Españoles de leyenda

La historia se escribe con fuego: todo sobre operaciones militares, tácticas, estrategias y otras curiosidades
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Re: Españoles de leyenda

Mensajepor nasredim » 01 May 2011 02:23

Clara del Rey

Clara del Rey (1765-1808) fue una heroína madrileña, muerta durante los sucesos del 2 de mayo de 1808, en el Parque de Artillería de Monteleón. Había nacido el 11 de agosto de 1765 en Villalón de Campos (Valladolid), hija de Manuel del Rey y de Teresa Calvo.

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Estuvo animando y ayudando a los defensores junto a su marido y tres hijos. Parece ser que murió por la metralla de una bala de cañón que le alcanzó en la frente. Clara del Rey figura entre las víctimas del 2 de mayo identificadas en el Archivo Municipal de Madrid, donde consta que "deja dos hijos solteros", por lo que es de suponer que en el Parque de artillería Monteleón también murieron su marido y uno de sus hijos.

Fue enterrada en el cementerio de la Buena Dicha, situado en el hospital del mismo nombre, hoy en día desaparecido y que estaba ubicado en las proximidades de la Gran Vía de Madrid, entre las calles Libreros y Silva. En la fachada de la iglesia de la Buena Dicha (C/Silva,25) tiene Clara del Rey una lápida conmemorativa. Madrid dedicó a su memoria una calle.


Información sacada de:

http://es.wikipedia.org/wiki/Clara_del_Rey
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En algunos momentos y en algun lugar es conveniente llevarla, pero mi consejo es que cuanto menos mejor.

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Re: Españoles de leyenda

Mensajepor nasredim » 01 May 2011 02:31

Jacinto Ruiz y Mendoza


El año 2008, año por excelencia del “Bicentenario de la Guerra de la
Independencia (1808-2008)”, está tocando a su fin. Hemos consumido casi
los 365 días del año y la administración postal española, pese a las
reiteradas solicitudes, no ha tenido a bien emitir un sello de correos que
conmemore tal efemérides. Como hace doscientos años, todo gesto, filatélico
en nuestro caso, ha quedado al buen hacer y mejor querer de la iniciativa
“popular”.
La Agrupación Filatélica de Ceuta, a pesar de estrellarse reiteradas veces
contra la inmovilidad de la autoridad filatélica, ha contribuido con su pequeño
grano de arena a evitar que nadie “acalle, oculte y desarraigue los valores e
ideales de libertad, igualdad y justicia que enraizaron en aquella España de
1808.” Y para ello, ha propiciado la emisión privada de un “sello
personalizado” dedicada al Teniente Don Jacinto Ruiz Mendoza, ceutí de
cuna y héroe del 2 de mayo.



Mediante la emisión de este sello, la Agrupación Filatélica de Ceuta quiere
honrar a todos aquellos españoles que, venciendo a las fuerzas impasibles,
ofrecieron su sangre generosa en la defensa de la independencia de España.
El “sello personalizado” del Teniente Ruiz Mendoza reproduce el cuadro que,
sobre su figura, realizó D. Mariano Bertuchi Nieto y que embellece las
paredes del Palacio de la Asamblea de la Ciudad Autónoma de Ceuta. El
sello se completa con el lema “Teniente D. Jacinto Ruiz Mendoza (1808-
2008). Héroe ceutí, héroe de España” y el anagrama de la Agrupación
Filatélica de Ceuta. La reproducción fotográfica utilizada para su emisión
corresponde al artista local D. José Gutiérrez Álvarez.
A ningún filatélico se le escapa la importancia capital que D. Mariano
Bertuchi tiene para la Filatelia, pues diseñó todos los sellos del antiguo
Protectorado Español en Marruecos, además de alguna que otra serie postal
para España, Territorio de Ifni y Sahara Español. No en vano, D. Mariano
también es conocido como “El pintor de Marruecos”.


