Mensaje por JotaErre » 12 May 2020 01:46
Esfinge escribió:No tenia ni idea de estos hechos. Muy interesante tu comentario, abre todo un campo de "investigación" sobre las minorías étnicas en ejércitos o armadas y su trato he integración, o no, en los mismos.
gracias y saludos
Al final, la necesidad fuerza la eliminación de los prejuicios: por ejemplo, durante las Guerras Napoleónicas, la Royal Navy, siempre escasa de personal, enroló a muchos tripulantes de origen antillano, en su mayoría negros y mulatos.
También, España, durante la ocupación de la República Dominicana (1861-1865) tuvo batallones de negros ("morenos") y mulatos ("pardos"), pero, cuando España se retiró de Santo Domingo, por no enviar a esos soldados a Cuba, donde aún existía la esclavitud, se les desembarcó en terceros países, como Trinidad. El único que se mantuvo en activo como militar fue el general Eusebio Puello, pero fue destinado a la Península, pues alguna "cabeza pensante" pensó que ver a un negro con uniforme de general podía dar malas ideas a los esclavos...
En la Guerra de Secesión estadounidense, se dio el curioso caso de que, librándose en buena parte por el tema de la esclavitud, al principio, los negros no fueron admitidos en las Fuerzas Armadas... pero la sangría que significó la guerra hizo que esa política cambiara, y a partir de 1863 se empezó a admitir el reclutamiento de soldados negros. El gobierno federal hizo "trampa": formalmente, no formaban parte del U.S. Army, sino de una entidad llamada "U.S. Colored Troops" (Tropas de Color de los Estados Unidos). Combatieron con valor y eficacia, y, generalmente, cuando eran capturados, fueron aceptablemente tratados por los confederados (supongo que temían represalias contra sus prisioneros). Los últimos meses de la guerra, los confederados estaban tan desesperados que intentaron alistar esclavos negros ofreciéndoles a cambio la libertad.
Acabada la guerra, los soldados negros fueron admitidos en igualdad de condiciones en el ejército (como hemos visto, la marina fue diferente), pero en regimientos separados, como el famoso 10º de Caballería (los Buffalo Soldiers). De todas formas, su capacidad de ascenso era limitada, al empezar la 2ª Guerra Mundial apenas había un puñado de oficiales negros.
La eficiencia demostrada por los soldados negros en los tres ejércitos (también hubo una escuadrilla de caza formada por pilotos negros) llevó al presidente Truman a decretar la desegregación racial de las Fuerzas Armadas, lo cual fue realmente pionero en unos EE.UU. en los que los negros no tenían derecho a voto en muchos estados, e incluso en algunos estaban prohibidos los matrimonios interraciales.
Gran Bretaña siempre mantuvo al EJército Indio como una entidad separada del Ejército Británico, pero ya desde principios del Siglo XX los militares hindues podían alcanzar el rango de oficial. Un caso más curioso fue el de las tropas coloniales alemanas en África en la 1ª Guerra Mundial, los famosos Askaris de von Lettow-Vorbeck. Ante la imposibilidad de llegada de refuerzos de Alemania, Lettow-Vorbeck decidió pasar olímpicamente de los reglamentos y ascender a suboficiales negros a teniente o incluso a capitán cuando hizo falta. Supongo que a los nazis no les haría mucha gracia recordar que los últimos defensores del Kaiser fueron soldados negros... Alemania, finalmente, reconoció una pensión de guerra a los supervivientes en la década de 1950.
Una anécdota curiosa fue que, cuando llegó a Tanzania el funcionario alemán que debía conceder esas pensiones, se encontró con un buen puñado de solicitantes, de los que apenas ninguno tenía documentación que acreditara su paso por el ejército del Kaiser. Ante este problema, el funcionario tuvo una idea ingeniosa: hacía pasar a cada solicitante individualmente a un despacho, le entregaba una escoba y empezaba a gritarle en alemán: "¡Firmes!" "¡Sobre el hombro armas!" "¡Media vuelta!" y así sucesivamente... ¡ninguno falló la prueba, cuarenta años después, aún se acordaban de su adiestramiento militar!
