HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 15 Feb 2016 18:20

Excmo Sr. D. José DE AGULLO - PINOS Teniente General del Ejercito Españoln

D. José de Agulló-Pinós y de Pinós-Fenollet, de Rocabertí y de Perapertusa (Gironella, Barcelona,? — Ceuta, 4 de octubre de 1704), I Marqués de Gironella, XVII Barón de Gironella y otros señoríos y lugares en Cataluña. En su dilatada carrera militar y política fue Capitán de Caballería en 1665 y de Coraceros del ejército de Cataluña en 1669. Desde 1673 a 1679 fue Mariscal de Campo del Tercio de Barcelona, ascendiendo a General de Artillería. Protector-Presidente del Brazo Militar de Cataluña de 1683 a 1685. Como miembro del Brazo Militar el 22 de marzo de 1689 realizó junto con el oidor de la Real Audiencia Miguel Calderó el dictamen “Disposición para el donativo universal de Cataluña” por encargo del Virrey Duque de Villahermosa, que ante la inminente ruptura de hostilidades por parte de Francia, falto de recursos para hacer frente a la situación, se respaldó en él para avalar la solicitud de un “Donativo General” para eximir a las poblaciones del alojamiento de tropas de caballería, así mismo, fue uno de los miembros del Brazo Militar junto a don José de Pinós, don José de Oliver, don Ramón de Copons y don Antonio de Potau, que recorrieron las principales “universidades y pagesías” en un intento por convencerlas que aceptaran. Destinado en la Cerdaña y ascendido a Sargento General de Batalla en 1687, fue Gobernador de la Seo de Urgel en 1690, sitiado por el Duque de Noailles y sin posibilidad de recibir refuerzos de la corona fue derrotado viéndose obligado a rendir la plaza a los franceses, fue hecho prisionero y confinado en Montpellier.

Liberado ya en 1697 ascendió a Teniente General siendo requerido en Barcelona por el Virrey Velasco. Miembro del Consejo Supremo de Guerra, defendió el Sitio Barcelona puesto por los ejércitos franceses del Duque de Vendôme durante el verano de 1697, que supuso además, tras la capitulación de la ciudad, el fin a la Guerra de los 9 años. Estuvo entre los destacados representantes de “los tres Comunes de Cataluña” (Diputación, Consejo de Ciento y Brazo Militar) que a propuesta de la “Diputació del General” crearon una “Novena” (comisión en la terminología de la época) - en concreto fue junto a José de Pinós y Felipe de Ferrán uno de los tres miembros designados por el Brazo Militar - para debatir en la misma los actos que las tres instituciones se ven obligadas a realizar para festejar la inesperada mejoría del monarca a principios del año 1700, velando por no mermar las reservas financieras de la Diputación. Así como tras el fallecimiento de Carlos II se instauró la controvertida “Viceregia” , fue uno de los destacados diputados que participó en las reuniones de “la Conferencia dels Comuns” a lo largo de 1701, esta vez como representante de la Diputación, mostrándose partidario de “la quietud” frente a las disposiciones testamentarias del difunto rey mientras su sucesor no jurase en cortes. Elegido por su conocido carácter anti-francés como el Embajador de la Diputación del General del Principado de Cataluña (Generalitat) enviado a Madrid para dar la bienvenida al nuevo rey Felipe V recién llegado a la corte, y de entregar a S.M. la carta fechada el 29 de abril de 1701 donde se solicitaba pasase a jurar los Fueros y Constituciones del Principado, convocando para ello Cortes Generales de Cataluña. Asistió como Diputado del Brazo Militar a las Cortes Generales de Cataluña de 1701-1702, siendo de los que protestó en contra del “Disentimiento presentado por Pere de Torrelles” en dichas cortes, las cuales estuvieron en muchos momentos a punto de no clausurarse por las exigencias de los Brazos al Monarca, no obstante, este cedió en casi todas las demandas, considerándose dichas cortes un gran éxito para las leyes, libertades y costumbres del principado, cuyo ejemplo lo tenemos en el restablecimiento del “Tribunal de Contrafacciones” el cual regulaba el poder de la Real Audiencia, es decir del rey, sobre las decisiones de las instituciones catalanas.

Nombrado en 1702 Gobernador y Capitán General de Ceuta y costas de África, fue su heroico defensor durante el verano de 1704 junto a todo el pueblo ceutí, repeliendo unidos el asedio que por tierra y por mar padecieron. Ocurrió que aprovechando el sitio que por tierra sufrían desde hacia diez años por el caudillo Mulay Ismail, la Escuadra Anglo-Holandesa del Almirante Sir George Rooke y del Príncipe Jorge de Hesse-Darmstadt, puso rumbo a Ceuta tras su invasión de Gibraltar, con el objetivo de obtener el control de ambos lados del Estrecho, con el apoyo del rey marroquí al que embaucaron con falsas promesas. En dicho año obtuvo nuevamente el reconocimiento del monarca, otorgándole la merced de Gentil Hombre de Cámara de S.M. sin entrada ni ejercicio, además de una pensión de dos mil ducados al año.

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 15 Feb 2016 18:41

Excmo. Sr. D. Vicente María ACEVEDO Y POLA Capitan General del Ejercito Español
Vicente María de Acevedo y Pola (Vigo, Pontevedra, 1726 – Reinosa, 1808) fue un militar español que luchó en la Guerra de la Independencia Española con el rango de general.

