 1965, cuando toda la producción fue trasladada a la Fábrica de Armas de Toledo que cerró en 1997, tras la venta de la Empresa Nacional Santa Bárbara a los yanquis. Aparte de esas dos, la Fábrica de Palencia también producía cartuchería, sobre todo para armas largas. Esta planta continúa en funcionamiento, pero me huelo que general Dynamics, la empresa americana a la que vergonzosamente y por cuatro pesetas el gobierno de Aznar vendió Santa Bárbara, quiere cerrarla. Hasta hace poco, la mayoría de la munición de 9 mm Pb. destinada a las Fuerzas Armadas se producía en Palencia. Hoy casi toda es importada de Italia (Fiochi) o de los mismos USA (WCC). En fin, un escándalo. Además, otras empresas privadas ha producido munición metálica en España, como Oramil, de San Sebastián; Orbea; Glaminse, como señala Jota Erre y alguna otra. Pero el mayor porcentaje siempre ha sido de fabricación militar.