Mensaje por jabaliviejo » 17 Feb 2008 10:29
Haya paz, hermanos.
Mira, esto es muy sencillo: yo me divierto cazando. No puedo negarlo y no voy a rizar el rizo en explicaciones de "paja mental". Me divierte porque creo que lo llevo en la sangre, porque me produce una maravillosa descarga de adrenalina y porque creo que me retrotrae a otra época. Ya decía Ortega y Gasset que para que la caza sea tal debe haber un deseo de no dejarse cazar por parte de la pieza; es decir, un cierto grado de dificultad (yo creo que cuanto más, mejor).
Pero entiendo que haya personas a las que la simple visión del animal muerto les produzca rechazo... Cada uno somos como somos y no popdemos evitar lo que sentimos ni tenemos que avergonzarnos de ello (salvo por acciones inconfesables). Incluso es normal por qué no que algunas de esas personas se diviertan tirando al blanco "con un arma concebida para matar hombres". Pero lo que define el hecho es el uso y no los medios.
NO CAZO PARA MATAR... MATO PARA CAZAR. Te aseguro que si después de vivir ese momento pudiera devolver la vida a los animales que he cazado, lo haría con mucho gusto y la caza todavía me engancharía más (quizá en el cielo de los cazadores y de sus presas pueda ser así.) Quiero decir que no hay sed de sangre en lo que hago.
En cuanto al sufrimiento innecesario de los animales... ahí entramos en la filosofía de la vida. Por duro que sea, y aunque nadie quiere morir, las piezas de caza asumen de forma natural que son objeto de caza y de hecho biológicamente hay especies que son animales presa y por eso tienen altos grados de reproducción (muchas crías): conejos, perdices, jabalíes...
Por otra parte creo que es mejor morir de un piadoso disparo que de deterioro biológico. Quiero decir que un animal no puede evitar su propio sufrimiento... Imagina un animal muriendo de viejo: su dentición se degrada con el paso del tiempo y cada vez puede comer menos y peor, sus defensas van desapareciendo y es pasto de las infecciones y los parásitos... Eso no ocurre porque yo he entrado en la pirámide de regulación biológica; formo parte de ella como superdepredador... La vida es así y la muerte también.
Haya paz, hermanos.
Mira, esto es muy sencillo: yo me divierto cazando. No puedo negarlo y no voy a rizar el rizo en explicaciones de "paja mental". Me divierte porque creo que lo llevo en la sangre, porque me produce una maravillosa descarga de adrenalina y porque creo que me retrotrae a otra época. Ya decía Ortega y Gasset que para que la caza sea tal debe haber un deseo de no dejarse cazar por parte de la pieza; es decir, un cierto grado de dificultad (yo creo que cuanto más, mejor).
Pero entiendo que haya personas a las que la simple visión del animal muerto les produzca rechazo... Cada uno somos como somos y no popdemos evitar lo que sentimos ni tenemos que avergonzarnos de ello (salvo por acciones inconfesables). Incluso es normal por qué no que algunas de esas personas se diviertan tirando al blanco "con un arma concebida para matar hombres". Pero lo que define el hecho es el uso y no los medios.
NO CAZO PARA MATAR... MATO PARA CAZAR. Te aseguro que si después de vivir ese momento pudiera devolver la vida a los animales que he cazado, lo haría con mucho gusto y la caza todavía me engancharía más (quizá en el cielo de los cazadores y de sus presas pueda ser así.) Quiero decir que no hay sed de sangre en lo que hago.
En cuanto al sufrimiento innecesario de los animales... ahí entramos en la filosofía de la vida. Por duro que sea, y aunque nadie quiere morir, las piezas de caza asumen de forma natural que son objeto de caza y de hecho biológicamente hay especies que son animales presa y por eso tienen altos grados de reproducción (muchas crías): conejos, perdices, jabalíes...
Por otra parte creo que es mejor morir de un piadoso disparo que de deterioro biológico. Quiero decir que un animal no puede evitar su propio sufrimiento... Imagina un animal muriendo de viejo: su dentición se degrada con el paso del tiempo y cada vez puede comer menos y peor, sus defensas van desapareciendo y es pasto de las infecciones y los parásitos... Eso no ocurre porque yo he entrado en la pirámide de regulación biológica; formo parte de ella como superdepredador... La vida es así y la muerte también.