Mensaje por RHACAZADOR » 12 May 2009 11:54
Compañeros:
Soy de la opinión que tirar en espera a un cochino ibérico con un 338, un 375, un 300 wm, un 9,3 x 62 o cualquier cosa parecida es una exageración. ¡cuantos excelentes esperistas conozco que tiran con un 243W, un 6,5x57 o un 7mm del tipo que sea (7 x 57, 270 w)! ¡Joder, que un guarro muy grande pesa 120 kg!
A cazar, como a la guerra o al amor, se va con lo que se tiene, pero si uno puede escoger, debe escoger un cartucho que domine y que le permita -como han dicho compañeros anteriores- poner la bala en el sitio justo. Intentar suplir la falta de puntería con un incremento de calibre es un afán condenado al fracaso. Serenidad, un buen visor, paciencia para que el animal se coloque y un arma que dominemos absolutamente bien puesta a tiro. Sé de quien mató dos cochinos en espera con un .22 mágnum. Eran otros tiempos.
Recuerdo al compañero que a más velocidad, más expansión. Si el tiro hace un "sedal" sin expandir es por el exceso de dureza del proyectil, no por exceso de velocidad. Lo que sí he visto por exceso de velocidad y proyectil muy blando (y ligero) es un guarro en montería tirado a 10 mts. con un 300WM revolcado y aparantemente muerto con una gran herida superficial, levantarse grogui después de unos segundos y salir corriendo como alma que lleva el diablo. Evidentemente, el proyectil se deshizo en el escudo debido a su altísima velocidad y su estructura muy blanda pensada para tiros largos de rececho. Y no soy el único que ha visto estas cosas. Los proyectiles deben tener una densidad seccional apropiada para la caza que pretendemos llevar a cabo.
Respeto a los amantes de los calibres gordos (yo también tiro con ellos), pero que su uso no rebaje nuestras exigencias en puntería y precisión en el momento de apretar el gatillo. El calibre no suplirá nuestra torpeza si ésta se produce. Lo digo por propia experiencia. Es una opinión. Saludos.
Compañeros:
Soy de la opinión que tirar en espera a un cochino ibérico con un 338, un 375, un 300 wm, un 9,3 x 62 o cualquier cosa parecida es una exageración. ¡cuantos excelentes esperistas conozco que tiran con un 243W, un 6,5x57 o un 7mm del tipo que sea (7 x 57, 270 w)! ¡Joder, que un guarro muy grande pesa 120 kg!
A cazar, como a la guerra o al amor, se va con lo que se tiene, pero si uno puede escoger, debe escoger un cartucho que domine y que le permita -como han dicho compañeros anteriores- poner la bala en el sitio justo. Intentar suplir la falta de puntería con un incremento de calibre es un afán condenado al fracaso. Serenidad, un buen visor, paciencia para que el animal se coloque y un arma que dominemos absolutamente bien puesta a tiro. Sé de quien mató dos cochinos en espera con un .22 mágnum. Eran otros tiempos.
Recuerdo al compañero que a más velocidad, más expansión. Si el tiro hace un "sedal" sin expandir es por el exceso de dureza del proyectil, no por exceso de velocidad. Lo que sí he visto por exceso de velocidad y proyectil muy blando (y ligero) es un guarro en montería tirado a 10 mts. con un 300WM revolcado y aparantemente muerto con una gran herida superficial, levantarse grogui después de unos segundos y salir corriendo como alma que lleva el diablo. Evidentemente, el proyectil se deshizo en el escudo debido a su altísima velocidad y su estructura muy blanda pensada para tiros largos de rececho. Y no soy el único que ha visto estas cosas. Los proyectiles deben tener una densidad seccional apropiada para la caza que pretendemos llevar a cabo.
Respeto a los amantes de los calibres gordos (yo también tiro con ellos), pero que su uso no rebaje nuestras exigencias en puntería y precisión en el momento de apretar el gatillo. El calibre no suplirá nuestra torpeza si ésta se produce. Lo digo por propia experiencia. Es una opinión. Saludos.