En el levantamiento de Asturias contra los franceses en mayo de 1808 fue nombrado vocal de la Junta de Gobierno y general en jefe de las tropas de Asturias. Se incorporó al Ejército que actuaba en Vizcaya y se distinguió en las batallas de Valmaseda y de Espinosa (noviembre de 1808).

En la batalla de Espinosa cayó gravemente herido y su ayudante Rafael del Riego tomó el mando de la División Asturiana. Riego tuvo que retirarse derrotado, llevándose consigo a Acevedo. En las inmediaciones de Reinosa una patrulla de cazadores franceses les dio alcance y, a pesar de los ruegos de Riego, asesinaron a Acevedo a bayonetazos. Riego fue apresado y llevado a Francia

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 15 Feb 2016 18:52

Excmo. Sr. D. Miguel Ricardo DE ALAVA Y ESQUIVEL (General Alava) General del Ejercito Español

General español, nacido en Vitoria el 7 de febrero de 1771 y muerto en el Balneario de Barèges (Francia) el 14 de julio de 1843.

Hijo de Pedro Jacinto de Álava y Navarrete y Manuela de Esquivel y Peralta, recibió la primera educación en el Seminario de Vergara y entró pronto a servir como cadete en el regimiento de Sevilla, de donde pasó después a la Marina. Estuvo presente en varias batallas contra Nelson, como la de Trafalgar, que le valió el ascenso a capitán de fragata. La Marina, precisamente, le nombró representante en la Junta Española de Bayona, y en tal condición asistió a todas las sesiones de la misma, del 15 de junio al 8 de julio de 1808; además, fue uno de los firmantes del llamado Estatuto de Bayona.

Siempre en el campo afrancesado, se trasladó a Madrid, donde todavía estaba cuando el rey José tuvo que abandonar la capital; entonces, Álava se presentó a Castaños, quien le integró en el ejército con el grado de teniente coronel, agregado al regimiento de las Órdenes Militares.

En 1809, ya como coronel, Álava empezó a servir de intermediario entre Wellington y los jefes militares españoles, y al año siguiente pasó a incorporarse en el Estado Mayor del generalísimo británico. Autor de una carta al brigadier Diego Barco, publicada como cartel con el título de Extracto de una carta escrita en Lesaca el 2 de Agosto por el General Álava al Brigadier de los Ejércitos Nacionales D. Diego Barco, reimpreso en Burgos por Ramón de Villanueva, s.a. (1809). De entonces arranca la gran amistad entre los dos. En 1812 aprobó, lo mismo que Wellington, la conducta del conde de España, quien recogió los títulos josefinos de los miembros del Ayuntamiento de Madrid, y les dio otros en el acto. Álava sirvió toda la guerra con Wellington, acompañándole en varias batallas - la última la de Toulouse- y en la visita del inglés a Madrid en mayo de 1814, el mismo año que fue ascendido a Teniente general.

En 1812 publicó un Manifiesto en favor de los afrancesados, tanto soldados como oficiales, que acompañaron al Intruso de Madrid a Segovia, y un Parte que da el Mariscal de Campo...al Sr. Jefe del Estado Mayor General (Sevilla, 1812).

Con el cambio de régimen político español, y no obstante la recomendación de Wellington a Fernando VII, antes de que el año finalizase Álava fue encarcelado, lo que provocó la indignación tanto de Wellington como de su hermano, el embajador Wellesley. Por ello en 1815 Álava recibió una misión en París, en donde se hallaba Wellington de embajador, y al llegar los Cien Días se incorporó, una vez más, al ejército de Wellington, combatiendo a su lado en Waterloo.

En 1815 fue nombrado embajador en La Haya, en donde estuvo hasta 1820. Partidario de la revolución de ese año, fue diputado por Álava en las Cortes de 1822-1823. Su correspondencia de 1820 le muestra como un sincero liberal, nada extremado, que piensa que la revolución revitaliza España sin hacer daño a nadie; añade también que los sucesos de España son un modelo para los pueblos.

A comienzos de 1823 Álava fue la persona de confianza de Lord Fitz-Roy Somerset, enviado por Wellington a Madrid para lograr del gobierno español una modificación de la Constitución. Pero cuando en 1823 llegaron las notas ofensivas de las potencias y San Miguel contestó con firmeza, Álava lo aprueba, y en la carta a Wellington le dice que España está dispuesta a repeler la fuerza con la fuerza, al mismo tiempo confía que la Gran Bretaña no podrá permanecer neutral ante el ataque francés contra España, esperanza de la que muy pronto le desengañará Wellington.

Álava siguió a las Cortes en su marcha a Sevilla y a Cádiz, donde fue uno de los votantes de la deposición temporal del Rey el 21 de junio de 1823, e incluso fue seleccionado para formar parte de la comisión que debía proponer los nombres de los regentes (Valdés, Ciscar y Vigodet). Ya para entonces parece que Álava negociaba entre Angulema y Fernando.

El 27 de mayo de 1823, Wellington le escribió para ofrecerle asilo en Hampshire o en Niza o en Toscana, ofrecimiento reiterado meses más tarde. Álava se mantuvo en Cádiz hasta octubre, fecha en la que con la protección de la autoridades francesas embarcó en dirección a Gibraltar; desde allí escribe a su gran amigo, contándole los sufrimientos morales que había pasado durante el sitio de Cádiz, "craignant à instant un regicide, pour lequel le Roy donnait à chaque moment de grans et plausibles motifs". Después, se trasladó Álava a Inglaterra, país en el que fue recibido en las más altas esferas tanto de la sociedad londinense como de los medios diplomáticos y militares. Vivió incluso en la propia casa de Wellington, hasta que éste fue hecho primer ministro.