Pero, ¿quién fue y qué hizo el Teniente Ruiz? Jacinto Ruiz Mendoza nació
en Ceuta el 16 de agosto de 1779 en el seno de una familia de tradición
militar, siendo bautizado en la iglesia de los Remedios. La ciudad que le
alumbró vivía constreñida por recias murallas que la defendían del secular
enemigo magrebí, que en reiteradas ocasiones la sitiaba para conquistarla
por las armas. Era pues una ciudad en la cual el estamento militar formaba
parte de la vida cotidiana y en cuya presencia nuestro personaje crecía. A la
temprana edad de 16 años ingresa en el Regimiento Fijo de Ceuta, de
guarnición en la plaza y en el que miles de ceutíes, bien bajo ese nombre o
con otra denominación, han servido a su país y han defendido su tierra.
En 1801 pasa al Regimiento de Voluntarios del Estado de guarnición en
Madrid, habiendo alcanzado el empleo de teniente cuando se suceden los
acontecimientos de mayo de 1808 en la villa y corte.
La decisión del General Murat de trasladar a Bayona a los últimos miembros
de la familia real española fue la gota que colmó la paciencia del pueblo de
Madrid, que se echó a la calle para impedirlo. Se produjeron ataques
desorganizados contra los franceses, quienes los repelieron haciendo uso de
una desmedida violencia. La presencia de un gran ejército francés en
España se debía a la presunta intención de invadir Portugal, que tenía el
emperador galo Napoleón.

El pueblo madrileño se ha levantado contra el francés y se dirige a los
cuarteles en solicitud de armas con las que enfrentarse en tal desigual
contienda. No obstante, el capitán general de Madrid D. Francisco Javier
Negrete había ordenado a las tropas que se mantuvieran acuarteladas y no
prestaran ningún tipo de ayuda a los “sublevados”.
Siguiendo órdenes de su coronel, el teniente Ruiz al mando de la 3ª
compañía del 2º batallón se dirige al Parque de Artillería, sito en el Palacio
de Monteleón, para reforzar a la guarnición allí existente, poniéndose a las
órdenes del capitán Daoiz, quien estaba auxiliado por el capitán Velarde.
Ambos artilleros se debaten entre las órdenes recibidas de permanecer
impasibles ante la masacre de españoles que se van sucediendo o armar la
pueblo de Madrid que se agolpa, en dicha demanda, ante las puertas del
parque. Puede esto último, pero hay que desarmar previamente a la guardia
francesa que también ocupa el recinto artillero, y de esto se encarga el
teniente Ruiz con sus infantes. Con ello acaban de cruzar la sutil línea que
los puede llevar bien al pelotón de fusilamiento por desobediencia bien al
olimpo de los héroes.
Daoiz, Velarde, Ruiz y un puñado de valientes tienen que hacer frente a más
de dos mil franceses de la División Leclerc. Muere Daoiz, muere Velarde,
mueren muchos madrileños que oponen sus pechos a la vil metralla francesa
defendiendo el Parque de Monteleón y la dignidad de todo un pueblo. El
teniente Ruiz cae gravemente herido tras ser alcanzado por una bala que le
atraviesa el pecho. Es rescatado de entre un montón de cadáveres y
trasladado a su domicilio para reponerse de las heridas. En junio, con fiebre
alta y la herida sin cicatrizar huye hacia Badajoz y solicita su incorporación al Ejército de Extremadura. España entera se ha levantado contra Napoleón.
Finalmente queda destinado al Real Cuerpo de Guardias Walonas, pero no
logra reponerse de la mortal herida y fallece en la ciudad de Trujillo el 13 de
marzo de 1809 siendo enterrado en la iglesia de San Martín de dicha ciudad.
En 1891 se le erige un monumento en la ciudad de Madrid, obra del escultor
D. Mariano Benlliure, y que aún se puede contemplar en la plaza del Rey.
ABNEGACIÓN, LEALTAD, FORTALEZA, PATRIOTISMO. Estos valores
aparecen labrados en bronce en la basa que sirve de pedestal a la estatua
que inmortaliza al ceutí D. Jacinto Ruiz Mendoza, teniente del Regimiento
Voluntarios del Estado. Pero estas virtudes no son privativas de él, sino que
se convirtieron en las mejores armas que opusieron aquellos españoles de
1808 al invasor francés y con las que, tras duros y amargos años de lucha,
lograron expulsarlo del suelo patrio en 1814.
También la ciudad que le vio nacer, Ceuta, le erigió un busto en el más noble
mármol de Carrara fruto de la maestría de Carlo Nicoli, que fue inaugurado el
10 de octubre de 1892 y que sigue señoreando la plaza de su nombre en el
centro de la ciudad.


