HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 07 Ene 2018 17:04

De soldado a Maestre de Campo, la gran historia de Don Juan del Águila.



Nacido en Ávila en 1545 y criado en la localidad de donde era natural su familia materna, El Barraco, Juan era el cuarto hijo de Miguel del Águila y Sancha de Arellano, nieto del señor de Villaviciosa. Al tener tantos hermanos por delante, poco o nada podía heredar el joven Juan, así que como muchos en la época decidió labrarse un futuro en la religión de hombres honrados, en la milicia, en los famosos Tercios. Con 18 años se alista en la Compañía de Pedro González de Mendoza, hermano del Maestre de Campo Gonzalo de Bracamonte.

Su primera acción -integrada su Compañía en el Tercio de Cerdeña según unos autores, en el de Sicilia, según otros- será en 1564 la toma del peñón de Vélez de la Gomera, habitual refugio de piratas. Al año siguiente participa en el socorro de Malta, salvándola del asedio de los turcos; y en 1566 en la ayuda a los genoveses en Córcega contra el rebelde Sampiero Corso. Llega 1567 y parte con el Tercio Viejo de Sicilia, o el de Cerdeña, a Flandes. Allí participa en la batalla de Heiligerlee, con lo cual nos decantamos por la opción de que estaba en el Tercio Viejo de Cerdeña, pues este fue disuelto por el duque de Alba como consecuencia de la venganza que por la derrota en esta batalla, lo soldados de este Tercio ejercieron contra la población. Además como les culpó el gran duque, en muchos años fue la única victoria holandesa en campo abierto y eso tenían que pagarlo.

Tras estos sucesos la Compañía de Juan se integra en el Tercio de Flandes y su capitán le designa como alférez de la misma. En 1574 participa en la victoriosa Batalla de Mook. Dos años después es enviado a socorrer el castillo de Gante. Muerto el gobernador Luis de Requesens, Guillermo de Orange aprovecha para instar a la revuelta. Las tropas imperiales, como siempre estaban faltas de pago, y los alemanes y valones aprovechan la revuelta para cambiar de bando y dejar entrar a los rebeldes holandeses en Amberes, donde Sancho Dávila queda sitiado en la ciudadela. Aquí Juan del Águila da grandes muestras de liderazgo pues en Alost, donde los soldados españoles se habían amotinado por la falta de pagas, convence a estos para que depongan su actitud y le ayuden a salvar a sus compatriotas de Amberes.

Los soldados de los Tercios, como tantas otras veces, anteponen su deber al dinero y toman la ciudad, eso sí cometiendo grandes saqueos y llevándose todo lo de valor. Juan del Águila es nombrado capitán y obtiene su propia Compañía. Estamos en 1577 y con la paz del Edicto Perpetuo, marcha, ahora sí, con el Tercio Viejo de Sicilia a Lombardía, pero enseguida es reclamado de nuevo por Don Juan de Austria, siendo repatriado en 1580 por Alejandro Farnesio, ya que se les adeudaban 24 pagas. Vuelve a Flandes en 1582 y al año siguiente, muerto su maestre de campo, es elegido para el cargo con tan solo 38 años. En veinte años había pasado de soldado bisoño a mandar todo un Tercio Viejo.

En 1584 participa en el asedio de Amberes, donde se destaca su Tercio, especialmente en la batalla del dique de Covenstein. Rendida Amberes el 17 de Julio, los soldados reciben las 37 pagas que se les debían desde su retorno a Flandes. Son destinados a la Isla de Bommel, donde vivirán el famoso Milagro de Empel y posteriormente, en 1586, participa en las conquistas Grave, Neuss, Alpen y el socorro de Zutpehn, expulsando de allí al ejército inglés que asediaba la ciudad.

En 1587 es herido gravemente en el asedio de la Esclusa y es llamado a la corte. Una vez allí, es presentado al rey Felipe II como “un hombre que nació sin miedo”. El monarca le concede crear un Tercio en Santander para la invasión de Inglaterra, pero ante el fracaso de la Invencible, se paraliza el proyecto. Parte a Francia en 1590 para ayudar a los católicos en las luchas religiosas de este país. Desembarca en Nantes y la Bretaña durante 8 años será su dominio. En Port Louis construye la fortaleza conocida como “Fuerte del Águila”. Toma en 1591 el castillo de Blain.

En 1592 derrota aun ejército anglo-francés en Craon y persigue a los ingleses hasta destrozarlos en Ambrières. Este mismo año toma Brest, donde construirá la fortaleza del “puente de los españoles”, que ante la conversión al catolicismo de Enrique IV, con su aumento de fuerzas, se ve asediada, no pudiendo llegar a tiempo Juan del Águila para su socorro. La fortaleza resistió heroicamente y solo tuvo 13 superviviente, el resto fueron masacrados. Por suerte, las victorias españolas en el norte de Francia, obligan a Enrique IV a dejar casi abandonada la Bretaña, lo que permite a Juan del Águila rehacerse y organizar la, ya comentada aquí, expedición de Carlos de Amézquita contra suelo inglés. Nantes era una excelente plataforma para atacar Inglaterra, pero Felipe II, viejo y enfermo, harto de guerras, forma la paz de Vervins con Enrique IV y le devuelve todas las plazas de Bretaña.

De vuelta a España, Juan del Águila y su Tercio se dedican a escoltar galeones españoles, hasta que en 1600 es encarcelada acusado de estafar a la hacienda española. Es absuelto y para compensarle se le entrega la organización de la expedición a Irlanda, como base para atacar Inglaterra. Será la última gran campaña de este héroe y por la que será mal juzgado.

En 1601 zarpa desde Lisboa con 33 barcos y dos Tercios con 4432 hombres en total. Tras las típicas inclemencias meteorológicas, Juan del Águila queda aislado en la localidad irlandesa de Kinslale con 3000 hombres. Los irlandeses apenas le aportan 900 hombres sin experiencia. Los ingleses les asedian con más de 12000. Juan del Águila no cesa de pedir refuerzos a España, pero los pocos que le mandan casi nunca llegan a buen puerto, nunca mejor dicho. El más destacado fue el de Pedro de Zabiaur, que zarpó el 7 de Diciembre de La Coruña con 829 soldados, además de numerosas provisiones y municiones. De los diez barcos que traía, cuatro los perdió en una tempestad.