Hacia 1828 se trasladó a la localidad francesa de Tours, por razones de clima, lo que no disminuyó sus ansias de renovación constitucional española. En 1830 se menciona su nombre junto con los de Mina y Torrijos, para dirigir una hipotética expedición militar contra la península; no aparece, en cambio, su nombre, en las disensiones de los emigrados de estos años. Le recomienda Cea Bermúdez a González Salmón (Londres, 8 de enero de 1831). Regresó a España en 1833, y tuvo escaño como representante del estamento de próceres. Cuando a finales de 1834 Wellington formó gobierno gobierno brevemente y participó después en el dirigido por Sir Robert Peel, Álava fue nombrado embajador y negoció en tal condición el Convenio Eliot. Tras ser de nuevo embajador en Inglaterra en 1840-1841, se retiró después a la vida privada. Había recibido varias condecoraciones, entre ellas la gran Cruz de la Orden del Baño y la encomienda de Hornachos, en la Orden de Santiago, ambas concedidas en 1815. A esta segunda renunció en 14 marzo 1822, en beneficio de la Nación.

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 15 Feb 2016 20:30

Excmo Sr. D. José Miguel DE LA CUEVA Y DE LA CERDA Teniente General de los Reales Ejercitos de España

José Miguel de la Cueva y de la Cerda (Madrid, 26 de diciembre de 1775 – Londres, 18 de febrero de 1811) fue un aristócrata, militar y diplomático español titular de la Casa de Alburquerque y de la Casa de Siruela, destacado por su papel en la Guerra de la Independencia Española.

Nacido en Madrid en 1775, fue hijo de Miguel de la Cueva y Enríquez de Navarra, XIII duque de Alburquerque, XII marqués de Cuéllar y IV de la Mina, XVI conde de Siruela, XIII de Ledesma, XIII de Huelma y VII de Pezuela de las Torres, tres veces Grande de España, y de su mujer Cayetana María de la Cerda y Cernesio Odescalchi, de los condes de Parcent.

Fue teniente general de los Reales Ejércitos, caballero de la Orden de Santiago, comendador de Villoria, gran cruz de la Orden de Carlos III y gentilhombre de cámara con ejercicio y servidumbre de Carlos IV de España. Durante el transcurso de la Guerra de la Independencia Española participó en varias contiendas, siendo destacada su actuación en la defensa de la plaza de Cádiz. Tras las desavenencias surgidas con la Junta Militar, fue enviado como embajador en Londres ante Jorge III de Inglaterra, donde fue muy bien recibido y entabló amistad con Arthur Wellesley, duque de Wellington. Desde allí envió su conocido Manifiesto del Duque de Alburquerque acerca de su conducta con la Junta de Cádiz y arribo del exército de su cargo a aquella plaza. Murió ejerciendo el cargo el 8 de febrero de 1811, y a su funeral asistieron todos los ministros británicos, los embajadores, ministros extranjeros, la nobleza inglesa y extranjera y sobre todo los españoles residentes en Londres.

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 15 Feb 2016 20:37

Excmo. Sr. D. Mariano ALVAREZ DE CASTRO General del Ejercito Español

Militar español, nacido en Burgo de Osma (Soria) en 1749 y muerto en Figueras (Gerona) el 22 de enero de 1810.

Miembro de una ilustre familia castellana, empezó su carrera militar muy joven. En 1768 se incorporó al ejército y sirvió como oficial en las Guardias Reales Españolas y fue a estudiar a la Academia de Barcelona, de la que salió en 1775. Su trayectoria fue fulgurante: en 1783 era segundo teniente de fusileros, pasó con el mismo empleo a granaderos tres años más tarde, y ascendió a teniente coronel de Infantería en 1789, el mismo año en que fue nombrado primer teniente de fusileros; en 1791 fue nombrado teniente de granaderos. En 1793 tomó parte en la guerra contra Francia, en la campaña del Rosellón, año en el que también fue ascendido a coronel de Infantería. En 1794 y 1795 fue, sucesivamente, capitán supernumerario y brigadier.

Participó en el bloqueo de Gibraltar desde septiembre de 1799 hasta que terminó, y en la expedición de Portugal desde mayo de 1801 hasta que se firmó la paz. Se encontraba en Barcelona en 1808, al frente del castillo de Montjuich, cuando el 29 de febrero las tropas francesas se presentaron a ocupar la fortaleza; quiso resistir y, así, mantuvo a raya al general francés Dubesme hasta que una orden expresa del gobierno le hizo entregar el castillo.

Logró evadirse de Barcelona, fue nombrado general de la vanguardia del ejército de Cataluña en el Ampurdán; finalmente, se le nombró gobernador interino de la plaza de Gerona, que defendió por espacio de muchos meses contra el ejército francés, lo que le valió el ascenso a mariscal de campo en abril de 1809.

