Mensaje por JotaErre » 07 Oct 2011 12:40
Supongo que el tema de los fusiles de cerrojo tenía su explicación... o mejor dicho, muchas.
1) La primera es el conservadurismo de los estados mayores de los ejércitos de muchos países... esa teoría de "si un arma tiene una alta cadencia de fuego, los soldados dispararán a tontas y a locas y se quedarán sin munición en dinco minutos" siempre ha estado muy extendida (sin ir más lejos, los primeros que pensaron así fueron los militares austríacos en la década de 1860, cuando rehusaron comprar un fusil de retrocarga y se mantuvieron aferrados a sus Lorenz de pistón y avancarga).
2) Por otra parte, un arma automática "como Dios manda" (por ejemplo, el Stg-44) obligaba a cambiar también la munición, y eso era una pesadilla logística, sobre todo teniendo todos los ejércitos millones de fusiles de cerrojo y cartuchos almacenados.
3) Además, no tenían claro que en condiciones de barro, nieve, desierto... las armas automáticas fueran a funcionar correctamente. La experiencia de la I Guerra Mundial demostraba que un buen fusil de cerrojo podía funcionar adecuadamente en medio de un barrizal (como fueron la mayoría de campos de batalla de dicha guerra), y casi todos los estados mayores pensaban que la II G.M. sería una repetición de la primera...
4) La teoría era que a los soldados de remplazo había que proporcionarles armas sencillas, robustas y fáciles de manejar. El Garand, y posteriormente el SKS Simonov y el AK-47 demostraron que un arma automática podía cumplir esas condiciones, pero en los años 30, muchos no tenían eso tan claro.
5) En el caso del Stg-44, el propio Hitler estaban en contra, porque creían que su alcance eficaz era muy escaso... nuevamente, Hitler estaba muy condicionado por su experiencia de la I G.M. ... pero no era fácil llevarle la contraria al Fuhrer.
6) Y en el caso del ejército británico, después de haber perdido prácticamente todo su armamanto en Dunkerke, lo importante era equiparlo rápido de nuevo, y no andarse con experimentos...
Supongo que el tema de los fusiles de cerrojo tenía su explicación... o mejor dicho, muchas.
1) La primera es el conservadurismo de los estados mayores de los ejércitos de muchos países... esa teoría de "si un arma tiene una alta cadencia de fuego, los soldados dispararán a tontas y a locas y se quedarán sin munición en dinco minutos" siempre ha estado muy extendida (sin ir más lejos, los primeros que pensaron así fueron los militares austríacos en la década de 1860, cuando rehusaron comprar un fusil de retrocarga y se mantuvieron aferrados a sus Lorenz de pistón y avancarga).
2) Por otra parte, un arma automática "como Dios manda" (por ejemplo, el Stg-44) obligaba a cambiar también la munición, y eso era una pesadilla logística, sobre todo teniendo todos los ejércitos millones de fusiles de cerrojo y cartuchos almacenados.
3) Además, no tenían claro que en condiciones de barro, nieve, desierto... las armas automáticas fueran a funcionar correctamente. La experiencia de la I Guerra Mundial demostraba que un buen fusil de cerrojo podía funcionar adecuadamente en medio de un barrizal (como fueron la mayoría de campos de batalla de dicha guerra), y casi todos los estados mayores pensaban que la II G.M. sería una repetición de la primera...
4) La teoría era que a los soldados de remplazo había que proporcionarles armas sencillas, robustas y fáciles de manejar. El Garand, y posteriormente el SKS Simonov y el AK-47 demostraron que un arma automática podía cumplir esas condiciones, pero en los años 30, muchos no tenían eso tan claro.
5) En el caso del Stg-44, el propio Hitler estaban en contra, porque creían que su alcance eficaz era muy escaso... nuevamente, Hitler estaba muy condicionado por su experiencia de la I G.M. ... pero no era fácil llevarle la contraria al Fuhrer.
6) Y en el caso del ejército británico, después de haber perdido prácticamente todo su armamanto en Dunkerke, lo importante era equiparlo rápido de nuevo, y no andarse con experimentos...