Mensaje por Brasilla » 14 Abr 2018 18:48
Quien es valenciano
Creo que García Berlanga, en su genial película "La Vaquilla", fue quien más acertadamente nos acercó, esta vez en clave de humor, a la intrahistoria de nuestra feroz Guerra Civil. Pero claro, aquello que se ve en el film no es más que producto de la fértil y jugosa imaginación del guionista. Aunque no deja de ser una auténtica sátira de la relidad, no se trata de hechos reales. Pero lo que os voy a contar a continuación, que perfectamente podría haber estado integrado en una escena de dicha película, sí que pasó de verdad. Y además me tocó de cerca, porque fue un tío mío quien lo vivió, y quien me lo contó.
Mi tío "Moreno" apenas tenía veinte años cuando fue llamado a filas. A la guerra. El, que no sabía más que pescar, que nada sabía de política, y que nunca en su vida había tenido un arma de fuego entre sus manos, ahora era llamado a empuñar un fusil y pegar tiros para matar a fascistas. Porque dicho sea de paso, él, que repito, nada sabía de política, había resultado que era rojo. Porque, como ya sabéis, Castellón se mantuvo fiel a la República tras el golpe militar.
Pues eso, que se marchó al frente. Y tuvo la desgracia de que en una escaramuza militar fue hecho preso.
Estaba en manos de los fascistas. Fue encerrado en una prisión militar y allí quedó junto a otros presos sin noticias de ninguna clase.
Al cabo de una semana, apareció un sargento en su celda; les conminó con ronca e imperiosa voz a que salieran de la celda y le siguieran. A empujones fueron llevados hasta una formación donde había hasta una cincuentena de presos, y allí se incorporó en posición de firmes.
Al cabo de una media hora el sargento de antes anunció a voz en grito la presencia del comandante. Todos los que había allí se cuadraron. Se hizo un silencio atroz que hacía que se oyeran las entrecortadas respiraciones de los allí presentes y el taconeo del comandante acercándose a la formación de presos. Serio el semblante, altiva la mirada, el comandante pasó revista a los allí recluídos sin decir esta boca es mía.
Mi tío "Moreno" me confesó que tenía mucho miedo porque en Castellón, nada más empezar la guerra, hubo una mascacre de guardias civiles, que fueron fusilados allí en el puerto de Castellón tras estar presos en el barco "Baleares", que estaba amarrado al muelle del puerto de Castellón. Mi tío temía si aquel feroz comandante buscara a alguien que tuviera algo que ver con aquello. Y aunque él nada tuvo que ver, existía la posibilidad de que fuera interrogado por aquellos lamentables hechos. Y la verdad es que él no sabía nada. Solo sabía lo que la gente del Grao de Castellón contaba por la calle.
Pues bien, aquel comandante estuvo a punto de hacer que mi tío se desmayara del susto cuando de pronto, el comandante, impostando la voz, espetó:
-¿Hay algún valenciano entre los presentes? ¡Si hay algún valenciano, que dé un paso al frente!
Mi tío creyó que había llegado su hora. Ya está, pensó, ahora me involucrarán en aquello del "Baleares" y me fusilarán. Porque estas cosas pasaban, la verdad. Estuvo a punto de quedarse en su sitio. Ahora fue el sargento quien con furia a preguntar:
-¿Qué no habéis oído...? ¡¡Si hay algún valenciano, que dé un paso al frente!!
Y entonces se decidió. Y dio un paso al frente. El silencio era sepulcral. Los ojos de los demás reclusos miraban de reojo al pobre soldado que se había ofrecido a los planes de aquel comandante fascista. Muchos temieron por vida del "Moreno". Mi tío también.
Entonces, el comandante se le quedó mirando y su gesto cambió poco a poco tornándose más bonancible. En tanto le decía:
-O sea que tú eres valenciano...
-Sí, mi comandante, de Castellón de la Plana.
-Pues entonces sabrás hacer una paella... hala acompaña al cocinero y ponte a hacernos la paella. A ver si para las dos ya está lista...
