Mensaje por Raspaqueso » 03 Jun 2008 13:21
Hola a todos,
Comparto muchas de vuestras afirmaciones, pero yo voy a dar otro enfoque al asunto. Resulta que en el pueblo de mi padre, en el que toda la vida han cazado los del pueblo (que en su mayoría somos los propietarios de las tierras que componen el coto) junto a una sociedad de cazadores que tenía reservada la perdiz, desde hace ya bastantes años y a golpe de talonario, han ido restringiéndonos lo que podemos cazar; en un primer momento ya no era sólo la perdiz, sino que el pueblo sólo podía cazar el conejo, luego restringieron una parte del coto, relegándonos a un erial; en la media veda también había una zona para nosotros.
Para más inri, y como el dinero lo puede todo, ellos hacen el plan cinegético, ellos ponen la guardería (como os podéis imaginar ni el plan responde a la realidad ni la guardería guarda nada, al menos contra quien le paga). Todos sabemos que revenden la caza, pero nadie dice nada.
Mientras tanto, los ingresos de la caza son para el pueblo (la mayoría no caza). Con ese dinero se han pagado obras en la Iglesia, y en diversas partes de pueblo. Como los cazadores somos los menos, no tenemos fuerza a la hora de tomar decisiones (invertir parte del dinero de la caza en la caza, decidir a quién arrendar el coto y en qué condiciones, pagar la guardería, etc.).
Como consecuencia de todo ello, el coto está prácticamente esquilmado. No queda nada. Pero ellos siguen revendiendo: claro, el que viene un año, no repite, pero luego siempre aparece un nuevo socio para sustituirle. Aún hay negocio.
El final de la historia está claro: cuando ya no haya negocio, el pueblo se quedará sin los ingresos, y todos sin la caza que siempre hubo, la que cazaron nuestros padres, abuelos y demás antepasados.
Allá ellos...:(
Mi conclusión: Nadie mueve un dedo por mejorar la caza, y al final todos salimos perdiendo; los propietarios, porque no quuieren gastar dinero, los cazadores propietarios porque no vamos a cuidar lo que no nos dejan cazar y las sociedades, porque no van a gastar tiempo, esfuerzo y dinero en lo que no es suyo.
Supongo que el mío no es un caso aislado.
Hola a todos,
Comparto muchas de vuestras afirmaciones, pero yo voy a dar otro enfoque al asunto. Resulta que en el pueblo de mi padre, en el que toda la vida han cazado los del pueblo (que en su mayoría somos los propietarios de las tierras que componen el coto) junto a una sociedad de cazadores que tenía reservada la perdiz, desde hace ya bastantes años y a golpe de talonario, han ido restringiéndonos lo que podemos cazar; en un primer momento ya no era sólo la perdiz, sino que el pueblo sólo podía cazar el conejo, luego restringieron una parte del coto, relegándonos a un erial; en la media veda también había una zona para nosotros.
Para más inri, y como el dinero lo puede todo, ellos hacen el plan cinegético, ellos ponen la guardería (como os podéis imaginar ni el plan responde a la realidad ni la guardería guarda nada, al menos contra quien le paga). Todos sabemos que revenden la caza, pero nadie dice nada.
Mientras tanto, los ingresos de la caza son para el pueblo (la mayoría no caza). Con ese dinero se han pagado obras en la Iglesia, y en diversas partes de pueblo. Como los cazadores somos los menos, no tenemos fuerza a la hora de tomar decisiones (invertir parte del dinero de la caza en la caza, decidir a quién arrendar el coto y en qué condiciones, pagar la guardería, etc.).
Como consecuencia de todo ello, el coto está prácticamente esquilmado. No queda nada. Pero ellos siguen revendiendo: claro, el que viene un año, no repite, pero luego siempre aparece un nuevo socio para sustituirle. Aún hay negocio.
El final de la historia está claro: cuando ya no haya negocio, el pueblo se quedará sin los ingresos, y todos sin la caza que siempre hubo, la que cazaron nuestros padres, abuelos y demás antepasados.
Allá ellos...:(
Mi conclusión: Nadie mueve un dedo por mejorar la caza, y al final todos salimos perdiendo; los propietarios, porque no quuieren gastar dinero, los cazadores propietarios porque no vamos a cuidar lo que no nos dejan cazar y las sociedades, porque no van a gastar tiempo, esfuerzo y dinero en lo que no es suyo.
Supongo que el mío no es un caso aislado.