El resto llegó el día 17 a 48 km de Kinslale, donde los ingleses envían siete barcos, consiguiendo hundir solo un galeón español y sin poder tomar puerto al ser atacados por las baterías españolas desde tierra. En la madrugada de ese día, 1500 hombres salen de Kinslale para cavar con 700 ingleses y destruirles 20 cañones. Esta acción anima a los irlandeses a jurar fidelidad al ya rey Felipe III y entregar varios castillos y hombres a los españoles.

Ahora los ingleses ya solo tenían 8000 hombres, pero seguían siendo superiores en número. Llegamos al 24 de Diciembre, cuando se produce la desgraciada Batalla de Kinslale, en que los ingleses supieron aprovechar la dispersión de las tropas hispano-irlandesas. Las tropas que habían llegado de socorro, más un ejército irlandés formado en el norte de la isla por los nobles de la zona, intentan romper el cerco y llegar a Kinslale. Sabiendo que los irlandeses eran de lejos los más débiles, lanzaron sobre ellos su caballería, la cual les desbandó. El español Ocampo será el único que plante una resistencia seria y profesional a los ingleses, pero al precio de la muerte de 90 hombres y tener 52 prisioneros, aunque logro que los irlandeses “solo” perdieran 1200 hombres de los alrededor de 6000 que huían como alma que lleva el diablo.

Los ingleses, en este desbarajuste fruto de la falta de coordinación y de la poca profesionalidad de los bisoños irlandeses, tan solo tuvieron 12 bajas. Juan del Águila pacta una capitulación honrosa, cede las plazas de la zona a los ingleses a cambio de salir con todas sus banderas y pertenencias de Kinslale. Además se les tenía que asegurar el viaje a España a los 1800 hombres que le quedaban, más todos los irlandeses que se le quisieran unir. El 13 de Marzo de 1602 llega Juan del Águila a La Coruña. En un gran gesto, con los 59000 escudos que llevaba encima crea un hospital de campaña para atender a los soldados heridos.

Pese a todas las dificultades de la empresa irlandesa y de conseguir salir de aquel desaguisado con la cabeza bien alta, se le abre un Consejo de guerra a Juan del Águila, acusándole de haber perdido la reputación. Antes de ser juzgado, deprimido por que se pusiera en duda su conducta militar y el arresto domiciliario que sufría, muere en Agosto este gran soldado. Aún después de muerto el Consejo de guerra le acuso de tibieza, sin tener en cuenta que había soportado un asedio de 3 meses en condiciones penosas ante fuerzas muy superiores.

Desde aquí reclamamos el honor que este soldado se merece y limpiamos su buen nombre, aquel que quisieron manchar burócratas que hacían la guerra a miles de kilómetros de donde sonaban los arcabuces y se plantaban las picas.

Saludos :saluting-soldier: :saluting-soldier: :saluting-soldier:
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Marco Tulio Cicerón.

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 07 Ene 2018 19:48

Fray Francisco Garcia Jofre de Loayza



Fray Francisco Jose García Jofre de Loaísa o García Jofré de Loayza (* 1490 -1526) fue un marino español, descubridor del Cabo de Hornos. Descendiente de Guido Jofre quien lo fue de Godofedro de boullon primer rey de Jerusalem.

Las informaciones proporcionadas por Juan Sebastián Elcano sobre el estrecho de Magallanes, movieron al rey Carlos V a organizar una nueva flotilla, ahora al mando de fray García Jofré de Loayza. Éste entró en el estrecho de Magallanes el 8 de abril de 1526. Una de sus embarcaciones, la San Lesmes, llegó hasta el grado 55 arrastrada por un temporal y al regreso comunicó su llegada "hasta el acabamiento de tierras", anunciando, de este modo el descubrimiento del Cabo de Hornos.

La noticia del descubrimiento del "Paso", que llegó a Sevilla a bordo de la "Victoria", la sobreviviente de la expedición de Magallanes, se desparramó por España como un reguero de pólvora. Carlos V, apremiado económicamente por sus empresas bélicas, auspició una nueva y rápida expedición con rumbo a las Molucas, haciendo caso omiso a las protestas de Portugal que alegaba derechos conforme a la demarcación alejandrina. Así, se organizó la expedición de Fray José de Loayza, comendador de Malta. Siete naves fueron equipadas en La Coruña. Como segundo jefe de esta armada fue designado Sebastián Elcano y su oficialidad estaba integrada por los pilotos que habían regresado entre los 18 de la Victoria. Un lustro después se hacía a la mar esta escuadra en demanda del Estrecho.

El 14 de enero de 1526, cuatro de las naves embocaron el "Paso"; las otras tres lo confundieron con el estuario del Río Gallegos. Encallaron, pero lograron zafar con la alta marea. Una tempestad hizo naufragar a la nave comandada por Elcano. De inmediato, un fuerte ventarrón empujó fuera del Estrecho a las naves salvadas. Dos regresaron a España. El 24 de enero, García Jofré de Loayza logró entrar en el canal con tres de las naves; una de ellas, la San Lesmes mandada por Francisco de Hoces, impulsada por los violentos vientos, fue obligada a salir del Estrecho y es llevada a contornear la costa de Tierra del Fuego hasta llegar a la latitud 55° sur. Al reunirse luego con el resto de la escuadrilla, informó haber alcanzado allí donde hay acabamiento de Tierra". ¡Un nuevo paso hacia el Pacífico al sur de Tierra del Fuego! (se le nominará "Pasaje Drake"). La nave capitana llegó exhausta a las Molucas. Durante su travesía murieron Loayza y Sebastián Elcano. Otra nave recaló en México y la última tuvo dificultades con los portugueses. De toda la tripulación, el primero que llegó de regreso a España fue una marinero llamado Urdaneta. ¡Habían pasado doce años desde la partida

La Expedición de García Jofre de Loaísa fue una expedición marítima española (1525 - 1526) dirigida por García Jofre de Loaísa con objeto de tomar y colonizar las islas Molucas, ricas en especiería, cuya propiedad era disputada por las coronas de Castilla y Portugal.

