Mensaje por jabaliviejo » 15 Sep 2009 20:21
Hola ajimenez.
Por partes. Como bien dices el grosor de la bala contribuye a parar más y a hacer más daño en la carne, claro. Lo uno y lo otro resultan dificilmente separables.
Un compañero mío lo lleva a las batidas con bala plastic point de 285 grains. El hombre tiene ya sus añitos y con esa carga asegura mejor la pieza.
Precisamente en el bajo de su casa es donde limpiamos la caza y cuando en el sorteo nos corresponde alguna pieza matada por él te puedo asegurar que los efectos en la chicha se notan. Pero eso es muy relativo y a menudo depende de la trayectoria. Como resumen quédate con que sí hace un destrozo sensíblemente mayor que el 30.06
Su retroceso. La sensación del retroceso es muy variable tanto por el arma con que se dispara como por la situación en que se hace e incluso por la ropa que uno lleve encima, la postura que se tenga al disparar y la propia constitución física.
En igualdad de condiciones el 9,3x62 "pega" un poquito más que el 30.06. Al fín y al cabo su casquillo puede llevar un pelín más de polvora y el peso de su bala es superior.
A los efectos que te interesa esa diferencia no tiene importancia y en un rifle semiautomático menos, pues no llega a desencarar y es fácil retomar los puntos para volver a disparar.
Su uso se va generalizando en batidas y monterías por varias razones, una de ella es que este cartucho que en principio se hizo para ser manejado por gente inexperta contra caza peligrosa (búfalos, leones, etc) está siendo cargado con balas más ligeras que las pensadas para él cuando de diseñó; con lo cual se adapta bien a la caza en España.
Otra razón es, como te decía antes, que permite colocar peor el tiro asegurando el cobro de la pieza. OJO, si le pegas en alto en el jamón o muy bajo en el vientre se van y hay que pistear (por experiencia). Aunque ciertamente permite empanzar o pegar en los riñones y cobrar la pieza más o menos cerca. En definitiva amplía la zona corporal en la que se puede hacer muerte o cobrar con facilidad.
Otra razón (penosa) por la que se emplea es porque en las monterías hay ya mucho patán dispuesto a pegarse con su padre por una pieza. El 9,3X62 mata en el sitio o en su defecto suele dejar un rastro de sangre perfectamente trazable.
A mí me parece un calibre estupendo pero sólo en este ámbito de acción, si bien con cartuchos recargados se pueden lograr buenos resultados en la distancia, ni su perfil, ni su peso, ni su velocidad son lo más adecuado para sacarlos de la batida.
Hola ajimenez.
Por partes. Como bien dices el grosor de la bala contribuye a parar más y a hacer más daño en la carne, claro. Lo uno y lo otro resultan dificilmente separables.
Un compañero mío lo lleva a las batidas con bala plastic point de 285 grains. El hombre tiene ya sus añitos y con esa carga asegura mejor la pieza.
Precisamente en el bajo de su casa es donde limpiamos la caza y cuando en el sorteo nos corresponde alguna pieza matada por él te puedo asegurar que los efectos en la chicha se notan. Pero eso es muy relativo y a menudo depende de la trayectoria. Como resumen quédate con que sí hace un destrozo sensíblemente mayor que el 30.06
Su retroceso. La sensación del retroceso es muy variable tanto por el arma con que se dispara como por la situación en que se hace e incluso por la ropa que uno lleve encima, la postura que se tenga al disparar y la propia constitución física.
En igualdad de condiciones el 9,3x62 "pega" un poquito más que el 30.06. Al fín y al cabo su casquillo puede llevar un pelín más de polvora y el peso de su bala es superior.
A los efectos que te interesa esa diferencia no tiene importancia y en un rifle semiautomático menos, pues no llega a desencarar y es fácil retomar los puntos para volver a disparar.
Su uso se va generalizando en batidas y monterías por varias razones, una de ella es que este cartucho que en principio se hizo para ser manejado por gente inexperta contra caza peligrosa (búfalos, leones, etc) está siendo cargado con balas más ligeras que las pensadas para él cuando de diseñó; con lo cual se adapta bien a la caza en España.
Otra razón es, como te decía antes, que permite colocar peor el tiro asegurando el cobro de la pieza. OJO, si le pegas en alto en el jamón o muy bajo en el vientre se van y hay que pistear (por experiencia). Aunque ciertamente permite empanzar o pegar en los riñones y cobrar la pieza más o menos cerca. En definitiva amplía la zona corporal en la que se puede hacer muerte o cobrar con facilidad.
Otra razón (penosa) por la que se emplea es porque en las monterías hay ya mucho patán dispuesto a pegarse con su padre por una pieza. El 9,3X62 mata en el sitio o en su defecto suele dejar un rastro de sangre perfectamente trazable.
A mí me parece un calibre estupendo pero sólo en este ámbito de acción, si bien con cartuchos recargados se pueden lograr buenos resultados en la distancia, ni su perfil, ni su peso, ni su velocidad son lo más adecuado para sacarlos de la batida.