[quote="Esfinge"]No tenia ni idea de estos hechos. Muy interesante tu comentario, abre todo un campo de "investigación" sobre las minorías étnicas en ejércitos o armadas y su trato he integración, o no, en los mismos.
gracias y saludos[/quote]
Al final, la necesidad fuerza la eliminación de los prejuicios: por ejemplo, durante las Guerras Napoleónicas, la Royal Navy, siempre escasa de personal, enroló a muchos tripulantes de origen antillano, en su mayoría negros y mulatos.
También, España, durante la ocupación de la República Dominicana (1861-1865) tuvo batallones de negros ("morenos") y mulatos ("pardos"), pero, cuando España se retiró de Santo Domingo, por no enviar a esos soldados a Cuba, donde aún existía la esclavitud, se les desembarcó en terceros países, como Trinidad. El único que se mantuvo en activo como militar fue el general Eusebio Puello, pero fue destinado a la Península, pues alguna "cabeza pensante" pensó que ver a un negro con uniforme de general podía dar malas ideas a los esclavos...
En la Guerra de Secesión estadounidense, se dio el curioso caso de que, librándose en buena parte por el tema de la esclavitud, al principio, los negros no fueron admitidos en las Fuerzas Armadas... pero la sangría que significó la guerra hizo que esa política cambiara, y a partir de 1863 se empezó a admitir el reclutamiento de soldados negros. El gobierno federal hizo "trampa": formalmente, no formaban parte del U.S. Army, sino de una entidad llamada "U.S. Colored Troops" (Tropas de Color de los Estados Unidos). Combatieron con valor y eficacia, y, generalmente, cuando eran capturados, fueron aceptablemente tratados por los confederados (supongo que temían represalias contra sus prisioneros). Los últimos meses de la guerra, los confederados estaban tan desesperados que intentaron alistar esclavos negros ofreciéndoles a cambio la libertad.
Acabada la guerra, los soldados negros fueron admitidos en igualdad de condiciones en el ejército (como hemos visto, la marina fue diferente), pero en regimientos separados, como el famoso 10º de Caballería (los Buffalo Soldiers). De todas formas, su capacidad de ascenso era limitada, al empezar la 2ª Guerra Mundial apenas había un puñado de oficiales negros.
La eficiencia demostrada por los soldados negros en los tres ejércitos (también hubo una escuadrilla de caza formada por pilotos negros) llevó al presidente Truman a decretar la desegregación racial de las Fuerzas Armadas, lo cual fue realmente pionero en unos EE.UU. en los que los negros no tenían derecho a voto en muchos estados, e incluso en algunos estaban prohibidos los matrimonios interraciales.
Gran Bretaña siempre mantuvo al EJército Indio como una entidad separada del Ejército Británico, pero ya desde principios del Siglo XX los militares hindues podían alcanzar el rango de oficial. Un caso más curioso fue el de las tropas coloniales alemanas en África en la 1ª Guerra Mundial, los famosos Askaris de von Lettow-Vorbeck. Ante la imposibilidad de llegada de refuerzos de Alemania, Lettow-Vorbeck decidió pasar olímpicamente de los reglamentos y ascender a suboficiales negros a teniente o incluso a capitán cuando hizo falta. Supongo que a los nazis no les haría mucha gracia recordar que los últimos defensores del Kaiser fueron soldados negros... Alemania, finalmente, reconoció una pensión de guerra a los supervivientes en la década de 1950.
Una anécdota curiosa fue que, cuando llegó a Tanzania el funcionario alemán que debía conceder esas pensiones, se encontró con un buen puñado de solicitantes, de los que apenas ninguno tenía documentación que acreditara su paso por el ejército del Kaiser. Ante este problema, el funcionario tuvo una idea ingeniosa: hacía pasar a cada solicitante individualmente a un despacho, le entregaba una escoba y empezaba a gritarle en alemán: "¡Firmes!" "¡Sobre el hombro armas!" "¡Media vuelta!" y así sucesivamente... ¡ninguno falló la prueba, cuarenta años después, aún se acordaban de su adiestramiento militar!