La expedición, formada por una flota de siete naves y 450 hombres, se hizo a la mar en La Coruña el 24 de julio de 1525. Figuraban en ella dos de los más insignes marinos españoles: Juan Sebastián Elcano, que perdió la vida en la expedición, y el jovencísimo Andrés de Urdaneta.

Realizaron numerosos descubrimientos geográficos y marítimos, pero su travesía fue una sucesión de desastres, calamidades y deserciones. Durante el viaje murieron, entre otros, el capitán Loaísa y Elcano. Tres de las naves no llegaron a cruzar el Estrecho de Magallanes y sólo una, la Santa María de la Victoria, alcanzó a las Molucas, donde la tripulación tuvo que enfrentarse con los portugueses durante casi un año. Tras sufrir vicisitudes innúmeras a lo largo de un durísimo y amargo viaje, sólo 24 hombres de esta nao regresaron a España.

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 07 Ene 2018 19:51

Francisco de Hoces




Francisco de Hoces fue un marino español que en el año 1525 formó parte de la expedición de García Jofre de Loaísa al mando de la carabela San Lesmes. El objetivo de esta expedición marítima era tomar y colonizar las islas Molucas (situadas en la actual Indonesia), ricas en especias, cuya propiedad era disputada en ese momento por las coronas de Castilla y Portugal.

Estando en el estrecho de Magallanes, Hoces se encontró con un temporal cuando trataba de cruzarlo, lo que le obligó a viajar hasta los 55º de latitud sur, convirtiéndose en el primero en descubrir el paso al sur del Cabo de Hornos, en el extremo meridional del continente. Se anticipó en más de medio siglo al pirata inglés Francis Drake, y es por ello que en España y en parte de Hispanoamérica se llama Mar de Hoces al denominado Pasaje de Drake por los anglosajones.

Hoces es relevado al mando de la carabela San Lesmes por Diego Alonso de Solís debido a una enfermedad. Al año siguiente, en 1526, la carabela se vuelve a perder debido a un temporal y desde entonces no se tuvo noticia alguna de la tripulación, aunque según hipótesis recientes, podía haber llegado hasta Nueva Zelanda y el sur de Australia, lugar donde finalmente naufragaría. Esto demostraría que los tripulantes de la carabela San Lesmes fueron los primeros en ver esos territorios.

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 07 Ene 2018 20:03

Alvaro de Mendaña y Neyra




Álvaro de Mendaña y Neira o Neyra (Congosto, comarca de El Bierzo, provincia de León, actual comunidad autónoma de Castilla y León, 1541 – Isla de Santa Cruz (Islas Salomón), octubre de 1595) fue un navegante español que llevó a cabo dos expediciones al Pacífico descubriendo las islas Salomón y las Islas Marquesas.

Se saben muchas cosas de los primeros años de su vida. Embarcó hacia el Perú con el nombre de Álvaro Rodríguez y Neira y en ocasiones se lo denomina Mendaña y Castro. En sus tiempos se lo identificaba como gallego, posiblemente de Neira. Según la investigación documental posterior, era de Congosto, en la comarca de El Bierzo. Su padre, Rodríguez, era de la familia Mendaña, y su madre, Ysabel de Neira, de la de Castro, hermana de Lope García de Castro. Mendaña acompañó a su tío Lope en 1567 cuando éste fue nombrado presidente de la Real Audiencia de Lima.

Los españoles supieron de boca de los incas la leyenda que decía que hacia el oeste se encontraban unas islas llenas de oro. Inmediatamente se compararon estas islas con la Tierra de Ofir, donde estaban las minas de oro del rey Salomón. Como el cargo de virrey del Perú se hallaba vacante, el presidente de la Audiencia, Lope García de Castro, ejercía las funciones de virrey y encargó la dirección de la expedición a su sobrino Mendaña, en contra de las aspiraciones de Pedro Sarmiento de Gamboa, que reivindicaba la iniciativa de la expedición.

Las naves de la expedición eran Los Reyes y Todos los Santos, de 300 y 200 toneladas, respectivamente. Los capitanes eran Pedro Sarmiento de Gamboa y Pedro de Ortega y el piloto mayor Hernán Gallego. La tripulación constaba de unos 150 hombres, incluidos marineros, soldados, cuatro frailes franciscanos y una veintena de esclavos. El objetivo de la expedición era buscar la supuesta Terra Australis Incognita, explorar sus recursos y estudiar las posibilidades de colonización. Mendaña llevaba la orden de fundar un establecimiento.

Las naves de la expedición eran Los Reyes y Todos los Santos, de 300 y 200 toneladas, respectivamente. Los capitanes eran Pedro Sarmiento de Gamboa y Pedro de Ortega y el piloto mayor Hernán Gallego. La tripulación constaba de unos 150 hombres, incluidos marineros, soldados, cuatro frailes franciscanos y una veintena de esclavos. El objetivo de la expedición era buscar la supuesta Terra Australis Incognita, explorar sus recursos y estudiar las posibilidades de colonización. Mendaña llevaba la orden de fundar un establecimiento.

La expedición partió de El Callao, el puerto de Lima, el 20 de noviembre de 1567. Después de pasar el 15 de enero de 1568 por delante de la isla de Jesús (Nui), en las islas Tuvalu, llegó sin escalas a la primera de las islas Salomón, Santa Isabel, el 7 de febrero, en donde una parte de la expedición construyó un bergantín y otra parte exploró las islas cercanas: Ramos, La Galera, Buena Vista, Flores, San Dunas, San Germán, Guadalupe, Guadalcanal , San Jorge, San Nicolás, Arrecifes y San Marcos, llegando el 25 de mayo de retorno a Santa Isabel. El mar entre el Perú y la isla Nui fue bautizado como golfo de la Concepción y golfo de la Candelaria. Durante seis meses permanecieron en la isla de Santa Isabel, Guadalcanal y San Cristóbal (Makira) y exploraron una veintena de islas. Aunque no encontraron oro, el nombre de islas Salomón ya había hecho fortuna. El viaje de vuelta lo hicieron por la ruta utilizada por el Galeón de Manila hasta Acapulco, pasando por la isla de San Francisco (isla Wake).