Información sacada de:

http://www.canariascoleccion.com/NOTICI ... e_Ruiz.pdf
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Re: Españoles de leyenda

Mensajepor nasredim » 01 May 2011 02:38

Julián Sánchez, alias el Charro

(Aldea de Muñoz de Huebra, junto a Ciudad Rodrigo el 31 de mayo o 1 de junio de 1774 - Etreros, Segovia, 19 de octubre de 1832), guerrillero salmantino durante la Guerra de la Independencia contra los franceses (1808-1814). Era hijo de Lorenzo Sánchez García y de Inés García Arroyo, labradores acomodados. Sus padres trataron de que estudiara en Puebla de Yeltes, pero el prefirió trbajar con su padre.

Antecedentes Militares

Fue uno de los principales guerrilleros durante la Guerra de Independencia, en la Provincia de Salamanca.

A los diecinueve años, en 1793, se incorporó al Regimiento de Infantería de Mallorca, siendo enviado a la guerra del Rosellón (Contra la Francia revolucionaria), a las órdenes del general Ricardos. Fue herido cuando estaba enrolado en la flota anglo-española que asediaba Tolón en apoyo de los realistas franceses. Con la caída de Tolón, fue hecho prisionero, recobrando la libertad año y medio después, tras la firma de la paz de Basilea.

Tras ser liberado, participa en la defensa de Cádiz, combatiendo ahora contra los ingleses del almirante Nelson, cayendo herido por la explosión de un proyectil. Tras reponerse, se incorporó de nuevo al regimiento de Mallorca en Mérida. En 1801 participa en la breve guerra de las Naranjas contra Portugal. Se licenció ese mismo año (1 de diciembre), tras ocho años de intenso servici militar, regresando a Salamanca, donde contrae matrimonio con Cecilia Muriel y reinicia su actividad de mayoral.
[editar] Guerra de la Independencia
Medallón
Medallón

Al estallar la Guerra de la Independencia, Julián se incorporó al ejército de nuevo, presentándose el 15 de agosto de 1808 en Ciudad Rodrigo para alistarse en el Regimiento de Caballería que la ciudad estaba preparando; Julián, buscando mayor movilidad y soltura, adoptó el traje y silla de caballista del campo charro, en lugar del uniforme y la silla de ordenanza. Rápidamente ascendió a cabo primero y, un mes después, a sargento. El 13 de febrero de 1809 fue nombrado alférez de Caballería. Entonces inicia sus primeras acciones capitaneando un grupo de doce "lanceros", que en vez de lanzas llevan garrochas de campo. Con sus hombres se dedica a hostigar a los franceses logrando gran éxito, gracias a su gran movilidad y al conocimiento del terreno. El renombre que adquiere que le permite ampliar gradualmente el numero de hombre a sus ordenes. En Diciembre de 1808 se legalizan los guerrilleros siendo Julían Sánchez el más famoso de la Provincia de Salamanca.

Paulatinamente se le une más gente formando el grupo llamado "Los Doscientos de Don Julián", que se adscribe al cuerpo mandado por el general inglés Wilson con el grado de coronel, pero con autonomía propia y aplicando sus propios métodos. Ya en el ejército de Arthur Wellesley, futuro duque de Wellington, el número de guerrilleros bajo su mando se hace tan grande que su partida pasa a denominarse Regimiento Ligero de Lanceros de Castilla, y por último acaba constituyendo la Brigada de Don Julián, denominación que le otorga el ejército a partir de 1810. En 1811 la Brigada es adscrita al ejército regular obligándoles a cambiar su atuendo campero por un uniforme más acorde con el del ejército. En estas condiciones participan el 22 de julio de 1812 en la Batalla de los Arapiles, aunque al no tener una vestimenta distintiva sus acciones pasan hasta cierto punto desapercibidas. Al terminar la guerra es nombrado gobernador militar de Santoña (Cantabria).

Cuando invaden España los Cien mil Hijos de San Luis, en 1823, descontento, retoma su actividad guerrillera, es apresado y encarcelado, aunque finalmente será puesto en libertad.
Ya en el ostracismo, muere el 19 de octubre de 1832 en Etreros. El 30 de mayo de 1981 sus restos fueron trasladados de Etreros a Salamanca como parte de la celebración de la Semana de las Fuerzas Armadas. Los restos fueron depositados en la Torre del Clavero, pero el 19 de enero de 1985 fueron trasladados a Ciudad Rodrigo para darle sepultura junto al monumento erigido en su memoria en 1960.