Extraido del blog Buenas Vibraciones
Saludos cordiales
[b][size=150]Quien es valenciano[/size][/b]
Creo que García Berlanga, en su genial película "La Vaquilla", fue quien más acertadamente nos acercó, esta vez en clave de humor, a la intrahistoria de nuestra feroz Guerra Civil. Pero claro, aquello que se ve en el film no es más que producto de la fértil y jugosa imaginación del guionista. Aunque no deja de ser una auténtica sátira de la relidad, no se trata de hechos reales. Pero lo que os voy a contar a continuación, que perfectamente podría haber estado integrado en una escena de dicha película, sí que pasó de verdad. Y además me tocó de cerca, porque fue un tío mío quien lo vivió, y quien me lo contó.
Mi tío "Moreno" apenas tenía veinte años cuando fue llamado a filas. A la guerra. El, que no sabía más que pescar, que nada sabía de política, y que nunca en su vida había tenido un arma de fuego entre sus manos, ahora era llamado a empuñar un fusil y pegar tiros para matar a fascistas. Porque dicho sea de paso, él, que repito, nada sabía de política, había resultado que era rojo. Porque, como ya sabéis, Castellón se mantuvo fiel a la República tras el golpe militar.
Pues eso, que se marchó al frente. Y tuvo la desgracia de que en una escaramuza militar fue hecho preso.
Estaba en manos de los fascistas. Fue encerrado en una prisión militar y allí quedó junto a otros presos sin noticias de ninguna clase.
Al cabo de una semana, apareció un sargento en su celda; les conminó con ronca e imperiosa voz a que salieran de la celda y le siguieran. A empujones fueron llevados hasta una formación donde había hasta una cincuentena de presos, y allí se incorporó en posición de firmes.
Al cabo de una media hora el sargento de antes anunció a voz en grito la presencia del comandante. Todos los que había allí se cuadraron. Se hizo un silencio atroz que hacía que se oyeran las entrecortadas respiraciones de los allí presentes y el taconeo del comandante acercándose a la formación de presos. Serio el semblante, altiva la mirada, el comandante pasó revista a los allí recluídos sin decir esta boca es mía.
Mi tío "Moreno" me confesó que tenía mucho miedo porque en Castellón, nada más empezar la guerra, hubo una mascacre de guardias civiles, que fueron fusilados allí en el puerto de Castellón tras estar presos en el barco "Baleares", que estaba amarrado al muelle del puerto de Castellón. Mi tío temía si aquel feroz comandante buscara a alguien que tuviera algo que ver con aquello. Y aunque él nada tuvo que ver, existía la posibilidad de que fuera interrogado por aquellos lamentables hechos. Y la verdad es que él no sabía nada. Solo sabía lo que la gente del Grao de Castellón contaba por la calle.
Pues bien, aquel comandante estuvo a punto de hacer que mi tío se desmayara del susto cuando de pronto, el comandante, impostando la voz, espetó:
-¿Hay algún valenciano entre los presentes? ¡Si hay algún valenciano, que dé un paso al frente!
Mi tío creyó que había llegado su hora. Ya está, pensó, ahora me involucrarán en aquello del "Baleares" y me fusilarán. Porque estas cosas pasaban, la verdad. Estuvo a punto de quedarse en su sitio. Ahora fue el sargento quien con furia a preguntar:
-¿Qué no habéis oído...? ¡¡Si hay algún valenciano, que dé un paso al frente!!
Y entonces se decidió. Y dio un paso al frente. El silencio era sepulcral. Los ojos de los demás reclusos miraban de reojo al pobre soldado que se había ofrecido a los planes de aquel comandante fascista. Muchos temieron por vida del "Moreno". Mi tío también.
Entonces, el comandante se le quedó mirando y su gesto cambió poco a poco tornándose más bonancible. En tanto le decía:
-O sea que tú eres valenciano...
-Sí, mi comandante, de Castellón de la Plana.
-Pues entonces sabrás hacer una paella... hala acompaña al cocinero y ponte a hacernos la paella. A ver si para las dos ya está lista...
[b]Extraido del blog Buenas Vibraciones[/b]
Saludos cordiales