Ruta del primer viaje

El Callao, puerto de Lima, 20 de noviembre de 1567

Isla de Jesús (hoy Nui, en Tuvalu), 15 de enero de 1568

Islas Salomón:

Baxos de la Candalaria (Ontong Java), 1 de febrero

Santa Ysabel, del 7 de febrero al 17 de agosto

Isla de Ramos (Malaita), San Jorge (al sur de Isabel), las islas Florecida, Galera, Buenavista, San Dimas, y Guadalupe (grupo de islas Florida o Nggela Sule), Guadalcanal, Sesarga (Savo), islas San Nicolás, San Jerónimo y Arrecifes (grupo Nueva Georgia), San Marcos (Choiseul), San Cristóbal (Makira), Treguada (Ulawa), Tres Marías (Olu Malua), San Juan (Uki Ni Masi), San Urbán (Rennell), Santa Catalina, Santa Ana.

Baxos de San Bartolomé (atolón Maloelap, islas Marshall)

Isla de San Francisco (hoy islas Wake)

El Callao, 22 de julio de 1569.

Durante veinticinco años Mendaña intentó hacer un segundo viaje para colonizar las islas Salomón. Aunque tenía la aprobación del rey, se encontró con el rechazo de las autoridades coloniales, descontentas con los resultados del primer viaje, y con la de los enemigos de su tío, que había muerto. Fue el nuevo virrey, García Hurtado de Mendoza Marqués de Cañete, quien patrocinó la nueva expedición gracias a la influencia de la mujer de Mendaña, Isabel de Barreto. Se organizó como una expedición privada donde el virrey aportaba los efectivos militares, en tanto que Mendaña convencía a mercaderes y colonos para participar en la aventura. El objetivo era establecer una colonia en las islas Salomón impidiendo que los piratas ingleses encontraran un refugio en el Pacífico desde donde pudieran atacar las Filipinas o la costa americana.

Se embarcaron unas 400 personas, entre las que se encontraban pasajeros con sus mujeres y esclavos dispuestos a fundar una colonia. Acompañaban al general su mujer Isabel de Barreto y tres cuñados. El piloto mayor de la expedición, y capitán de la nave capitana, era el portugués Pedro Fernández de Quirós. Los cuatro barcos eran:

San Gerónimo, nave capitana, galeón de 200 a 300 toneladas. Capitán y piloto mayor: Pedro Fernández de Quirós.

Santa Ysabel, nave almirante, galeón de 200 a 300 toneladas. Capitán: Lope de Vega. Desaparece el 7 de septiembre de 1595.

San Felipe, galeota de 30 a 40 toneladas. Propietario y capitán: Felipe Curzo. Desaparece el 10 de diciembre de 1595.

Santa Catalina, fragata de 30 a 40 toneladas. Propietario y capitán: Alonso de Leyra. Desaparece el 19 de diciembre de 1595.

La segunda expedición partió también del puerto de El Callao y, después de hacer escala en Paita, encontró las islas Marquesas que bautizó en honor al virrey, el Marqués de Cañete. Durante diez días exploró las islas del sur del archipiélago. De nuevo de camino hacia el oeste, pasa por delante de una de las islas Cook y de una de las Tuvalu hasta que llega a las islas de Santa Cruz, archipiélago del sur de las islas Salomón. Al pasar junto a Tinakula, un volcán que se encontraba en actividad, desaparece la Santa Ysabel.

Fundó una colonia en la Islas Santa Cruz pero, enfermo de malaria, pierde el control de la situación. Los soldados cometen crímenes y excesos con los indígenas y se produce un intento de rebelión. El 18 de octubre de 1595 murió Mendaña y se hizo cargo de la expedición su mujer Isabel de Barreto. Al deteriorarse la situación, deciden abandonar la colonia y poner rumbo a las Filipinas. Por el camino se pierden la San Felipe y la Santa Catalina y sólo llega a puerto la San Gerónimo, guiada por Pedro Fernández de Quirós.

Ruta del segundo viaje

Paita, Perú, 16 de junio de 1595

Las Marquesas de Mendoza (islas Marquesas), 21 de julio a 5 de agosto

Magdalena (Fatu Hiva)

Dominica (Hiva Oa)

Santa Cristina (Tahuata)

San Pedro (Moho Tani)

San Bernardo (Pukapuka, islas Cook), 20 de agosto

La Solitaria (Niulakita, Tuvalu), 29 de agosto

Islas Salomón:

Tinakula, volcán en actividad. Desaparece la Santa Ysabel, 7 de septiembre

La Huerta (Tomotu Noi), Recifes (grupo de las islas Swallow), 8 de septiembre

Santa Cruz (hoy Ndende o Nendo en las islas de Santa Cruz), 8 de septiembre a 18 de noviembre. El 18 de octubre muere Mendaña.

Guam, 1 de enero de 1596. Sólo llega la San Gerónimo.

Manila, 11 de febrero.

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 07 Ene 2018 22:52

Centurion Marco Casio Esceva


El Centurión Esceva es conocido por su papel en la Batalla de Dirraquio, uno de los episodios de los enfrentamientos entre Pompeyo y Julio Cesar. Lo poco que sabemos del Centurión Esceva es gracias a los Comentarios sobre la Guerra Civil de Julio Cesar, bajo cuyo mando servía, y a otra mención que hace Plutarco en su episodio de Cesar en sus Vidas paralelas. Lucano en Farsalia es quien cuenta su historia con gran dramatismo.

Dice Cesar que Esceva era el octavo de su grado, por lo que debía mandar la segunda centuria de la segunda cohorte de una legión. Al parecer esta cohorte, protegía un fuerte bajo la dirección del legado Lucio Minucio Basilo. No vamos a narrar la Batalla de Dirraquio, pero fue una batalla de trincheras y de intento de tomas de fuertes de uno y otro bando. En un momento de esta batalla, Pompeyo envía gran número de hombres contra uno de esos fuertes. Lo que parecía que iba a ser una caída inminente, se convierte en una carnicería, donde los pompeyanos se llevaran la peor parte y se irán derrotados.