Información sacada de:

http://www.wikisalamanca.org/?title=Jul ... _Charro%22
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Re: Españoles de leyenda

Mensajepor nasredim » 01 May 2011 02:41

Andrés Torrejón


(Móstoles, 1736- id., 1812) Administrador español. En 1808 era uno de los dos alcaldes de Móstoles (el otro era Simón Hernández) cuando se produjo el alzamiento del 2 de mayo. A instancias del fiscal del Consejo de Guerra, Juan Pérez Villamil, ambos alcaldes publicaron un bando en el que se llamaba al pueblo a alzarse en armas contra los franceses.
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Re: Españoles de leyenda

Mensajepor nasredim » 01 May 2011 02:46

Vicente Moreno Baptista


Vicente Moreno nació en la ciudad de Antequera (Málaga) el 8 de Enero de 1773, hijo de Juan Moreno Márquez y Petronila Baptista Vázquez, y hermano de otros cinco varones (José, Antonio, Juan, Miguel y Francisco de Paula), todos ellos distinguidos en la Guerra de la Independencia contra Napoleón.

Con 19 años, Vicente ingresó en el Ejército sentando plaza como distinguido en el Regimiento de Infantería de Línea Fijo de Málaga, participando acto seguido en la llamada Campaña del Rosellón contra los revolucionarios franceses desde 1793 a 1795.

Hasta 1799 se encontraría entre Málaga y los presidios menores de África, donde su Regimiento se hallaba de guarnición, ascendiendo a Subteniente 1º con guarnición en Málaga en 1800; mismo año en el que contrae matrimonio con la malagueña María Teresa Velasco y García, con quién llegaría a tener cuatro hijos.

Tras el levantamiento del Dos de Mayo de 1808 y la abdicación en Bayona de los reyes españoles en Napoleón y éste en su hermano José, se inicia la Guerra de la Independencia. La llamada Junta de Málaga será presidida por el Gobernador militar de la provincia y Corregidor Político de Málaga Teodoro Reding von Biberegg, General y Mariscal de Campo del Ejército español, que pronto sería nombrado, en unión con el General Castaños, Comandante General de la 1ª División del Ejército de Andalucía, demostrando que era posible destruir la mítica invencibilidad del enemigo en Bailén. A pesar de no haber combatido en la gloriosa batalla, el Regimiento Fijo de Málaga se encarga de guarnecer Málaga en la retaguardia y luego toma parte en varios encuentros hasta Agosto de 1809 en Sierra Morena, donde Vicente Moreno ya ostenta el grado de Capitán de la 5ª Compañía del Primer Batallón de la unidad desde el mes de Enero de dicho año.

Después vendrían los combates de Ciudad Real, Aranjuez, Almonacid, y el 19 de Noviembre de 1809 el desastre de Ocaña (Toledo), donde el Regimiento Málaga tanto se distinguió con célebres cargas a la bayoneta pero, lamentablemente, sería casi completamente aniquilado y sus restos perseguidos por la caballería del General Sebastiani. Los supervivientes, entre ellos Moreno, defenderían valientemente el paso de Despeñaperros que terminará siendo de nuevo atravesado por las tropas imperiales. Tras la Acción de Arquillos (Jaén) de Enero de 1810, donde cayó prisionero el entonces Capitán Francisco de Paula Moreno, los franceses lograron llegar a Granada y luego a Málaga.

Es entonces cuando Vicente Moreno decide formar, apoyado por el párroco de la localidad malagueña de Benamargosa, la que será una de las más importantes partidas guerrilleras de la provincia en la lucha contra las tropas napoleónicas, manteniéndolas en jaque y ocasionándoles muy duras pérdidas a través de diversas acciones en los términos de Antequera, Riogordo, Torre del Mar, Nerja, Torrox, Alcaucín y Periana, con especial objetivo de interceptar los correos del enemigo. Durante seis meses fue el terror de los franceses, que temían atravesar los caminos que dominaba y pusieron precio a su cabeza. Incluso le llegaron a proponer que se pasara a su bando, a lo que él contestó por escrito: “Yo tengo juradas las banderas de Fernando VII, soy hombre de honor y católico, y no puedo faltar a la religión de mi juramento, ni separarme de la fidelidad de mi Rey; bajo estas banderas moriré gustoso, y primero quisiera perecer que faltar a mis deberes; tengo más honra en andar de capitán de bandoleros, como me llaman, que general de José, a quien no conozco ni conoceré como Rey”.