Precisamente su participación en la defensa de la ciudad es la causa de que su nombre se haya inmortalizado. El sitio de la plaza, el tercero que sufría durante la guerra de la Independencia, duró del 2 de mayo al 11 de diciembre de 1809. Durante ocho largos meses los franceses convirtieron en ruinas la ciudad; el hambre y la peste acabaron con casi todos sus defensores y el mismo Álvarez, víctima de unas crueles tercianas que lo redujeron al estado más extremo, tuvo que resignar el mando después de recibir los Sacramentos, pero sin haber firmado la capitulación.

Encargó entonces la defensa al teniente de rey Julián de Bolívar, que sí la firmó. A pesar de hallarse Álvarez moribundo, los franceses lo sacaron de la cama, lo hicieron prisionero y lo condujeron a Francia. Allí lo retuvieron en Perpiñán y Narbona, donde lo maltrataron como si de un malhechor se tratara; poco después lo trajeron a Figueras, y lo encarcelaron en el castillo de San Fernando de Figueras el 9 de enero de 1810, en una cuadra, en la que se le encontró una mañana muerto, bien fuese por el efecto que debieron causar aquellas violencias sobre su salud aniquilada, bien como otros sospechan, porque fue asesinado. Se dijo que había sido envenenado, y así se hizo constar en la lápida conmemorativa que se colocó en el castillo en 1815, lámina destruída por los franceses en 1823 y mandada reponer al año siguiente.

Gloria a los que dieron su vida por España

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 15 Feb 2016 20:44

Excmo. Sr. D. Pedro de Alcantara TELLEZ-GIRON Y PIMENTEL General del Ejercito Español

Pedro de Alcántara Téllez-Girón y Pimentel (Quiruelas, Zamora, 1776-1851), también conocido como el príncipe de Anglona, fue un destacado militar durante la Guerra de la Independencia Española. Fue director del Museo del Prado de 1820 a mediados de 1823, cuando el ejército francés invade de nuevo a España y tiene que exiliarse en Italia.1 En 1840 fue nombrado gobernador y capitán general de Cuba.

Fue asimismo director de la Real Academia de San Fernando de 1849 a 1851,3 cargo que ostentó hasta su muerte.

Hijo menor de Pedro de Alcántara Téllez-Girón, IX duque de Osuna y María Josefa Pimentel y Téllez-Girón, ambos importantes mecenas de las artes y las letras españolas de la época. Francisco de Goya les hizo de la familia el retrato Los duques de Osuna y sus hijos que se encuentra en el Museo del Prado.

Bajo las órdenes del duque del Parque, estuvo luchando en Salamanca al mando de una división de caballería durante las batallas de Tamames (1809), y Alba de Tormes (1809) y, más tarde, bajo las órdenes de Manuel la Peña en la batalla de Chiclana (1811).

El 30 de octubre de 1812, en plena Guerra de la Independencia, fue enviado por las Cortes de Cádiz a arrestar al general Francisco Ballesteros, jefe del 4º Ejército, quien, a principios de ese mes, había llamado a la rebelión en protesta por el nombramiento de Wellington como generalísimo del Ejército de España.

En septiembre de 1813, al mando de una división del III Ejército, llegó para participar en el sitio de Pamplona.

A principios de 1814, ya estaba al mando de ese mismo ejército, con 21 000 efectivos, y en abril de ese año cruzaron los Pirineos para ocupar Pau.

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 15 Feb 2016 20:54

Excmo. Sr. D. Francisco BALLESTEROS General del Ejercito Español

General y político español nacido en Brea (Zaragoza) en 1770 y muerto en París en 1833.

Estudió en Zaragoza, siendo después cadete y oficial en el primer batallón de Voluntarios de Aragón, del que pasó a un regimiento de catalanes. A consecuencia de un desafío fue gravemente herido en el brazo derecho, lo que no le impidió ser capitán en el regimiento de Cazadores de Barbastro, haciendo en 1801 la campaña de Portugal. Fue a Madrid a curarse el brazo, y obtuvo el retiro y la comandancia del resguardo de Ávila.

La Guerra de la Independencia le va a proporcionar una inigualable oportunidad. Visitador de Rentas, él mismo se enorgullece de haber sido de los primeros en acudir al patriótico llamamiento, cosa indudable. Pasó a Oviedo, se halló en Madrid el 2 de mayo, volvió a Asturias, cuya Junta le ascendió de golpe al empleo de mariscal de campo. Hay en esto acaso un matiz social que conviene retener: el 25 de septiembre de 1808 había en Oviedo gran disgusto e inquietud popular contra las Autoridades, ya que había corrido la especie de que la Junta quería anular una provisión de 1785 que amparaba a los colonos en la posesión de los bienes arrendados; y aunque la especie fue desmentida ya el 26 se nombró el 29 un Tribunal ejecutivo represivo, al cual se dotó asimismo de una fuerza para el "castigo pronto, ejemplar y militar", a cuyo frente se puso a Ballesteros. Este luchó primero en Asturias, y después se internó en Castilla y Andalucía, combatiendo en Santander, la Albuera, Ayamonte, condado de Niebla y Bornos, siendo el liberador de Granada.

Una proclama suya, en el Cuartel general de la Higuera, el 10 de octubre de 1810, se publicó en el Diario Mercantil de Cádiz, del 31 de octubre de 1810. Un parte suyo dirigido a la Junta de Sevilla, en Sanlúcar de Guadiana el 25 de enero de 1811, apareció en la Gaceta extraordinaria de Cádiz, número 4, del 9 de febrero de 1811. Este mismo año, el 25 de enero, había ganado la batalla de Los Castillejos, que es exaltada por El Conciso, número 20, del 10 de febrero de 1811, en el que se reproduce un fragmento del parte de Ballesteros.