Viajemos hasta el momento cumbre. Los pompeyanos han acabado con los defensores de las torres del fuerte y se disponen a tomarlas al asalto, en esto que aparece el Centurión Esceva y arroja sobre ellos los cadáveres de sus compañeros caídos. Cualquier objeto le sirve a Esceva de proyectil, y los enemigos que consiguen trepar hasta lo alto del vallado son recibidos por su espada y sus golpes. Se convierte en el blanco de la ira de sus enemigos y no deja de recibir impactos de flecha y lanzas. Esceva no se cansa de matar y un éxtasis de muerte le posee. Su espada ya está mellada de tanto matar y atravesar las protecciones de sus enemigos. Recibe un flechazo en el ojo izquierdo y Esceva, lejos de amilanarse, se arranca al proyectil y lo lanza a sus pies, pisándolo y reventando su propio ojo ocular, que en él se encontraba enganchado. Su rostro sangriento le hace parecer una criatura salida del mismísimo infierno, pero al fin parece rendirse. Es todo una estratagema, en cuanto dos hombres se acercan a apresarle, a uno le destroza del arma con su espada sin filo, mientras que rasga la cara del otro. En ese momento, sus hombres, enardecidos por sus valor, lo arrancan de las manos enemigas.

De manera inexplicable, una sola cohorte ha rechazado el asalto. Se cuentan más de 30000 proyectiles lanzados contra el fuerte y el escudo de Esceva es enviado a Cesar, que cuenta en el 230 agujeros, 130 según Plutarco. Esceva, además de la herida del ojo, tiene una lanzado en el hombro y otro en la pierna. Otro tres centuriones (de seis que tiene la cohorte) han quedado ciegos y no hay soldado que no haya sido herido.

Por esta acción Cesar recompensó a la cohorte con paga doble, condecoraciones, más raciones de alimentos nuevas vestimentas. Esceva, en una orden especial, fue ascendido de golpe a primo pilo de la legión. Hay que destacar esto, pues el primo pilo era el centurión de más categoría de los 60 que tenía la legión, y lo normal era avanzar en el escalafón de puesto en puesto, sin saltos del calibre que dio Esceva, un hombre de los que tan grande hicieron a Cesar, y que este no olvido en sus memorias.

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 07 Ene 2018 23:48

Luis VAEZ DE TORRES


Luis Váez de Torres, también Luis Váez de Torres (nacido en Galicia o Portugal, ca. 1565 - 1610/¿1613?) fue un marino y explorador que navegó al servicio de la Corona española. Fue el primer navegante europeo conocido que se sabe que atravesó el estrecho entre el continente australiano y la isla de Nueva Guinea, que desde entonces lleva su nombre, estrecho de Torres.

Nada se sabe de sus orígenes. Se desconocen el año y el lugar de su nacimiento, aunque, asumiendo que tenía cerca de cuarenta años en 1606, se estima que habría nacido como fecha más probable alrededor de 1565.

Desde el siglo XIX, ha sido considerado por los portugueses y algunos historiadores británicos como portugués, sin proporcionar más prueba que su nombre, que podría ser tanto portugués como gallego. Sin embargo, todos sus escritos, en los que dice estar siempre al servicio de la Corona española, están redactados en español y tampoco hay ninguna referencia a que fuera portugués; y son los mismos informes que sí son claros en varias observaciones hechas por los miembros de la tripulación durante el largo viaje en cuanto al origen portugués del oficial al mando de la expedición, Quirós. Torres es recordado por haber sido llamado bretón durante el viaje, lo que apuntaría a un origen en las provincias del noroeste de España, en Galicia.

Torres, en algún momento, entró en el servicio naval de la Corona Española y fue destinado a las posesiones en Sudamérica. A finales de 1605 aparece por primera vez en los registros históricos al ser designado comandante de la segunda nave en una expedición al Pacífico.

La Corona española organizó tres viajes entre 1565 y 1605 intentando descubrir la mítica Terra Australis Incognita, un continente situado hacia el sur del océano Pacífico. Las dos primeras, mandadas por Álvaro de Mendaña, fracasaron en ese intento aunque descubrieron las islas Salomón, Guadalcanal, Las Marquesas y otras. En el segundo viaje murió Mendaña y el piloto mayor, Pedro Fernández de Quirós, llevó la expedición de vuelta a México. Curiosamente dieron el nombre a las islas Salomón porque las identificaron con la mítica Ofir, donde el rey hebreo Salomón enviaba sus naves en busca de oro, a pesar de que no encontraron oro en ellas.

Pedro Fernández de Quirós, el piloto de la 2º expedición, un navegante de origen portugués, comandó la tercera expedición al frente de una flota de tres barcos el San Pedro y San Pablo (150 toneladas), el San Pedro (120 toneladas) y el patache Los Tres Reyes. Los tres barcos partieron de El Callao, el puerto español en el Perú, el 21 de diciembre de 1605, con Torres al mando del San Pedro. En mayo de 1606 llegaron a una isla del archipiélago de las Nuevas Hébridas, que Quirós bautizó como «La Austrialia (sic) del Espíritu Santo» (ahora Vanuatu), mezclando las palabras «Austral», en alusión a la mítica Terra Australis y «Austria», en honor de la Casa de Austria, a la que el rey de España pertenecía.

Después de seis semanas los barcos de Quirós se hicieron de nuevo a la mar otra vez para explorar la costa. En la noche del 11 de junio de 1606, Quirós en el San Pedro y San Pablo fue separado de los otros barcos por el mal tiempo y no pudo (o eso dijo más adelante), volver a la seguridad del fondeadero en Espíritu Santo. Entonces viajo a Acapulco, en México, adonde llegó en noviembre de 1606. En el relato de Prado, que es muy crítico con Quirós, las razones de la desaparición de Quirós se atribuyen a un motín y a su falta de liderazgo. Sobre Torres nada dice sobre este asunto más que «su condición era diferente de la del capitán de Quirós».

Permaneció en Espíritu Santo durante 15 días antes de abrir las órdenes selladas que le habían sido dadas por el virrey del Perú. Estas instrucciones indicaban qué camino seguir si las naves se separaban y quién quedaría al mando en el caso de la perdida de Quirós. Las órdenes parecen haber listado a Diego de Prado y Tovar como sucesor de Quirós, ya que era el capitán-entretenido (capitán en la reserva) en el viaje. Sin embargo, existen abrumadoras evidencias de que Torres sí ejerció el mando, incluyendo la narración del mismo Prado.

