Mensaje por JotaErre » 21 May 2011 00:47
... hacia el año 1941, los servicios de inteligencia británicos descubrieron un dato interesante, pero aparentemente, de poca utilidad: los principales tanques alemanes utilizaban todos la misma caja de cambios, y todas las cajas de cambios se fabricaban en la misma planta y tenían números de serie correlativos.
El dato se pasó al Servicio de Estadística, por si podía tener alguna utilidad, y los estadísticos contestaron: "¡Y tanto que la tiene!" La serie de números de las cajas de cambios formaba una distribución estadística muy conocida y estudiada, la Distribución Uniforme, y, teniendo una muestra de la serie (es decir, unos cuantos números de serie de las cajas de cambio), se podía hacer una buena estmación del valor máximo alcanzado por la serie. Si esto se hacía cada mes, por diferencia entre el valor del mes anterior y el del mes actual, lo que se obtenía era ni más ni menos que... ¡una estimación del número de tanques producido en ese mes por Alemania! Y esa muestra podía obtenerse a partir de los números de serie de las cajas de cambio de los tanques destruídos o capturados por los británicos.
Al principio, los servicios de inteligencia no tomaron muy en serio las estimaciones proporcionadas por los estadísticos, dado que eran muy diferentes a las obtenidas por otras fuentes (espionaje, reconocimiento aéreo, ...). Pero poco a poco, se fueron dando cuenta de que, de las diferentes fuentes que disponían, las estimaciones estadísticas eran, con diferencia, la que mejores resultados proporcionaba. Acabada la guerra, cuando se pudo analizar los registros alemanes, descubrieron que en muchos meses, las estadísticos habían estimado la producción de tanques alemana con un error inferior al 5%.
Desde entonces, dentro de la estadística, al problema de encontrar el mejor método para estimar el máximo de una Distribución Uniforme se le conoce como "el problema de los tanques alemanes".
A raíz de esta experiencia, el Departamento de Defensa de los EE.UU. exige a sus contratistas que los números de serie de las piezas que le suministran, no sean correlativos, sino aleatorios, y que de vez en cuando, la serie tenga "saltos".
... hacia el año 1941, los servicios de inteligencia británicos descubrieron un dato interesante, pero aparentemente, de poca utilidad: los principales tanques alemanes utilizaban todos la misma caja de cambios, y todas las cajas de cambios se fabricaban en la misma planta y tenían números de serie correlativos.
El dato se pasó al Servicio de Estadística, por si podía tener alguna utilidad, y los estadísticos contestaron: "¡Y tanto que la tiene!" La serie de números de las cajas de cambios formaba una distribución estadística muy conocida y estudiada, la Distribución Uniforme, y, teniendo una muestra de la serie (es decir, unos cuantos números de serie de las cajas de cambio), se podía hacer una buena estmación del valor máximo alcanzado por la serie. Si esto se hacía cada mes, por diferencia entre el valor del mes anterior y el del mes actual, lo que se obtenía era ni más ni menos que... ¡una estimación del número de tanques producido en ese mes por Alemania! Y esa muestra podía obtenerse a partir de los números de serie de las cajas de cambio de los tanques destruídos o capturados por los británicos.
Al principio, los servicios de inteligencia no tomaron muy en serio las estimaciones proporcionadas por los estadísticos, dado que eran muy diferentes a las obtenidas por otras fuentes (espionaje, reconocimiento aéreo, ...). Pero poco a poco, se fueron dando cuenta de que, de las diferentes fuentes que disponían, las estimaciones estadísticas eran, con diferencia, la que mejores resultados proporcionaba. Acabada la guerra, cuando se pudo analizar los registros alemanes, descubrieron que en muchos meses, las estadísticos habían estimado la producción de tanques alemana con un error inferior al 5%.
Desde entonces, dentro de la estadística, al problema de encontrar el mejor método para estimar el máximo de una Distribución Uniforme se le conoce como "el problema de los tanques alemanes".
A raíz de esta experiencia, el Departamento de Defensa de los EE.UU. exige a sus contratistas que los números de serie de las piezas que le suministran, no sean correlativos, sino aleatorios, y que de vez en cuando, la serie tenga "saltos".