Ascendido a teniente general en 1811. Se dice de él que es "el general de la revolución", y al paso que se reconoce su dureza, se alaba su energía (Conciso, número 17, del 17 de abril de 1811). Su proclama "A los pueblos de la Sierra y Condado de Niebla", glorioso campo de la Albuera a 18 de mayo de 1811, apareció en El Conciso, número 3, del 3 de junio de 1811, y la dirigida "A los soldados de su mando", en Feria el 25 de mayo de 1811, también en El Conciso, número 5, del 5 de junio de 1811 ("mis satisfacciones y mis glorias son las vuestras"). Fragmentos de una carta, fechada en Feria el 23 de mayo de 1811, dirigida a Francisco Velarde, comunicándole la muerte de su hermano Emeterio, en El Conciso, número 31, del 31 de mayo de 1811. Su parte, fechado en Campos de Jimena, el 25 de septiembre de 1811, en el que comunica su victoria en San Roque, en El Conciso, del 1 de octubre de 1811. Se dirige "A los nobles habitantes de Andalucía" apelando a su patriotismo para que se realice la reunión de desertores y dispersos (Conciso, 12 de noviembre de 1811). Una proclama a sus soldados, en Bornos a 8 de noviembre de 1811 (Conciso, 17 de noviembre de 1811). En esta época recogen efectos para él, en Cádiz, Manuel de Torrontegui (varios) y Diego Méndez (morriones).

Estuvo a punto de ser hecho prisionero o muerto en la venta de Ojen (Málaga), de donde sólo escapó a uña de caballo. En una carta que dirige al gobernador de Gibraltar, fechada en Los Barrios el 18 de diciembre de 1811, transforma su peligro de muerte, que reconoce, en victoria. El Conciso del 29 de diciembre de 1811 publica un fragmento de la carta. Su proclama "Serranos y amados compatriotas", dada en el cuartel general de Casares a 22 de enero de 1812, se publica en el Diario Mercantil de Cádiz, número 30, del 30 de enero de 1812: exalta en ella la disciplina y la instrucción de los serranos en Ceuta, afirma que será inflexible en lo relativo a la deserción, y pide ciega obediencia a sus órdenes, por parte de los soldados pero también de sus familiares.

El general francés barón Maransin denuncia en Málaga el 6 de marzo de 1812 sus métodos bárbaros para reclutar a los jóvenes, que en gran número han sido llevados a la insurrección, rompiendo así los pueblos lo que Maransin llama su pacto de paz y civilización con los franceses.

General en jefe del cuarto ejército, en un parte fechado en Prado del Rey a 26 de agosto de 1812, comunica la ocupación de Ronda y Villamartín (Diario Mercantil de Cádiz, del 31 de agosto de 1812). Por sus ideas de inflexibilidad es acusado de haber dado una proclama en Granada el 18 de septiembre de 1812, en la que dice que aplicará la pena de muerte a los desertores y dispersos, y si no fuesen habidos, se llevará a sus padres, y confiscará sus bienes.

El 24 de octubre de 1812, en Representación dirigida al Ministro de la Guerra, rechazaba el nombramiento de Wellington para general en jefe de los Ejércitos españoles, lo que le valió ser inmediatamente destituído y confinado en Ceuta; pero le valió también una gran discusión entre elementos intelectuales españoles, entre ellos la adhesión de Romero Alpuente, Muñoz Arroyo y otros, que veían en su conducta una defensa de la independencia nacional, por la cual estaba luchando todo el país.

Sus Representaciones conocieron varias ediciones, y se reflejaron también en los periódicos de la época. De la primera se dice que hubo millares de ejemplares, impresos en Granada y reimpresos en Cádiz (Palau no cita los de Granada). De cinco de ellas se da cuenta en El Redactor, número 629, del 5 de mayo de 1813, fechadas las dos primeras en Granada, el 30 de octubre, otra en Antequera, el 10 de noviembre, y la última en Ceuta, el 10 de diciembre.

Riaño cita también unos Respetuosos descargos de D. Francisco Ballesteros fechados en Algeciras en 1813 (el texto probablemente es el de la quinta representación). Tan sólo se sometió Ballesteros a partir de la cuarta representación.

Se dice que el 30 de octubre en Granada arengó a la multitud, diciendo: "Vmds. saben ya que mi delito es oponerme a que mi nación sea sometida a la Inglaterra, como sucede al Portugal". Los vivas se repitieron el día 31, entre ellos el de Viva el General Ballesteros, la Virgen santísima le saque con bien, lo que le hizo emocionarse.

El Patriota, que da estas noticias, le define así: "Su sobriedad, su desinterés, su vigilancia, su llaneza universal y característica, su denuedo impetuoso en los trances más arriesgados, y su esmero infatigable en cuidar del calzado, vestuario y alimento le hacían idolatrar del soldado. Su sistema de guerra, que es el del movimiento perpetuo, es el único verdadero, y más peleando contra franceses. Sus luces y su talento no salen de la esfera de una recomendable medianía. La prosperidad, o más bien la nombradía, le ha enloquecido, y su imprudencia le ha precipitado en términos de que no es fácil recobre su esclarecido predicamento". La Regencia publicó un Manifiesto sobre la cuestión, en el que argumentaba que no le había quedado más remedio, dadas las constantes desobediencias del interesado.