El 26 de junio 1606, sabiendo ya que «Austrialia del Espíritu Santo» era una isla, el San Pedro y Los Tres Reyes, al mando de Torres, partieron hacia Manila. Los vientos contrarios impidieron que los barcos siguiesen una ruta más directa a lo largo de la costa norte de Nueva Guinea, ya conocida. El relato de Prado da cuenta de que avistaron tierra el 14 de julio de 1606, que probablemente fuera la isla de Tagula, en el archipiélago de las Luisiadas, al sureste de Nueva Guinea. El viaje continuó durante los siguientes dos meses, realizando una serie de desembarcos para reponer alimentos y agua para los barcos y tomar posesión de esas tierra para España. Ello los puso en contacto estrecho y, en ocasiones violento, con los pueblos indígenas locales. Prado y Torres informan ambos de la captura de veinte personas, entre ellas una mujer embarazada que dio una luz varias semanas más tarde. Prado dibujó una serie de cartas esquemáticas de los anclajes en el golfo de Papúa, varios de las cuales aún se conservan.

Durante, muchos años se supuso que Torres siguió una ruta cerca de la costa de Nueva Guinea para navegar los 150 km del estrecho que lleva su nombre, pero en 1980 el historiador y capitán de Queensland, Brett Hilder, demostró que era mucho más probable que Torres hubiese tomado una ruta más meridional a través del canal que ahora se llama estrecho Endeavour. Desde esta posición ciertamente habría avistado el cabo de York, el extremo más septentrional de Australia. Independientemente de lo que haya hecho, el pragmático y tranquilo Torres nunca afirmó que había avistado el continente meridional y se limitá a señalar que había pasado a través del estrecho. La expedición demostró que Nueva Guinea no formaba parte del tan deseado continente.

El 27 de octubre Torres llegó al extremo occidental de Nueva Guinea y se dirigió al norte de las islas de Ceram y Misool hacia el mar de Halmahera. A principios de enero de 1607 llegó al puerto de Ternate, en la isla homónima parte de las islas de las Especias. Navegó el 1 de mayo hacia Manila llegando el 22 de mayo.

Torres tenía la intención de presentar personalmente a los cautivos, amas y un informe detallado al rey a su regreso a España. Su breve relato del viaje así lo indica. Sin embargo, parece que no había interés en Manila en equipar su viaje de regreso a España, y le dijeron que sus naves y hombres eran necesarios localmente para prestar servicios al rey.

El 1 de junio de 1607 arribaron a Manila dos barcos procedentes de América del Sur, siendo uno de ellos el antiguo barco de Quirós, el San Pedro y San Pablo, ahora bajo otro nombre, pero con algunos de sus anteriores tripulantes todavía a bordo. Al enterarse de que había sobrevivido Quirós, Torres de inmediato le escribió un informe de su viaje. A pesar de que ese informe no sobrevive, Quirós mismo se refirió a él en algunos de sus muchos memoriales al rey, esgrimiéndolo a favor de otro viaje.

Torres, su tripulación y sus cautivos desaparecen por completo de los registros históricos en este punto, y su suerte posterior se desconoce. Prado volvió a España, posiblemente llevando a uno de los cautivos de Nueva Guinea con él. La mayoría de los documentos de los descubrimientos de Torres no fueron publicados, pero al llegar a España fueron archivados en los Archivos españoles, incluyendo el largo relato de Prado y las cartas que lo acompañaban. En algún momento entre 1762 y 1765, las narraciones escritas de la expedición de Torres fueron vistas por el hidrógrafo del Almirantazgo Británico Alexander Dalrymple. Dalrymple proporcionó un mapa esquemático que incluía los Viajes de Quirós-Torres a Joseph Banks, que sin duda habría proporcionado esa información a James Cook.

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 07 Ene 2018 23:55

Bernat I DE VILAMARI


Bernat I de Vilamarí († 1463) fue un pirata, corsario y almirante de la Corona de Aragón.

Nació en el seno de la poderosa familia catalana de los Vilamarí. Era hijo de Joan Vilamarí i Sagarriga, señor de Boadella (en la actual provincia de Gerona, Cataluña, España) y es muy probable que naciera en el castillo familiar de dicha villa.

Las primeras actividades marítimas de Vilamarí de las que se tiene noticia son de carácter mercenario o corsario. En 1443 acudió a socorrer al déspota de Arta.

En 1450, el rey Alfonso V el Magnánimo (1396–1458) de Aragón, que se caracterizó por realizar una agresiva política naval mediante la concesión de abundantes patentes de corso, encomendó a Vilamarí el mando de una expedición al Mediterráneo oriental, aprovechando la caótica situación reinante en la zona ante el imparable avance otomano hacia Constantinopla, para hostigar a los navíos de las potencias marítimas enemigas. Debía además socorrer a los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén asediados por los turcos en la isla de Rodas.

Vilamarí navegó por las costas de Asia Menor, Chipre y Rodas, y atacó naves venecianas, genovesas, egipcias y otomanas. En 1450 se apoderó de Kastelorizo (Castellroig en catalán, "castillo rojo"), un islote situado a menos de un kilómetro y medio de la costa de Licia, y que sería la posición más oriental de Aragón en el Mediterráneo. Pertenecía a los Caballeros Hospitalarios (aunque lo tenían abandonado), quienes por medio de su Gran Maestre Jean de Lastic protestaron, llegando sus quejas incluso al Papa Nicolás V y al Emperador Federico III. Sin embargo, el Pontífice había autorizado a Afonso V a ocupar la isla.

Vilamarí hizo reconstruir la fortaleza de Castellroig, que había sido destruida en 1444 por tropas del Sultán de Egipto durante su guerra contra los Caballeros de Rodas. Instaló en la isla una base de operaciones desde la que ejerció un constante corso y piratería durante los cuatro años siguientes, contra barcos de variada procedencia, así como contra puertos y costas de Anatolia, Palestina, Siria y el delta del Nilo.

