Mensaje por Nemesianus » 31 Dic 2014 19:49
Yo tuve un Marlin 357, y tiraba con precision las dos municiones, incluso la sin camisa de plomo desnudo. Pero tuve dos incidentes con él: Perdió una grupilla de sujeccion de esas de tres puntos de un pasador del mecanismo del cierre movil, y me volvi mico para encontrar una que valiera, no funcionaba sin ella.
Y lo peor, fui a dar una vuelta a las vacas de mi hermano, al arroyo de Las Tamujas, y al meterme entre ellas (avileñas puras eran entonces casi todas), me topé de manos a boca con un pedazo de guarro como un oso. Le tiré de frente, a menos de treinta metros, y le pegué en el centro del la jeta, con la cabeza levantada mirándome. Si ese tiro lo das con un simple 222R (lo he hecho dos veces), revientas la cabeza, muerte instantánea.
Pues bien, la 357 remington encamisada de punta hueca sonó al pegarle como un tablazo en un muro, metió un bote tremendo, bajando la cabezota entre las manos se giró, y salió como un tiro, dejandome con una cara de gilipollas increible. Seguí la sangre durante un kilometro lo menos. Aprecié que su paso era normal, no dejaba esquirlas de hueso, e incluso bebió en un charco, dejando poquisima sangre. Poco despues cruzo el Alberche y yo me di la vuelta. Vendí el rifle enseguida, es una monada. Y compre un Seven del 308. Es simplemente, como comparar un Ferrari con un cochecillo de esos sin matricula.
Yo tuve un Marlin 357, y tiraba con precision las dos municiones, incluso la sin camisa de plomo desnudo. Pero tuve dos incidentes con él: Perdió una grupilla de sujeccion de esas de tres puntos de un pasador del mecanismo del cierre movil, y me volvi mico para encontrar una que valiera, no funcionaba sin ella.
Y lo peor, fui a dar una vuelta a las vacas de mi hermano, al arroyo de Las Tamujas, y al meterme entre ellas (avileñas puras eran entonces casi todas), me topé de manos a boca con un pedazo de guarro como un oso. Le tiré de frente, a menos de treinta metros, y le pegué en el centro del la jeta, con la cabeza levantada mirándome. Si ese tiro lo das con un simple 222R (lo he hecho dos veces), revientas la cabeza, muerte instantánea.
Pues bien, la 357 remington encamisada de punta hueca sonó al pegarle como un tablazo en un muro, metió un bote tremendo, bajando la cabezota entre las manos se giró, y salió como un tiro, dejandome con una cara de gilipollas increible. Seguí la sangre durante un kilometro lo menos. Aprecié que su paso era normal, no dejaba esquirlas de hueso, e incluso bebió en un charco, dejando poquisima sangre. Poco despues cruzo el Alberche y yo me di la vuelta. Vendí el rifle enseguida, es una monada. Y compre un Seven del 308. Es simplemente, como comparar un Ferrari con un cochecillo de esos sin matricula.