En su contra aparecieron las Reflexiones de un militar español sobre la conducta del general Ballesteros, de las que se da cuenta en el mismo número del Redactor, "Un patriota madrileño: Aviso al sencillo, pero honradísimo, pueblo español (espera de su patriotismo que repare el mal que ha hecho), Vallesteros y Wellington (un aragonés lamenta la conducta de su paisano), Conducta escandalosa del general Ballesteros" (Cádiz y Madrid, 1812) y La espada de la Justicia contra los sediciosos con motivo de la desobediencia del General Ballesteros, que recomienda la observancia de las leyes, anunciada en El Patriota, número 23, del 8 de septiembre de 1813. Apareció también Vallesteros (monólogo), composición poética sobre los afectos del general, que confiesa su delito, y espera ser perdonado. La toma de posición va a dar lugar a verdaderas familias de folletos, pro y contra : El patriota Andaluz, es decir, Molle: Vallesteros (en contra de que un extranjero sea generalísimo, alaba el talento militar de Ballesteros), "F.R.D.I": Artículo inserto en la Gazeta de Santiago, de noviembre de 1812, reproducción en Cádiz en 1813, (contra el nombramiento de Wellington), El verdadero español: "Respuesta al papel intitulado Vallesteros" (elogia a Ballesteros, pero Wellington es necesario. El patriotismo exige unión, subordinación y orden), El ciudadano cordobés R.G.: "Vallesteros: El impugnador impugnado", en Cádiz, 1812, (contra El patriota Andaluz), El patriota canario: "Vallesteros. Respuesta a las reflexiones del ciudadano cordobés contra el Patriota andaluz" (a favor de éste). El folleto de Romero Alpuente se titula Wellington en España y Ballesteros en Ceuta, 1813. Pedro Muñoz Arroyo: Vallesteros. Cartas de Anselmo Torrejón a su amigo Fabricio Núñez (Málaga, 1813). Un periódico bisemanal se tituló Los amigos de Vallesteros (Isla de León, 1813), en contra del interesado. Su retrato aparece en las sombras chinescas, fuegos píricos, del Teatro del Balón, de Cádiz, el 26 de diciembre de 1813, y su nombre fue exaltado en la famosa comedia El Terror de los Franceses y defensor de las Andalucías Don Francisco Vallesteros, (Sevilla, 1814), que El Constitucional, de Madrid del 6 de abril de 1820, creyendo que el autor es el propio general, califica de "necio, indecente y chabacano".

En 1815 Fernando VII le nombró Ministro de la Guerra y le dio la gran cruz de San Fernando, pero a poco, desconfiando de él le destituyó y le envió desterrado a Valladolid. En 1820 fue llamado a la Corte. General en jefe del ejército del Centro, el 7 de marzo de 1820, y vicepresidente de la Junta provisional, el 9 de marzo de 1820, fue condecorado con la Gran cruz de Carlos III, el 9 de julio de 1820. Inspector general de Milicias hasta su nombramiento de Consejero de estado y ayudante de campo de S.M. (1821-1823).

En la nueva invasión francesa de 1823 el Gobierno le confió la defensa, pero prefirió capitular ante el general Molitor, desoyendo a Riego que le invitaba a cumplir con su deber. Incluido en las condenas a muerte que prodigaba el Rey, de nuevo absolutista, residió sin embargo en El Puerto de Santa María sin ser molestado; pero en 1824, tras el decreto de amnistía, llegó orden de detenerle, por lo que decidió acudir a las autoridades francesas. En junio 1824 se le dio pasaporte para Francia, saliendo de España en un buque inglés. Después fijó su residencia en París, donde recibió una pensión de 12.000 francos anuales.

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 16 Feb 2016 01:01

Excmo Sr. D. Joaquin BLAKE Y JOYES General del Ejercito Español

Joaquín Blake y Joyes (Vélez-Málaga, 19 de agosto de 17591 -Valladolid, 27 de abril de 1827) fue un militar español de origen irlandés. Fue Presidente del Consejo de Regencia de España e Indias (1810-1811) y Jefe del Estado Mayor.

De los pocos datos biográficos que hay de él anteriores a la Guerra de la Independencia, hay que destacar su intervención en las primeras campañas de la Guerra del Rosellón contra la Revolución francesa, en 1793, al frente de un cuerpo de voluntarios de Castilla.

Al estallar la lucha de España contra Napoleón, y con la graduación de brigadier, participó en numerosas acciones de guerra: El 14 de julio fue derrotado, junto con Cuesta, en la batalla de Medina de Rioseco. Sus fuerzas ocuparon y perdieron varias veces la ciudad de Bilbao durante septiembre-octubre de 1808. Logró una victoria táctica sobre los franceses en Valmaseda, pero fue perseguido sin tregua por fuerzas muy superiores y forzado a presentar batalla en Espinosa de los Monteros, donde tras dos días de duros combates fue completamente derrotado. Logró una gran victoria en campo abierto en Alcañiz y en la defensa de Murcia, en 1809. Formó parte de la segunda regencia elegida por las Cortes de Cádiz. Propuso la institución permanente del Cuerpo de Estado Mayor para que fuera responsable de la coordinación de las operaciones militares y de la cartografía militar. El cuerpo fue creado por Real Orden de 9 de junio de 1810, nombrándole su jefe y responsable de su implantación. Pero Blake era un hombre de acción. Prefería exponerse a los peligros del combate que a los artilugios dialécticos de los diputados, por lo que se reintegró al servicio activo, participando, al lado del general Castaños, en la victoria de La Albuera (1811).