Sólo la traición de un español le hizo caer en una emboscada junto a unos 40 hombres en el páramo conocido como Navazo – Hondo el día 2 de Agosto de 1810, siendo conducido preso y gravemente herido a Málaga con seis supervivientes más (5 guerrilleros y un piamontés que se había encontrado con la partida horas antes del combate).

El Gobernador francés de Málaga, estimando su valía, le ofreció la salvación a cambio de reconocer a José I como Rey de España y pasar a servir en las líneas de Napoleón, cosa que Moreno rechazó firmemente, reafirmando que antes prefería morir por su país. El Gobernador ordenó que fuese encarcelado, tratado como malhechor e incomunicado. Y el 4 de Agosto, fue obligado a contemplar la ejecución de sus compañeros en el patio de la prisión.

Ese mismo día sería conducido a Granada ante el general Sebastiani, y tal es la admiración del enemigo hacia su figura que decide darle otra oportunidad. Encerrado en una celda en la capital granadina recibirá las visitas de un antiguo compañero de armas, Falces, ahora afrancesado, y de su familia (su mujer y sus cuatro hijos pequeños), para intentar que se retracte de su postura; pero esa estrategia debilitadora no lo hará renunciar a sus principios, y menos, luego en capilla, denunciar a sus compañeros para obtener el perdón.

Decidido a morir, Moreno protestó ante el juicio civil propiciado por Sebastiani para su deshonra, ya que por su condición militar le correspondía el fusilamiento.

El día 10 de Agosto de 1810, la Plaza del Triunfo de la capital granadina fue el escenario de la ejecución mediante garrote vil de aquel hombre que tuvo su vida en la mano y prefirió morir con honor por su país al grito de “Españoles: ¡Aprended a morir por la Patria!”

Sería enterrado en el cementerio de la inmediata parroquia de San Ildefonso.

Información sacada de:

http://teodororeding.es/2010/08/18/vice ... -baptista/
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Re: Españoles de leyenda

Mensajepor nasredim » 01 May 2011 02:49

Gregorio García de la Cuesta

(La Lastra, Santander, 1741-Palma de Mallorca, 1811) Militar y político español. Participó en la guerra contra Francia (1793-1795), en la que alcanzó el grado de mariscal de campo. Presidente del Consejo de Castilla, fue destituido por Godoy (1801) y desterrado a Santander. En 1808 fue rehabilitado por Fernando VII, quien lo nombró capitán general de Castilla. Tras la invasión francesa, fue derrotado en Cabezón y Río Seco. Nombrado capitán general de Extremadura por la Junta Central, dirigió una campaña militar caracterizada por la derrota de Medellín (marzo de 1809) y la victoria de Talavera (julio de 1809). Las diferencias con Wellington, las críticas recibidas por su cruel comportamiento con la tropa y el escaso aprovechamiento de la batalla de Talavera propiciaron su dimisión.

Información sacada de:

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/cuesta.htm
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Re: Españoles de leyenda

Mensajepor nasredim » 01 May 2011 02:51

Miguel Ricardo de Álava


Miguel Ricardo de Álava y Esquível, conocido como el General Álava (Vitoria, 7 de febrero de 1772 - Barèges, Francia, 14 de julio de 1843). Militar, político y diplomático español.

Carrera en la Armada

De familia noble, se casó con su prima, descendiente de los Marqueses de Legarda. Entre 1781 y 1790 cursó los estudios primarios en el seminario de Vergara, que regentaba la Real Sociedad Bascongada.

En 1785, con sólo 13 años, ingresó como Cadete en el Regimiento de Infantería de Sevilla al frente del cual se encontraba su tío José de Álava, llegando al grado de subteniente en 1787.

