Mensaje por JotaErre » 26 Sep 2020 21:46
La figura del soldado-poeta es muy propia de la literatura española, y se extiende desde la Edad Media hasta el final del Siglo de Oro. Es una tipología muy castellana, y, curiosamente, no conozco ejemplos comparables en otras literaturas. Pero, en cambio, muchas de las figuras cumbre de la literatura española fueron militares.
Si mis conocimientos históricos no fallan, el primer poeta-soldado, o tal vez mejor, poeta-guerrero, es Don Juan Manuel, en el siglo XIV. A él le siguen el Marqués de Santillana, Gómez Manrique y su sobrino, Jorge Manrique.
Ya en el Renacimiento, tenemos a Garcilaso de la Vega, que fue el prototipo de caballero renacentista: soldado, cortesano, poeta, amante... y destacando en todas esas facetas. Le siguen Alonso de Ercilla y Andrés Fernández de Andrada.
Y entonces llega el Siglo de Oro y nos da a tres grandes poetas-soldados: Miguel de Cervantes, Lope de Vega (que combatió en la conquista de las Azores y en la Armada Invencible) y, finalmente, Pedro Calderón de la Barca (que combatió en Flandes, Italia y Cataluña, y cuyos versos todavía se siguen recitando en las academias militares).
Y, con el final del Siglo de Oro, también desaparece esta figura. En el siglo XVIII está José Cadalso, pero era prosista, no poeta. ¿A qué puede deberse este repentino divorcio entre la poesía y la milicia?
Me pregunto si Miguel Hernández, que combatió en la Guerra Civil, podría ser incluído también en la lista de soldados-poetas...
La figura del soldado-poeta es muy propia de la literatura española, y se extiende desde la Edad Media hasta el final del Siglo de Oro. Es una tipología muy castellana, y, curiosamente, no conozco ejemplos comparables en otras literaturas. Pero, en cambio, muchas de las figuras cumbre de la literatura española fueron militares.
Si mis conocimientos históricos no fallan, el primer poeta-soldado, o tal vez mejor, poeta-guerrero, es Don Juan Manuel, en el siglo XIV. A él le siguen el Marqués de Santillana, Gómez Manrique y su sobrino, Jorge Manrique.
Ya en el Renacimiento, tenemos a Garcilaso de la Vega, que fue el prototipo de caballero renacentista: soldado, cortesano, poeta, amante... y destacando en todas esas facetas. Le siguen Alonso de Ercilla y Andrés Fernández de Andrada.
Y entonces llega el Siglo de Oro y nos da a tres grandes poetas-soldados: Miguel de Cervantes, Lope de Vega (que combatió en la conquista de las Azores y en la Armada Invencible) y, finalmente, Pedro Calderón de la Barca (que combatió en Flandes, Italia y Cataluña, y cuyos versos todavía se siguen recitando en las academias militares).
Y, con el final del Siglo de Oro, también desaparece esta figura. En el siglo XVIII está José Cadalso, pero era prosista, no poeta. ¿A qué puede deberse este repentino divorcio entre la poesía y la milicia?
Me pregunto si Miguel Hernández, que combatió en la Guerra Civil, podría ser incluído también en la lista de soldados-poetas...