Mensaje por Tuzaro » 16 May 2012 15:42
Vaya,
Mientras escribía mi respuesta anterior, me encuentro que ya voy dos post retrasado... he he.
A ver, las unidades Waffen SS de principio de la guerra, eran tropas de primera clase, puesto que sus hombres eran especialmente seleccionados - tenían una talla mínima de 1,75, pero escribo de memoria y puedo equivocarme - y con un entrenamiento riguroso. Estaban encuadradas dentro de las unidades del ejército y subordinadas a él, aunque en cuanto a equipamiento no llegaban al estándar de sus unidades equivalentes y en muchos casos recibían material proveniente del botín obtenido de los ejércitos derrotados.
A partir del año 42/43 todo cambió. Se formaron unidades SS con tropas de los países aliados y ocupados, algo impensable antes y, a medida que su jefe fue adquiriendo poder dentro de la complicada estructura del Reich, las divisiones SS empezaron a tener prioridad en cuanto a equipos y suministros.
Su valor y determinación - otros lo llaman fanatismo - está fuera de duda en cualquiera de los frentes en donde combatieron y su ferocidad y falta de escrúpulos en cuanto al trato de prisioneros y de la población civil tampoco. Por no hablar de la colaboración y participación conjunta en matanzas con los "eintzagruppen", en las ocasiones en que coincidieron. Además está su participación en los planes de exterminio; no hay que olvidar que los vigilantes y “operarios” de los campos de concentración y exterminio eran también unidades Waffen SS con destino en retaguardia y/o períodos de “descanso”.
Otro punto que hay que hacer notar es que junto a unidades de indudable poder combativo como las divisiones de "número bajo" como la Das Reich, la Leibstandarte, la Hitler Judent... etc, formadas todas por arios con años de adiestramiento-adoctrinamiento y el mejor material, convivían tropas reclutadas en las zonas de ocupación, cuya principal motivación no era precisamente la mayor gloria del Reich… Pero la patria necesitaba sangre, y en tiempos de necesidad, hay que buscarla donde sea.
Por otra parte, los comandantes de dichas unidades, salvo excepciones - por nombrar a un par, Kurt “Panzer” Meier y “Sepp” Dietrich, no eran militares de carrera con experiencia en dirigir grandes formaciones en combate.
¿Qué si fueron importantes en el esfuerzo de guerra del eje? Pues indudablemente, en la guerra, cualquier hombre con un fusil es importante, máxime los cientos de miles de esas unidades con un nivel de adoctrinamiento tan alto. En el libro de “El Día D” de Anthony Beeboir, cita una anécdota en que los prisioneros alemanes se muestran serios y distantes de sus captores aliados cuando entre ellos hay también como prisioneros hombres de las SS, y se muestran amistosos y colaboradores cuando éstos son retirados.
¿Estarían mejor esos recursos integrados en un ejército regular? Yo creo que sí, pero eso es muy discutible y es posible que alguien me plantee argumentos que me hagan cambiar de opinión.
Saludos,
Túzaro
Vaya,
Mientras escribía mi respuesta anterior, me encuentro que ya voy dos post retrasado... he he.
A ver, las unidades Waffen SS de principio de la guerra, eran tropas de primera clase, puesto que sus hombres eran especialmente seleccionados - tenían una talla mínima de 1,75, pero escribo de memoria y puedo equivocarme - y con un entrenamiento riguroso. Estaban encuadradas dentro de las unidades del ejército y subordinadas a él, aunque en cuanto a equipamiento no llegaban al estándar de sus unidades equivalentes y en muchos casos recibían material proveniente del botín obtenido de los ejércitos derrotados.
A partir del año 42/43 todo cambió. Se formaron unidades SS con tropas de los países aliados y ocupados, algo impensable antes y, a medida que su jefe fue adquiriendo poder dentro de la complicada estructura del Reich, las divisiones SS empezaron a tener prioridad en cuanto a equipos y suministros.
Su valor y determinación - otros lo llaman fanatismo - está fuera de duda en cualquiera de los frentes en donde combatieron y su ferocidad y falta de escrúpulos en cuanto al trato de prisioneros y de la población civil tampoco. Por no hablar de la colaboración y participación conjunta en matanzas con los "eintzagruppen", en las ocasiones en que coincidieron. Además está su participación en los planes de exterminio; no hay que olvidar que los vigilantes y “operarios” de los campos de concentración y exterminio eran también unidades Waffen SS con destino en retaguardia y/o períodos de “descanso”.
Otro punto que hay que hacer notar es que junto a unidades de indudable poder combativo como las divisiones de "número bajo" como la Das Reich, la Leibstandarte, la Hitler Judent... etc, formadas todas por arios con años de adiestramiento-adoctrinamiento y el mejor material, convivían tropas reclutadas en las zonas de ocupación, cuya principal motivación no era precisamente la mayor gloria del Reich… Pero la patria necesitaba sangre, y en tiempos de necesidad, hay que buscarla donde sea.
Por otra parte, los comandantes de dichas unidades, salvo excepciones - por nombrar a un par, Kurt “Panzer” Meier y “Sepp” Dietrich, no eran militares de carrera con experiencia en dirigir grandes formaciones en combate.
¿Qué si fueron importantes en el esfuerzo de guerra del eje? Pues indudablemente, en la guerra, cualquier hombre con un fusil es importante, máxime los cientos de miles de esas unidades con un nivel de adoctrinamiento tan alto. En el libro de “El Día D” de Anthony Beeboir, cita una anécdota en que los prisioneros alemanes se muestran serios y distantes de sus captores aliados cuando entre ellos hay también como prisioneros hombres de las SS, y se muestran amistosos y colaboradores cuando éstos son retirados.
¿Estarían mejor esos recursos integrados en un ejército regular? Yo creo que sí, pero eso es muy discutible y es posible que alguien me plantee argumentos que me hagan cambiar de opinión.
Saludos,
Túzaro