Tras el paso por la infantería, en 1790, coincidiendo con el fin de sus estudios, ingresó en la Armada, dando un giro a su carrera militar, posiblemente atraído por la figura insigne de su tío, Ignacio María de Álava, Capitán de navío. Inmediatamente se incorporó a distintos barcos donde participó en múltiples acciones militares de la Escuadra española contra Francia e Inglaterra en Ceuta, el sitio de Toulon e Italia, lo que, junto a sus excelentes contactos familiares, le permitieron ascender con rapidez. En 1794 era ya teniente de Fragata.

Embarcado junto a su tío Ignacio en 1795 en una expedición que pretendía dar la vuelta al mundo, permaneció en América del Sur hasta 1800. De regreso a España cumpliendo las órdenes que había recibido tres años antes, fue apresado por los ingleses. Liberado meses más tarde, en 1801 estaba en la península. En 1802 se encontraba en Cádiz, donde ascendió a teniente de Navío y fue a Madrid, de nuevo bajo las órdenes de su tío Ignacio.

A su regreso a Cádiz en 1805, fue destinado a la flota comandada por el almirante Gravina. Tras la expedición a la Martinica, concebida por Napoleón como una maniobra de distracción para la Armada inglesa, intervino en la escaramuza de Finisterre. El 21 de octubre, participó en la Batalla de Trafalgar a las órdenes de Gravina a bordo del Príncipe de Asturias mientras su tío capitaneaba en el Santa Ana. Tras el fatídico combate, sería ascendido de nuevo.
La Guerra de la Independencia

Al estallar la guerra, Miguel Ricardo de Álava se encontraba retirado del servicio y aposentado en Vitoria. Sin embargo no se habia retirado de los asuntos publicos pues era un miembro de la aristocracia terrateniente de la provincia. por lo tanto, cuando comenzaron a llegar las tropas francese se le encomendaron diversas gestiones. Fue comisionado por las Juntas Generales de Álava para representarlas ante las autoridades españolas y francesas. Cuando estalló la guerra, fue enviado a la junta que elaboró la Constitución de Bayona como representante corporativo de la marina de Guerra. Sin embargo, aunque fue uno de los firmantes, se inhibió de participar en las deliberaciones alegando que era solo un militar y no entendia de temas políticos. No se opuso a la abolición de los fueros vascos. Acompañó a José Bonaparte en su entrada en España y parecia dispuesto a aceptarlo como monarca, pero las Juntas Generales de Álava se resitieron a renegar de su lealtad a Fernando VII. Entonces los franceses reunieron por la fuerza a los junteros y les obligaron a proclamar a José Bonaparte a punta de bayoneta en plena via pública. Entonces Álava se retiró a su casa y al cabo de pocas semanas dictó su testamento y partió clandestinamente hacia Madrid para unirse al bando patriota.

Siendo asignado al Regimiento de Órdenes Militares, combatió en Calatayud, Tudela y Medellín, estando a las órdenes del general Castaños y del Duque de Alburquerque.

A finales de enero de 1810 fue encargado de trasladarse a Portugal, donde se hallaba el general Wellington y comunicarle el sentir de la Junta de Cádiz sobre la difícil situación militar en que se encontraban frente a los franceses. Durante la estancia con el general inglés se trabó una profunda amistad entre ambos, que le llevó a permanecer como delegado de las Juntas españolas en las unidades británicas, participando en distintas operaciones, entre las que destacan: la de Talavera y la de Buçaco, gracias a la cual ascendió a Brigadier por recomendación expresa del propio Wellington.

Arthur Wellesley nombró a Álava para dirigir las operaciones de sitio de Ciudad Rodrigo a finales de 1811, obteniendo la victoria poco más tarde, en enero de 1812, lo que supuso su ascenso a Mariscal de Campo por orden del 31 de enero del mismo año.
El general, a caballo, en el Monumento a la Batalla, en la Plaza de la Virgen Blanca de Vitoria.

Tras la retirada francesa, el Mariscal Álava proclamó en Madrid la Constitución de 1812 y se convirtió en Presidente de Gobierno de facto al tomar disposiciones en nombre de las distintas Juntas, tales como la amnistía a los colaboradores militares de José I que se entregasen. En el norte proseguían las operaciones militares, en donde siguió dirigiendo diversos ataques, siendo herido en Dueñas. Parcialmente retirado de la primera línea, fue proclamado Diputado general de Álava el 23 de noviembre.