Derrotado por el mariscal Suchet en la batalla de Sagunto, se refugió en Valencia, pero a principios de 1812, agotados todos los recursos y después de una heroica resistencia, tuvo que capitular. Prisionero de los franceses, estuvo encerrado en el fuerte de Vincennes hasta que, a la caída de Napoleón, pudo regresar a España. Fernando VII le encargó la Dirección General de Ingenieros en 1815.

Durante el Trienio Liberal, el capitán general Blake dejó su cargo de Ingeniero General en 1820 para ser nombrado presidente del Consejo de Estado. Tras la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis en 1823, fue desterrado por no estar de acuerdo con las extremas medidas de represión que adoptó el monarca al retornar al absolutismo. Ni siquiera se le permitió acudir a los baños de Cestona cuando lo solicitó por motivos de salud.

Falleció en Valladolid el 27 de abril de 1827. Su memoria se perpetúa en una placa donde se hallaba su residencia, calle Santuario esquina con la calle López Gómez y sus restos se encuentran en la vecina Iglesia de El Salvador, en la capilla familiar.

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 16 Feb 2016 01:09

Excmo. Sr. D. José DE URBINA Y URBINA Teniente General del Ejercito Español

José de Urbina y Urbina, tercer conde de Cartaojal (21 de abril de 1761 en Jerez de la Frontera-22 de marzo de 1833 en Madrid) fue un general español que participó en la Guerra de la Independencia.

Cartaojal se enroló como cadete en la Guardia Real en 1771, mientras estudiaba en Matemáticas en Barcelona. Llegó a ser teniente general, pero fue destituido de su cargo tras su derrota estrepitosa en la batalla de Ciudad Real.

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 16 Feb 2016 01:18

Excmo. Sr. D. Francisco Javier CASTAÑOS Y ARAGORRI General del Ejercito Español

Militar español, nacido en Madrid el 22 de abril de 1758 y muerto en la misma ciudad el 24 de septiembre de 1852, que fue capitán general de los ejércitos españoles.

De noble familia, ingresa en el ejército como capitán de Infantería, en 1768, en atención a los servicios prestados por sus antepasados. Estudia en el Seminario de Nobles de Madrid, y tras diversos hechos de armas asciende a brigadier, en 1793, y a mariscal de campo, en 1795.
En 1799 su asiduidad en las tertulias de la condesa de Benavente, de clara oposición al favorito, provoca su destierro a Badajoz.

Ascendido a teniente general, en 1802. En mayo de 1808 es nombrado comandante del Campo de Gibraltar. Ante la invasión francesa, al principio acepta la autoridad napoleónica, pero en seguida se adhiere al bando patriota y llega a un acuerdo de ayuda mutua con el general inglés Darrimple. Un Decreto suyo, fechado en Utrera el 27 de junio de 1808, sobre lo perjudicial que son las prostitutas en el ejército, se publicó en Cádiz en 1808, circuló profusamente, y fue reproducido en Demostración de la lealtad española, t, II, y en Colección de proclamas.

No fue el vencedor de Bailén, pero sí el general en jefe del ejército y capitán general de Andalucía, y por tanto el que recogió los laureles. El parte en el que comunica la rendición de Dupont, dado en el cuartel general de Andújar a las 8 de la mañana, del 19 de julio de 1808, lo publica la Junta de Sevilla en Noticias del ejército de Andalucía (Cádiz, 1808), y lo mismo a las 6 de la tarde -ignoro el por qué de esta diferencia horaria- aparece en Diario Mercantil de Cádiz, número 206, del 22 de julio de 1808, los oficios de comunicación a la Junta de Sevilla se publican también en el Diario Mercantil de Cádiz., números 218 y 210, del 3 de agosto y 26 de julio de 1808, y la proclama "A los Andaluces. Después de la rendición del ejército francés en las faldas de Sierra Morena" en Gazeta Ministerial de Sevilla, del 23 de julio de 1808, y en el Diario Mercantil de Cádiz, número 211, del 27 de julio de 1808, y en CPLSa, número 17, del 2 de agosto de 1808, proclama en la que recuerda a los andaluces que han vencido a los vencedores de Marengo, Jena y Austerlitz, y les dice como españoles: "Ya tenéis una Patria: ya sois una gran Nación". Sin esta frase, la proclama aparece de nuevo en Diario Mercantil de Cádiz, número 221, del 16 de agosto de 1808.

Contribuyó a la formación de la Junta Central y del Consejo Superior de Guerra, escribiendo notables palabras al general Gregorio de la Cuesta sobre la "anarquía militar", "despotismo" y "esclavitud" que resultaría de la interrupción del proceso civil español por parte de los militares (18 de septiembre de 1808). Perdió la batalla de Tudela (23 de noviembre de 1808), por lo que sufrió consejo de guerra, que le absolvió.