Militarmente hablando, los ataques a las costas mamelucas se debían a que el Sultán prestaba ayuda a Mehmed II, el mayor enemigo de la Cristiandad por entonces. En uno de estos enfrentamientos, en Damieta (1451), la hueste de Vilamarí obtuvo una importante victoria, a consecuencia de la cual el Sultán tuvo que firmar un tratado por el que se permitía la libre navegación aragonesa por Egipto.

En 1454, el Almirante fue requerido por Alfonso V y le sustituyó en Castellroig su sobrino Joan de Vilamarí.

Su siguiente destino fue el Mediterreáneo occidental (1454-1459), donde combatió con éxito a Génova, atacando tanto objetivos militares (como en Córcega) como sus intereses comerciales. En 1454 destruyó prácticamente por completo un convoy de barcos mercantes genoveses en el Tirreno, cerca de Ponza. En 1457 se puso al frente de una flota de 60 veleros y atacó con ella la costa enemiga, conquistando Noli y disponiéndose después a hacer lo propio con la capital de la república. Sin embargo, la muerte del Magnánimo (27 de junio del 58) hizo suspender las operaciones navales encaminadas a ello.

En la guerra entre Juan II (el sucesor de Alfonso V) y la Generalidad de Cataluña, Vilamarí no quiso tomar partido y marchó a Italia en 1462, donde murió al año siguiente. Su hijo, Bernat II († 1512), también hizo carrera como marino, y destacó en el almirantazgo de la armada napolitana.

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 08 Ene 2018 00:01

Alonso DE GUILLEN CONTRERAS


Alonso de Guillén Contreras fue hijo de Gabriel Guillén y de Juana de Roa y Contreras, casados en el año 1567 en la Iglesia Parroquial de San Miguel, de Madrid. Tomó el apellido de su abuela materna, al alistarse en el ejército. A muy temprana edad (12 ó 13 años), tras acuchillar a un compañero de estudios, que falleció, cumplió un año de destierro en Ávila en casa de un tío suyo, cura de Santiago. Una vez acabada la pena, volvió y su madre le encontró un trabajo como aprendiz en casa de un platero, pero su carácter rebelde lo llevó, a los 14 años, a alistarse en el Ejército de Flandes del Príncipe Cardenal, el Archiduque Alberto de Austria, hacia donde partió el 7 de septiembre de 1597.

Debido a un malentendido con sus superiores, abandonó su unidad para dirigirse a Palermo y embarcarse en las galeras de Pedro de Toledo, que luchaban contra los turcos y los piratas berberiscos. Desde la base de Malta, las naves cristianas se dedicaban a hostigar las poblaciones árabes del Norte de África y el mar Egeo, y a asaltar los barcos. Unas veces actuaban con independencia y otras se agrupaban para misiones de mayor calado. Allí aprendió Contreras el arte de la navegación.

En 1601 recibió el mando de una fragata y se le encomendó vigilar las islas griegas y espiar las actividades de los turcos, cuya lengua llegó a dominar. Alternó estas actividades con el ejercicio del corso. Cabe destacar cómo consiguió infiltrarse en Tesalónica para secuestrar a un judío rico, encargado de recoger tributos para el Gran Turco, y cómo también consiguió capturar a la mismísima amante húngara del Solimán de Catania.

En 1603 consiguió el grado de alférez de infantería.

De carácter mujeriego, tuvo una querida, pero la acabó dejando. Al final se casó en 1606 en Sicilia con la viuda, española, de un Oidor, pero la mató en 1608, junto con un amigo suyo con el que le era infiel. Después de este suceso, vuelve a Madrid para pretender la Sargentería Mayor de Cerdeña.

Después de intentar sin éxito hacer carrera en la Corte, se retira a una ermita cerca de Ágreda, en el Moncayo, como ermitaño, pero lo fueron a sacar de allí en 1609 acusado de ser el cabecilla o rey de una rebelión morisca y fue juzgado por ello. Se alegaba que las armas que encontró en una casa de moros en Hornachos eran suyas, y no se tuvo en cuenta que estaba en cumplimiento de su deber. El hecho de que se retirara al Moncayo jugó en su contra, ya que se pensaba que pretendía hacerse fuerte en un punto estratégico entre Castilla y Aragón. Según el propio Contreras, este episodio le sirvió a Lope de Vega para escribir su obra de teatro El Rey sin Reino.

Aunque salió absuelto, estuvo perseguido hasta que de nuevo partió para Flandes, a la guarnición de Cambrai, en donde sirvió como oficial. Más tarde consiguió licencia para volver al Mediterráneo, con una recomendación para el Maestre de la Orden de Malta. En su camino, fue confundido con un espía y encarcelado como tal en la Borgoña. En 1611 recibió de nuevo el mando de un navío e ingresó en la Orden como novicio.

De carácter pendenciero, se vio envuelto en varios lances que lo llevaron en más de una ocasión a ser detenido. Alcanzó el grado de capitán de infantería, participó en una expedición a las Indias Occidentales y volvió a ejercer de corsario en aguas de Puerto Rico contra sir Walter Raleigh, al que menciona como Guatarral. En 1616 regresó a España para volver a las actividades marítimas en busca y captura de piratas berberiscos, lo que desempeñó con éxito y le valió que los turcos pusieran precio a su cabeza.

Durante un tiempo, actuó como gobernador de la ciudad de El Águila (L'Aquila), al noreste de Roma, con la encomienda de poner orden en ella, ya que se trataba de una población aislada y rebelde. Contreras cumplió con dureza y astucia su cometido. También asistió a una erupción del Vesubio y salvó a un convento de monjas del desastre. En 1630 se retiró del servicio y recibió el título de Caballero Comendador de la Orden de San Juan de Jerusalén o de Malta. Tal vez a instancias de Lope de Vega, caballero de la misma orden nobiliaria, quien le dedicó una comedia y lo tuvo como huésped en su casa, redactó sus memorias, que no fueron publicadas.

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 08 Ene 2018 00:05

Vicente TOFIÑO DE SAN MIGUEL


Vicente Tofiño de San Miguel y Wanderiales (o Vanderiales) (Cádiz, 1732 - San Fernando, Cádiz, 1795) fue un marino y cosmógrafo español.