Repuesto de las heridas, el 21 de junio de 1813, participó en su propia tierra en la Batalla de Vitoria, al terminó de la cual, tomó una unidad de caballería británica y penetró en la ciudad evitando que vencedores y vencidos realizaran saqueos en la ciudad. En julio de 1813, nuevamente junto a Wellington, se internó en territorio francés persiguiendo al enemigo aún después de acabado el conflicto en la península.
Persecución absolutista

Nada más terminar la guerra, y durante el Reinado de Fernando VII, el monarca le nombró embajador en los Países Bajos a petición de los británicos. Sin embargo, la política represiva iniciada por el propio rey le llevó a ser arrestado en Madrid el 8 de octubre de 1814, siendo acusado de diversos delitos, todos ellos falsos. Salió de prisión el día de Nochebuena del mismo año y, curiosamente, había sido ascendido a Teniente General días antes de levantarse el arresto.

El 26 de abril de 1815 fue nombrado de forma interina embajador en París con el apoyo explícito de Inglaterra, que obtuvo de Fernando VII la autorización para que Álava mantuviese contactos con Wellington en Holanda. Desde ese puesto, realizó, entre otras, gestiones para la recuperación de obras de arte expoliadas durante la contienda.

Sorprendido por el regreso de Napoleón, marchó con Wellington y tomó parte en la Batalla de Waterloo. De esta manera, se convirtió en la única persona que ha intervenido en las dos más importantes batallas del siglo XIX: en Trafalgar y Waterloo. Tras la derrota del francés y habiéndosele entregado la distinción de la batalla de Waterloo, permaneció en París como embajador, resistiéndose al relevo en tal puesto por el de la cancillería en Holanda, hasta que finalmente se retiró a Vitoria en 1819 alegando motivos de salud.

Después fue elegido Presidente de las Cortes Generales en el Trienio Liberal, donde era Diputado por Álava. Durante este período también dirigió a la Milicia Nacional. Fue un defensor del restablecimeinto de la Constitución de 1812 y mantuvo su fidelidad al Gobierno aun cuando se produjo la intervención de Francia a través de la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis. Huyó a Cádiz, donde apoyó la destitución de Fernando VII entre los pocos diputados liberales que todavía resistían la ocupación. Fue comisionado para pactar con los franceses las condiciones de la rendición de Cádiz, pero el fracaso de las negociaciones permitió que fuera condenado a muerte por los absolutistas.

Tras el fin del Trienio huyó a Gibraltar con el apoyo de Wellington, para trasladarse posteriormente a Londres. Permaneció en el exilio, con el apoyo de la Corona inglesa, entre el Reino Unido y Francia, acudiendo a esta última sólo en ocasiones para tomar baños, hasta que en 1833 se le comunicó la firma de una amnistía que le permitía el regreso.
En el Reinado de Isabel II

Durante la Regencia de María Cristina fue embajador en Londres, donde trató de gestionar la intervención de la Cuádruple Alianza de una manera firme y con apoyo económico y militar durante la guerra carlista en favor de la reina Isabel II, sin conseguirlo plenamente.

Ocupó un escaño en el Estamento de Próceres y aceptó la cartera de Ministro de Marina, cargo que ocupó solamente del 14 al 25 de septiembre de 1835 con el Conde de Toreno. Tras la caída de éste, rechazó continuar en el gabinete aunque se lo había ofrecido Mendizábal, así como también renunció a la cartera de Estado, actuales asuntos exteriores, para la que había sido propuesto. Nominalmente fue Presidente del Consejo de Ministros, actual Presidencia del Gobierno, antes de ser nombrado Mendizábal, pero no juró el cargo y permaneció en Londres. Finalmente, y no muy a su gusto, aceptó ser embajador en París, donde presentó un plan para que las tropas cristinas cruzaran la frontera francesa en su lucha contra el carlismo, se reabastecieran en el país vecino e impidieran los suministros que les llegaban a los carlistas.

En las disputas entre el Partido Moderado y el Partido Progresista, se decantó claramente por aquéllos y se opuso a los sucesos de la Granja, así como a las consecuencias jurídicas que se derivaron de los mismos con la aprobación de la Constitución de 1837, que se negó a jurar hasta 1838.

