Mensaje por VBull » 18 Jun 2009 12:08
No hace muchos años, treinta o cuarenta, no existía en los urbanícolas la presente animadversión hacia la caza y los cazadores. Si existía yo no la percibía, sí desconocimiento pero no rechazo.
Os diréis, éste acaba echándole la culpa de la situación actual de nuestros colectivos de cazadores y tiradores a la democracia. Pues no exactamente, pero tiene su relación.
En democracia, para los partidos políticos, lo que cuentan son los votos, y nada de nada más.
Tenemos en primera plana de los diarios un caso paradigmático: la central nuclear de Garoña. Los informes técnicos, la crisis económica, el estado en que se encuentran sus instalaciones y cualquiera otro razonamiento técnico, económico e incluso estratégico abogan por la prorroga de su funcionameinto otros diez años.
Pero, y el orden social, es decir, el caladero de votos de los pijiprogres urbanícolas. Nucleares NO gracias.
El final de esa central es incierto pues las presiones y razones para mantenerla abierta son abrumadoras. Pero a las urnas me remito, el señor de la ceja y compañía están seguros de que sus votos van en la decisión que tomen.
A dónde voy con este desvarío, pues a que llevan casi cuarenta años legitimando su ideología con toda la proganda del régimen con el fin único de conseguir votos y nuestro colectivo está en su punto de mira al igual que la energía nuclear, la iglesia católica, los que prefieren una selección natural basada el esfuerzo y el mérito y no en la cuota, los qu eprefieren el ampleo al subsidio, etc, etc. Si fueramos capaces de meterles tanta presión como les meten la electricas, los bancos, el FMI, los ecologetas y su pxxa madre estaríamos en disposición de torcer su voluntad. Pero como ni somos capaces ni nos apetece librar esa batalla pues a jodxxxx.
Nosotros, los que estamos más próximos a la jubilación que a la universidad, no veremos ya un cambio de posición en esta cultureta urbanícola, quizás nuestros hijos o nietos lo lleguen a ver si este vendaval que nos azota en forma de crisis se lleva por delante a todos estos patanes que nos gobiernan aunque, la verdad, esperanzas tengo pocas pues, siempre habrá políticos que antepongan el recuento de votos a los derechos elementales de la persona y al sentido común.
Saludos cordiales, y a lo nuestro.
No hace muchos años, treinta o cuarenta, no existía en los urbanícolas la presente animadversión hacia la caza y los cazadores. Si existía yo no la percibía, sí desconocimiento pero no rechazo.
Os diréis, éste acaba echándole la culpa de la situación actual de nuestros colectivos de cazadores y tiradores a la democracia. Pues no exactamente, pero tiene su relación.
En democracia, para los partidos políticos, lo que cuentan son los votos, y nada de nada más.
Tenemos en primera plana de los diarios un caso paradigmático: la central nuclear de Garoña. Los informes técnicos, la crisis económica, el estado en que se encuentran sus instalaciones y cualquiera otro razonamiento técnico, económico e incluso estratégico abogan por la prorroga de su funcionameinto otros diez años.
Pero, y el orden social, es decir, el caladero de votos de los pijiprogres urbanícolas. Nucleares NO gracias.
El final de esa central es incierto pues las presiones y razones para mantenerla abierta son abrumadoras. Pero a las urnas me remito, el señor de la ceja y compañía están seguros de que sus votos van en la decisión que tomen.
A dónde voy con este desvarío, pues a que llevan casi cuarenta años legitimando su ideología con toda la proganda del régimen con el fin único de conseguir votos y nuestro colectivo está en su punto de mira al igual que la energía nuclear, la iglesia católica, los que prefieren una selección natural basada el esfuerzo y el mérito y no en la cuota, los qu eprefieren el ampleo al subsidio, etc, etc. Si fueramos capaces de meterles tanta presión como les meten la electricas, los bancos, el FMI, los ecologetas y su pxxa madre estaríamos en disposición de torcer su voluntad. Pero como ni somos capaces ni nos apetece librar esa batalla pues a jodxxxx.
Nosotros, los que estamos más próximos a la jubilación que a la universidad, no veremos ya un cambio de posición en esta cultureta urbanícola, quizás nuestros hijos o nietos lo lleguen a ver si este vendaval que nos azota en forma de crisis se lleva por delante a todos estos patanes que nos gobiernan aunque, la verdad, esperanzas tengo pocas pues, siempre habrá políticos que antepongan el recuento de votos a los derechos elementales de la persona y al sentido común.
Saludos cordiales, y a lo nuestro.