Mensaje por greyghost » 22 May 2017 13:48
Nos estamos desviando muchísimo del tema original, aunque los temas a veces evolucionan como si tuvieren vida propia.
A quien le pueda interesar la duelistica en España, le acosejo la lectura de un librito de Rafael Abella de unas 200 paginas: "Lances de Honor".
En el libro anteriormente mencionado, podreis ver que los duelos no eran precisamente de postín. Es mas, había una constumbre en la restauración y en la primera república, la cual por "desgracia" ha desaparecido, la cual consistía que en las redacciones de los periodicos de la epoca había una sala de entrenamiento para practicar la esgrima y el tiro, ya que aquellos redactores cuando cometian un infundio o eran acusados de cometerlo, debían defender su honorabilidad con las armas en un duelo ademas de con su pluma.
Recuerdo que en dicho libro había una errata facilmente detectable por los aficionados a la avancarga. Ya que narra como los padrinos de unos duelistas, amañaron el duelo para impedir que estos se matasen, lo hicieron triplicando la carga de polvora para provocar un tiro demasiado alto. La pólvora inglesa a la que cita el autor, debía ser pólvora sin humo, pues al disparar, las pistolas reventaron, hiriendo de gravedad a los duelistas, quienes acabaron retando a sus respectivos padrinos

.
Bueno, ya que se desvió el tema inicial, trataré de reconducirlo un poco gracias a uno de los grandes personajes de la guerra civil. Tal y como he citado antes la obligación de batirse por su honor a los periodistas, otro tanto le sucedía a los políticos, viendose Indalecio Prieto en un brete de estos.
La solución que estableció para el duelo, de quien resultó ser uno de los que por su dialectica incendiaria-revolucionaria motivadores de la guerra civil, demostró que los principios y la honorabilidad personal son secundarios, cuando lo que se juega uno es su propio pellejo y no el de los demas.
Formalmente se usó previamente al presidente y secretario del congreso, quienes fueron requeridos por los padrinos del diputado maurista don Juan Vitórica. Prieto enterado antes de que fuese oficial, le pidió al presidente de la camara don Miguel Villanueva, que le redactase un documento oficial segun el cual, Prieto afirmaba no ser un caballero, no poseer ningún tipo de honorabilidad y que por tanto no era susceptible de defender en duelo dichas condiciones, tal y como establecía el código de Cabriñana.

Nos estamos desviando muchísimo del tema original, aunque los temas a veces evolucionan como si tuvieren vida propia.
A quien le pueda interesar la duelistica en España, le acosejo la lectura de un librito de Rafael Abella de unas 200 paginas: "Lances de Honor".
En el libro anteriormente mencionado, podreis ver que los duelos no eran precisamente de postín. Es mas, había una constumbre en la restauración y en la primera república, la cual por "desgracia" ha desaparecido, la cual consistía que en las redacciones de los periodicos de la epoca había una sala de entrenamiento para practicar la esgrima y el tiro, ya que aquellos redactores cuando cometian un infundio o eran acusados de cometerlo, debían defender su honorabilidad con las armas en un duelo ademas de con su pluma.
Recuerdo que en dicho libro había una errata facilmente detectable por los aficionados a la avancarga. Ya que narra como los padrinos de unos duelistas, amañaron el duelo para impedir que estos se matasen, lo hicieron triplicando la carga de polvora para provocar un tiro demasiado alto. La pólvora inglesa a la que cita el autor, debía ser pólvora sin humo, pues al disparar, las pistolas reventaron, hiriendo de gravedad a los duelistas, quienes acabaron retando a sus respectivos padrinos :lol: .
Bueno, ya que se desvió el tema inicial, trataré de reconducirlo un poco gracias a uno de los grandes personajes de la guerra civil. Tal y como he citado antes la obligación de batirse por su honor a los periodistas, otro tanto le sucedía a los políticos, viendose Indalecio Prieto en un brete de estos.
La solución que estableció para el duelo, de quien resultó ser uno de los que por su dialectica incendiaria-revolucionaria motivadores de la guerra civil, demostró que los principios y la honorabilidad personal son secundarios, cuando lo que se juega uno es su propio pellejo y no el de los demas.
Formalmente se usó previamente al presidente y secretario del congreso, quienes fueron requeridos por los padrinos del diputado maurista don Juan Vitórica. Prieto enterado antes de que fuese oficial, le pidió al presidente de la camara don Miguel Villanueva, que le redactase un documento oficial segun el cual, Prieto afirmaba no ser un caballero, no poseer ningún tipo de honorabilidad y que por tanto no era susceptible de defender en duelo dichas condiciones, tal y como establecía el código de Cabriñana. :mrgreen: