Mensaje por RHACAZADOR » 18 Mar 2009 18:27
Compañero:
Lo normal es que el arma traiga el interior del ánima con una fina capa de grasa muy densa. HAY QUE LIMPIARLA A FONDO OBLIGATORIAMENTE. Si no se hace así, se puede dañar el arma.
Antes del primer disparo realiza una limpieza con el disolvente habitual y pasa el cepillo de cobre unas cuantas veces. Luego pasas unos paches hasta que salgan totalmente limpios y secos. En ese momento puedes pegar el primer tiro, antes no.
Pudiera ser que tu arma no traiga esta protección (que por lo demás es muy habitual), pero ¿merece la pena arriesgarse?
Los mecanismos del arma no suelen venir especialmente engrasados (salvo escepciones, las Norinco del 22 traen una grasuza que no veas), pero seguro que no les viene mal un poco de trapo con WD o tu aceite habitual. Y luego secar bien. Suerte y a disfrutar de tu rifle nuevo. Saludos.
Compañero:
Lo normal es que el arma traiga el interior del ánima con una fina capa de grasa muy densa. HAY QUE LIMPIARLA A FONDO OBLIGATORIAMENTE. Si no se hace así, se puede dañar el arma.
Antes del primer disparo realiza una limpieza con el disolvente habitual y pasa el cepillo de cobre unas cuantas veces. Luego pasas unos paches hasta que salgan totalmente limpios y secos. En ese momento puedes pegar el primer tiro, antes no.
Pudiera ser que tu arma no traiga esta protección (que por lo demás es muy habitual), pero ¿merece la pena arriesgarse?
Los mecanismos del arma no suelen venir especialmente engrasados (salvo escepciones, las Norinco del 22 traen una grasuza que no veas), pero seguro que no les viene mal un poco de trapo con WD o tu aceite habitual. Y luego secar bien. Suerte y a disfrutar de tu rifle nuevo. Saludos.