Estudió física experimental y se enroló en el ejército, del que salió. En 1755 fue llamado por Jorge Juan, como maestro de matemáticas de la Academia de Guardia Marinas de Cádiz, permitiéndole, a su vez, pasar a la Armada como alférez de navío. En 1768 será nombrado Director de la misma y en 1773, simultáneamente, también director de las Academias de Ferrol y Cartagena.

Participó en la expedición contra Argel (1773) y en el sitio de Gibraltar (1782) y en 1784, asciende a Brigadier de la Armada y, en 1789, a Jefe de Escuadra.

Hizo el proyecto inicial del edificio y trabajó en el Real Observatorio de la «Compañía de Guardias Marinas», publicando unas observaciones con gran solvencia científica, como la observación del paso de Venus por el sol, aprovechando un eclipse (3 de junio de 1796).

Se embarca y fruto de sus estudios es Derrotero de las costas de España en el Mediterráneo y África (1787); su colección de cartas esféricas de las costas de España y África... (1788) y el Derrotero de las costas de España en el Océano Atlántico y de las islas Azores o Terceras, para inteligencia y uso de las cartas esféricas (1789).

Un discípulo suyo, Juan Francisco de la Bodega y Quadra, que navegó por las costas de la actual Colombia Británica fundó una ciudad a la que nombró en su honor, Tofiño (que actualmente es Tofino, pues como es lógico ha perdido la ñ en inglés).

Vicente Tofiño de San Miguel (1787, ed. 1847). Imprenta Nacional. ed. Derrotero de las costas de España en el Mediterraneo: y su correspondiente de Africa.
Vicente Tofiño de San Miguel (1787). En la imprenta de la viuda de Ibarra, Hijos y Campañía. ed. Descripciones de las Islas Pithiusas y Baleares.
Vicente Tofiño de San Miguel , Antonio Valdés (tr. 1787) (1789). Imprenta de la viuda de Ibarra, Hijos y Compañía. ed. Derrotero de las costas de España en el Océano Atlántico, y de las Islas Azores ó Terceras, para inteligéncia y uso de las cartas esféricas

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Re: HISTORIA DE MILITARES Y GUERREROS DE ESPAÑA

Mensajepor Brasilla » 08 Ene 2018 01:04

Juan DE ZUÑIGA Y PIMENTEL


Juan de Zúñiga y Pimentel (Plasencia, 1465 – Guadalupe, 1504) fue el último Gran Maestre de la Orden Militar de Alcántara, era el segundo hijo del duque de Béjar y de Plasencia, Álvaro de Zúñiga y de su mujer Leonor Pimentel, duquesa de Arévalo, quien trabajó denodadamente por alcanzar el maestrazgo para su hijo, que lo logró en 1479, a pesar de ejercerse ya el mismo cargo por Alonso de Monroy, Francisco de Solís y el propio joven Zúñiga.

Siendo niño estuvo muy enfermo y ante el previsible trágico desenlace, sus padres se encomendaron a San Vicente Ferrer (recién santificado) prometiéndole edificar un monasterio-iglesia en su honor si su hijo se curaba. Así fue y se construyó un espléndido convento bajo la advocación de San Vicente Ferrer en Plasencia, administrado por dominicos.

Se distinguió en los sitios y tomas de Málaga, Baeza y Granada en la Reconquista de España. El 20 de noviembre de 1494, a los dos años de la terminación de la Reconquista, renunció a su cargo de Gran Maestre de la Orden de Alcántara a favor del rey Fernando, que agregó la Orden a la Corona. Zúñiga se retiró a los estados de La Serena, que le habían dado en propiedad a cambio de su renuncia. Fue nombrado obispo de Burgos y en 1503, arzobispo de Sevilla donde realizó la entrada solemne el mismo año. Los monarcas promovieron su acceso al cardenalato, en 1503. Cuando se dirigía hacia la corte, falleció en la Granja de Mirabel perteneciente al monasterio jerónimo de Guadalupe (Cáceres, Extremadura), el 26 de julio de 1504. Fue enterrado en el convento dominico de San Vicente Ferrer de Plasencia, fundado por su madre, que en la actualidad es un albergue de calidad (Paradores Nacionales).

Al término de la Reconquista, Juan de Zúñiga cultivó el estudio y la caza. Entre sus maestros se encuentran el gramático Antonio de Nebrija, que le enseñó latín, el caballero de Alcántara frey Gutierre de Trejo, que le enseñó leyes; Abasurto, que era judío, le enseñó astrología y el maestro Solórzano, música. Su residencia de Zalamea de la Serena se dice que era una corte señorial. Autores contemporáneos indican que fue en Zalamea donde Nebrija escribió la primera gramática de la lengua española.

Prueba de la fructífera relación que se estableció entre Zúñiga y Nebrija es el ejemplar de las Introductiones Latinae —depositado en la Biblioteca Nacional de Madrid— con el que el mecenas fue obsequiado. El ejemplar manuscrito es un magnífico códice escrito sobre vitela, caligrafiado con letra de tipo humanístico, iniciales y capitales de colores sobre planchas de oro bruñido, con títulos en rojo, esmeradamente manuscrito e iluminado como libro de texto para el alumno y mecenas. Antecede al texto una miniatura que ocupa todo el verso de la tercera hoja. En ella a la izquierda está representado Nebrija, sencillamente vestido, sosteniendo con ambas manos un libro abierto; en un estrado, presidiendo la estancia, Juan de Zúñiga, sentado ante un atril cubierto de ricas telas, apoya las manos sobre un libro abierto.

Al lado de Nebrija un paje, de rodillas, sostiene un volumen cerrado; enfrente varios personajes, los personajes femeninos se cree que son las tres hermanas de Zúñiga que asisten a la lectura. Se desconoce el autor de la miniatura; que es ejemplo del buen gusto que adornó la llamada corte señorial de Juan de Zúñiga así como muestra de la cantidad de obras con que contaba la biblioteca de este mecenas, que sin embargo se dispersó a su muerte en 1504. En la Biblioteca Nacional de Portugal se conserva igualmente el códice titulado Comentarios de Eusebio, de Alonso Fernández de Madrigal, con los escudos de Juan de Zúñiga, que es una banda transversal de sable en campo de plata, como sus señas de identidad y pertenencia.

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