Mensaje por Eugenia » 20 Nov 2011 15:33
Gumersindo se ha anticipado y cuando estaba escribiendo mi comentario, ha saltado el suyo, que ratifico. Decía que dejando a salvo la mayor o menor calidad del cañón, casi todos los casos de agrupamientos erráticos, precisión inconsistente, etc. que se presentan, obedecen a un deficiente o nulo rodaje del cañón. A todas las armas largas rayadas, sin excepción, hay que hacerles un break-in o rodaje, que incluye al menos 20 ciclos de disparo+limpieza con solvente+limpieza para quitar los restos de solvente y metal+5' de tiempo de espera para enfriar el cañón y vuelta a empezar. Es un rollo, una lata, pero es la única forma de cerrar los poros del metal y desbastar las estrías y demás imperfecciones del forjado o mecanizado. Es muy importante quitar siempre del ánima los restos de solventes nitrogenados antes de efectuar un nuevo disparo. No sólo dejándolo evaporar, sino pasando un nuevo papel limpio. La combinación de solventes nitrogenados, pólvora inflamada y altas temperaturas es extremadamente dañina para el ánima del cañón. Esta regla es válida a lo largo de toda la vida del arma. Y otra cosa, no debe considerarse extraño que tras aproximadamente 2000 disparos la precisión de un rifle pueda empezar a verse afectada. No es matemático ni infalible. Depende de numerosos factores como la calidad del cañón, el tipo de acero, si es forjado o mecanizado, del calibre, de las velocidades del proyectil, presiones, etc., etc.
Gumersindo se ha anticipado y cuando estaba escribiendo mi comentario, ha saltado el suyo, que ratifico. Decía que dejando a salvo la mayor o menor calidad del cañón, casi todos los casos de agrupamientos erráticos, precisión inconsistente, etc. que se presentan, obedecen a un deficiente o nulo rodaje del cañón. A todas las armas largas rayadas, sin excepción, hay que hacerles un break-in o rodaje, que incluye al menos 20 ciclos de disparo+limpieza con solvente+limpieza para quitar los restos de solvente y metal+5' de tiempo de espera para enfriar el cañón y vuelta a empezar. Es un rollo, una lata, pero es la única forma de cerrar los poros del metal y desbastar las estrías y demás imperfecciones del forjado o mecanizado. Es muy importante quitar siempre del ánima los restos de solventes nitrogenados antes de efectuar un nuevo disparo. No sólo dejándolo evaporar, sino pasando un nuevo papel limpio. La combinación de solventes nitrogenados, pólvora inflamada y altas temperaturas es extremadamente dañina para el ánima del cañón. Esta regla es válida a lo largo de toda la vida del arma. Y otra cosa, no debe considerarse extraño que tras aproximadamente 2000 disparos la precisión de un rifle pueda empezar a verse afectada. No es matemático ni infalible. Depende de numerosos factores como la calidad del cañón, el tipo de acero, si es forjado o mecanizado, del calibre, de las velocidades del proyectil, presiones, etc., etc.