Tesorero del ejército, en 1809. Presidente de la Regencia hasta la reunión de las Cortes en 1810. Firma como tal una Real Cédula, del 22 de junio de 1810, por la que se manda guarda el decreto de extinción de los juzgados de Policía y seguridad pública, y se restituye a las salas del crimen y juzgados ordinarios el conocimiento de las causas de infidencia. Una vez cesado, lo mismo que a los demás ex-Regentes, las Cortes le ordenaron, el 17 de diciembre de 1810 salir de Cádiz y la Isla, lo que provocó una Representación del interesado, ante la cual las Cortes el 19 del mismo mes aclararon que era una medida política, que "no envuelve censura ni punición".

Por la batalla de la Albuera recibió de la Regencia la gran cruz de Carlos III, el 27 de mayo de 1811, distinción que agradece el interesado, en Olivenza el 1 de junio de 1811, atribuyendo sus triunfos a la Providencia, al valor de las tropas y a la capacidad y entusiasmo de los jefes, y además al hecho de que España ha vuelto a la libertad, saliendo de la larga prostitución a que la había condenado una Corte corrompida (Conciso, 13 de junio de 1811). No obstante, García Quintana el mismo año 1811 le clasifica entre las autoridades odiadas, débiles o indolentes.

Su comunicación de la victoria de Arroyo-Molinos, dada en el cuartel general de Valencia de Alcántara, el 29 de octubre de 1811, se publica en el Redactor, número 147, del 8 de noviembre de 1811, y la orden general del quinto ejército, del 9 de noviembre de 1811, que incluye un oficio de R.Hill, dado en Portalegre el 6 de noviembre de 1811, en el que comunica la victoria sobre Girard, que aparece publicado en el Redactor, número 161, del 22 de noviembre de 1811 y número 239, del 8 de febrero de 1812, una representación A las Cortes, fechada en el cuartel general de Fuentes de Oñoro, el 9 de enero de 1812, en favor de "Los patriotas castellanos", sin nombres, de los que se dice que habían jurado a la fuerza al gobierno intruso.

Capitán general de Galicia, en 1812, publica las proclamas "El capitán general del reino de Galicia, a sus ilustres habitantes", en el Redactor, número 325, del 4 de mayo de 1812, El general ... a su ejército, en el Redactor número 387, del 5 de julio de 1812, que tiene tres vivas: a la nación, al rey y a la Constitución; y "El general...en Santiago, a sus tropas", en el Redactor, número 413, del 31 de julio de 1812. Wellington le nombró general en jefe del ejército del Mediodía, que incluía al 2º, 3º y 4º ejércitos.

Consejero de Estado, Lorenzo Calvo de Rozas le acusó ante las Cortes y ante el país, y publicó su nombre como criminal, infractor de las leyes, de la Constitución, y de lo establecido por las propias Cortes, en Verdades apoyadas en documentos auténticos, mayo de 1812, y Diario Mercantil de Cádiz, número 91, del 30 de septiembre de 1812.

A la muerte del marqués de la Romana se hizo cargo del 5º cuerpo de ejército en Extremadura, con el que contribuyó a las grandes victorias de Arapiles, Vitoria y otras. En diciembre de 1812 asistió en Cádiz al baile que la Regencia dio en honor de Wellington. Un artículo firmado F.X.C., en el Redactor, número 870, del 1 de marzo de 1813, sobre la falta de caballos en España, pudiera ser suyo.

Su Despedida del ejército, en el Cuartel general de Tolosa, el 8 de agosto de 1813, y la disputa con Juan O'Donojú, que le obliga a incorporarse al Consejo de Estado, se publica, con otros documentos, en El Patriota, número 21, del 25 de agosto de 1813.

Consejero de Estado y capitán general de Cataluña, condecorado con la gran cruz de San Hermenegildo y de San Fernando, en 1815.

Camarista nato de la Cámara de Guerra, en 1817 su nombre se hace odioso a los liberales por ordenar la ejecución de Lacy en Mallorca y firmar la muerte de otros constitucionalistas. Dio un bando para prevenir la extensión a España de la peste argelina, y a la vez la contención del contrabando, en Barcelona el 21 de noviembre de 1817, y otro sobre la obligatoriedad de la vacuna, también en Barcelona el 23 de mayo de 1818.

El 13 de marzo de 1820, triunfante la Revolución en Barcelona, es expulsado de la ciudad. No obstante, siguió en el Consejo de Estado hasta 1822. Su posible nombramiento para la Comandancia del Regimiento de Guardias Reales Españolas produce indignación, y en la Fontana se pedirá incluso su cabeza.

Comisionado por el Señorío de Vizcaya, juntamente con José María Jusué, dirigió una Exposición a S.M., felicitándole por su matrimonio con María Cristina. Poco después el Ayuntamiento de San Sebastián le comisionó, en unión de Niceto de Larreta y de Juan Miguel de Adarraga, para que felicitasen personalmente al rey, en cuyo acto el 6 de enero de 1830 pronunciaron un discurso (publicados en Diario de Barcelona).
Durante la última enfermedad de Fernando VII presidió el Consejo de Estado, recibió del monarca en 1833 el título de duque de Bailén, y a su muerte reconoció a Isabel II, y aunque no tomó parte activa en la guerra civil, llegó a suceder a Argüelles como tutor de Isabel y Luisa de Alabarderos.

Murió poseyendo, además de las citadas, las grandes cruces de Carlos III, en 1811, Real Orden Americana de Isabel la Católica, en 1815, Legión de Honor y Toisón de Oro.

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