Mensaje por alvarodj » 27 Nov 2017 02:24
Buenas! Menudo susto! menos mal que quedó en eso, me alegro!
Una experiencia similar tuve yo. Te la cuento (y su solución) por si te sirve de algo.
Antes de empezar, al compañero que recomienda no engrasar el gatillo, decirle que en mi manual de remington, el gatillo DEBE engrasarse con dos gotas de aceite en dos puntos. Y así lo tengo yo, engrasado. Y también, cada vez que toca engrasar, elimino todos los restos con gasolina del zippo.
Bueno, al tema que me lío: en un remington 700, con el gatillo original (ese que luego retiró remington por los sustos que daba a los usuarios que lo ajustaban demasiado), tienes tres tornillos; cada uno de ellos, regula una parte del gatillo. Los nombres no me los sé, pero lo explicaré lo mejor posible para que cada cual pueda identificarlo. Estos tornillos vienen sellados de fábrica, y tarados a unos 3,5 kg de presión, y mucha zona de seguridad donde "resbala" antes de liberar la aguja percutora. El primer tornillo, regula el recorrido del gatillo. Se puede ver cómo, según le das vueltas, el gatillo avanza o retrocede. Es decir, regulas el recorrido del mismo. El segundo tornillo, es el que regula la presión (tiene un muelle) sobre el gatillo para "empujarlo" hacia adelante. Digamos que es el que regula la "dureza" del gatillo. Y un tercer tornillo, que es el que "desplaza"la uña que sujeta el mecanismo del gatillo con la presilla que libera la aguja. Este es el que los expertos dicen que hay que regular si quieres que al disparar "no arrastre", que salga el tiro limpio.
Bueno, pues tras investigar, ver qué tornillo movía qué, y hacer varias pruebas, lo he dejado bastante más blando que el original, y con margen de seguridad. Me explico: las primeras pruebas, el gatillo estaba casi al pelo, no resbalaba nada... y claro, al acerrojar, a veces se disparaba solo y otras no (probando sin munición, por supuesto). El problema es que si aflojaba mucho el tornillo de dureza, quedaba tan fuera, que el gatillo (con muy poco recorrido), no tenía fuerza suficiente para volver "hacia adelante", por lo que el resultado era como si acerrojara con el gatillo apretado.
La solución: poner la dureza del gatillo lo suficiente como para que volviera solo hacia delante, aumentar (girando otro tornillo) la superficie de apoyo (pese a que luego "arrastra") y darle un poco más de recorrido. Ahora sí, el arma no se dispara sola al acerrojar, el gatillo vuelve siempre a su sitio (un truco cuando estuve de montería hace un mes, diluviando, fue meter el dedo y "obligar" al gatillo a irse adelante, así te aseguras que se posiciona bien) y la presión sobre el gatillos es muy buena, tanto en montería (de sobra) como recechando (no es un gatillo al pelo, pero el tiro no cuesta y me sorprende el disparo).
Bueno, espero no haber aburrido y que pueda servirte mi experiencia.
te dejo un video que ví, donde explica la regulación y se puede ver mucho mejor todo lo que he contado:
https://www.youtube.com/watch?v=WKhvd4HTxhw
Buenas! Menudo susto! menos mal que quedó en eso, me alegro!
Una experiencia similar tuve yo. Te la cuento (y su solución) por si te sirve de algo.
Antes de empezar, al compañero que recomienda no engrasar el gatillo, decirle que en mi manual de remington, el gatillo DEBE engrasarse con dos gotas de aceite en dos puntos. Y así lo tengo yo, engrasado. Y también, cada vez que toca engrasar, elimino todos los restos con gasolina del zippo.
Bueno, al tema que me lío: en un remington 700, con el gatillo original (ese que luego retiró remington por los sustos que daba a los usuarios que lo ajustaban demasiado), tienes tres tornillos; cada uno de ellos, regula una parte del gatillo. Los nombres no me los sé, pero lo explicaré lo mejor posible para que cada cual pueda identificarlo. Estos tornillos vienen sellados de fábrica, y tarados a unos 3,5 kg de presión, y mucha zona de seguridad donde "resbala" antes de liberar la aguja percutora. El primer tornillo, regula el recorrido del gatillo. Se puede ver cómo, según le das vueltas, el gatillo avanza o retrocede. Es decir, regulas el recorrido del mismo. El segundo tornillo, es el que regula la presión (tiene un muelle) sobre el gatillo para "empujarlo" hacia adelante. Digamos que es el que regula la "dureza" del gatillo. Y un tercer tornillo, que es el que "desplaza"la uña que sujeta el mecanismo del gatillo con la presilla que libera la aguja. Este es el que los expertos dicen que hay que regular si quieres que al disparar "no arrastre", que salga el tiro limpio.
Bueno, pues tras investigar, ver qué tornillo movía qué, y hacer varias pruebas, lo he dejado bastante más blando que el original, y con margen de seguridad. Me explico: las primeras pruebas, el gatillo estaba casi al pelo, no resbalaba nada... y claro, al acerrojar, a veces se disparaba solo y otras no (probando sin munición, por supuesto). El problema es que si aflojaba mucho el tornillo de dureza, quedaba tan fuera, que el gatillo (con muy poco recorrido), no tenía fuerza suficiente para volver "hacia adelante", por lo que el resultado era como si acerrojara con el gatillo apretado.
La solución: poner la dureza del gatillo lo suficiente como para que volviera solo hacia delante, aumentar (girando otro tornillo) la superficie de apoyo (pese a que luego "arrastra") y darle un poco más de recorrido. Ahora sí, el arma no se dispara sola al acerrojar, el gatillo vuelve siempre a su sitio (un truco cuando estuve de montería hace un mes, diluviando, fue meter el dedo y "obligar" al gatillo a irse adelante, así te aseguras que se posiciona bien) y la presión sobre el gatillos es muy buena, tanto en montería (de sobra) como recechando (no es un gatillo al pelo, pero el tiro no cuesta y me sorprende el disparo).
Bueno, espero no haber aburrido y que pueda servirte mi experiencia.
te dejo un video que ví, donde explica la regulación y se puede ver mucho mejor todo lo que he contado:
https://www.youtube.com/watch?v=WKhvd4HTxhw