Mensaje por Stg44 » 15 Sep 2011 07:30
Hace unos años marché a cazar un 1º de Noviembre (día de Todos los Santos).
Donde dejamos el coche, mientras nos preparábamos para la jornada, apareció otro vehículo... en el interior estaban un matrimonio maduro, y en el asiento de atrás una mujer más mayor con un ramo de flores. Estaba extrañado por su presencia en la zona, y por la permanencia en el interior del vehículo; permanecieron dentro hasta que comenzamos a alejarnos con los perros etc... momento en el que se bajaron del coche, y comenzaron a caminar... en dirección al campo.
Me acerqué a un compañero que conoce el entorno y a sus lugareños y al preguntarle por estas personas y su inusual ruta me indicó que no las conocía, pero que seguramente iban a la zona en la que se fusilaron a unos cuantos republicanos, cerca de donde habíamos dejado el coche.
Me contó que incluso uno de aquellos fusilados consiguió alcanzar malherido el pueblo del que era natural, a escasos kilómetros de la acequia en la que los ejecutaron (en su casa murió). Recuerdo que me lo contaba tranquilo, sin emoción alguna en la palabra; recordaba también que su padre tuvo que salir varias veces con el carro a recoger algún cuerpo que "amanecía" en alguna cuneta... y llevarlo a enterrar al cementerio. "Apenas había hombres en el pueblo, estaban todos en el frente"... así que le tocó hacer de enterrador varias veces. Me contó que a su padre no lo aceptaron en el banderín de enganche porque "alguno se debía quedar para la siega... intentaban dejar un hombre por casa. Eso y porque era mayor". Bueno, eso y que tenía 8 hijos pequeños... piensa él.
En contraste a esta imagen, en un alto cercano se puede ver una de esas "cruces de la victoria" en la que se encuentran escritos los nombre de los habitantes de la localidad que murieron en el frente... en el bando nacional. Sus nombres y apellidos, con sus fechas de nacimiento y defunción... espacio de recuerdo para los que lucharon y murieron.
Me acuerdo que la sensación fue extraña, más que todo por el hecho de ver a esa persona mayor no tener un sitio decente donde disponer los restos de ese familiar o ser querido al que acudía a visitar... y a esa edad tener que deambular por el campo, de forma un tanto incierta... no me pareció correcto.
Digo que la sensación fue extraña porque el hecho del fusilamiento no me despertaba inquietud, ya que algo ya me ha tocado también (a un tío mío fraile lo mataron con otros más en Madrid en el 36). En ese momento era más el hecho de no tener un lugar señalado, concreto y decente donde ir a llorar o a recordar a alguien.
Sin más, no quiero generar polémica alguna, sólo pienso que los muertos deben descansar, y para ello hay que habilitar espacios adecuados para su descanso y para que los vivos puedan ir a verlos.
Me alegro que ahora tu abuela tenga un sitio adecuado en el que llorar a tu abuelo, y tu abuelo un sitio decente en el que descansar. Creo que aún nos queda mucho camino que recorrer, y tal vez por esta vía se podría avanzar mucho.
Como dijo aquel, "Honor y gloria" a los muertos, "Educación y respeto" para los vivos.
Un saludo.
Hace unos años marché a cazar un 1º de Noviembre (día de Todos los Santos).
Donde dejamos el coche, mientras nos preparábamos para la jornada, apareció otro vehículo... en el interior estaban un matrimonio maduro, y en el asiento de atrás una mujer más mayor con un ramo de flores. Estaba extrañado por su presencia en la zona, y por la permanencia en el interior del vehículo; permanecieron dentro hasta que comenzamos a alejarnos con los perros etc... momento en el que se bajaron del coche, y comenzaron a caminar... en dirección al campo.
Me acerqué a un compañero que conoce el entorno y a sus lugareños y al preguntarle por estas personas y su inusual ruta me indicó que no las conocía, pero que seguramente iban a la zona en la que se fusilaron a unos cuantos republicanos, cerca de donde habíamos dejado el coche.
Me contó que incluso uno de aquellos fusilados consiguió alcanzar malherido el pueblo del que era natural, a escasos kilómetros de la acequia en la que los ejecutaron (en su casa murió). Recuerdo que me lo contaba tranquilo, sin emoción alguna en la palabra; recordaba también que su padre tuvo que salir varias veces con el carro a recoger algún cuerpo que "amanecía" en alguna cuneta... y llevarlo a enterrar al cementerio. "Apenas había hombres en el pueblo, estaban todos en el frente"... así que le tocó hacer de enterrador varias veces. Me contó que a su padre no lo aceptaron en el banderín de enganche porque "alguno se debía quedar para la siega... intentaban dejar un hombre por casa. Eso y porque era mayor". Bueno, eso y que tenía 8 hijos pequeños... piensa él.
En contraste a esta imagen, en un alto cercano se puede ver una de esas "cruces de la victoria" en la que se encuentran escritos los nombre de los habitantes de la localidad que murieron en el frente... en el bando nacional. Sus nombres y apellidos, con sus fechas de nacimiento y defunción... espacio de recuerdo para los que lucharon y murieron.
Me acuerdo que la sensación fue extraña, más que todo por el hecho de ver a esa persona mayor no tener un sitio decente donde disponer los restos de ese familiar o ser querido al que acudía a visitar... y a esa edad tener que deambular por el campo, de forma un tanto incierta... no me pareció correcto.
Digo que la sensación fue extraña porque el hecho del fusilamiento no me despertaba inquietud, ya que algo ya me ha tocado también (a un tío mío fraile lo mataron con otros más en Madrid en el 36). En ese momento era más el hecho de no tener un lugar señalado, concreto y decente donde ir a llorar o a recordar a alguien.
Sin más, no quiero generar polémica alguna, sólo pienso que los muertos deben descansar, y para ello hay que habilitar espacios adecuados para su descanso y para que los vivos puedan ir a verlos.
Me alegro que ahora tu abuela tenga un sitio adecuado en el que llorar a tu abuelo, y tu abuelo un sitio decente en el que descansar. Creo que aún nos queda mucho camino que recorrer, y tal vez por esta vía se podría avanzar mucho.
Como dijo aquel, "Honor y gloria" a los muertos, "Educación y respeto" para los vivos.
Un saludo.