De nuevo en la embajada londinense, regresó a España, ya muy enfermo, en junio de 1843, falleciendo un mes más tarde.
Curiosidades

Tanto las relaciones entabladas con militares de alto rango durante la Guerra de Independencia como sus labores diplómaticas, permitieron a Miguel de Álava una amplia red de contactos internacionales que, en algunos casos traspasaron el ámbito de lo estrictamente profesional.

Así, en septiembre de 1813, el propio Príncipe de Orange, con quien coincidió en campaña, le felicitó por su inminente matrimonio y le pidió en tono distendido que le invitase a la ceremonia. La reina consorte francesa, María Amalia, le escribió sobre la futura boda de su hija y sobre otras preocupaciones familiares. Por último, no debemos olvidar la profunda amistad con el Duque de Wellington, antes referida.

Información sacada de:

http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_Ric ... %C3%81lava
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Re: Españoles de leyenda

Mensajepor nasredim » 01 May 2011 02:53

Ramón de Santillán

(Lerma, 1791-Madrid, 1863) Político y hacendista español. Luchó en la guerra de la Independencia, pero fue depurado tras la restitución absolutista (1823) y dejó el ejército en 1825. Ministro de Hacienda en 1840 y 1847, firmó la constitución del Banco de España, del que fue además primer gobernador (1849).

Información sacada de:

http://www.biografiasyvidas.com/biograf ... _ramon.htm
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En algunos momentos y en algun lugar es conveniente llevarla, pero mi consejo es que cuanto menos mejor.

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nasredim
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Re: Españoles de leyenda

Mensajepor nasredim » 01 May 2011 02:54

Joaquín Blake y Joyes

De ascendencia irlandesa y calidad noble, nació en Málaga el 19 de agosto de 1759. Sentó plaza de Cadete del Regimiento de Infantería América, el 10 de enero de 1774 cuando aún no contaba 15 años de edad. Nombrado el 18 de septiembre de 1775 Subteniente de Fusileros, dada su especial aplicación en 1777 se le designó Maestro de Cadetes. Siguió las vicisitudes propias de sus empleos asistiendo al bloqueo de Gibraltar y posterior participación en la ocupación de Mahón, siendo nombrado Subteniente de Granaderos el 13 de julio de 1781. Unos meses después, el 1 de marzo de 1782 alcanzó el grado de Teniente. Firmada la Paz de Versalles en 1783, se traslada nuevamente a la Península y el 27 de junio de 1784 se le nombra Teniente vivo con destino a la Academia de Cadetes del Puerto de Santa María. Asciende a Teniente de Granaderos con fecha 9 de junio de 1787 y a Capitán el 12 de agosto de 1791. Incorporado a su Regimiento, los días 25 de abril y 5 de mayo de 1793 asiste a las acciones de Sare o Zara y de Urrugne en los Pirineos Occidentales formando parte de las tropas del general Caro. Al crearse el Regimiento de Voluntarios de Castilla fue ascendido a Sargento Mayor, esperando como así fue, que los adiestrase con premura y pudiesen pasar al Rosellón. Después de diversas acciones, el día 19 de agosto de 1794 resultó herido en el ataque a la Muga. En 1795 ascendería a Teniente Coronel del Regimiento de Cazadores Voluntarios de la Corona. Estaba este Cuerpo formado con jefes, oficiales y soldados elegidos entre los mejores con la finalidad de que fuese un regimiento capaz de llevar a cabo las más complejas acciones y así intentar la elevación de la decaída moral del resto de las tropas. Por sus brillantes acciones se le premiaría con el grado de Coronel el 4 de septiembre. Unos días después, el 25 de septiembre solicita el retiro. y el empleo de coronel efectivo con fecha 18 de octubre del mismo año. y el generalato le llegaría en 1802, a poco de iniciada la guerra de Independencia, en el mes de junio de 1808 fue propuesto al grado de Teniente General. Fue Regente del Reino en diciembre de 1810. Por los méritos adquiridos en la batalla de Albuera fue ascendido a Capitán general en 1811. En febrero de 1812 fue hecho prisionero en Valencia y permanecería encerrado en el castillo francés de Vincennes hasta el año 1814 en que regresó a España. El 28 de abril de 1815 fue nombrado Ingeniero General de los Ejércitos. Falleció en Valladolid el 27 de abril de 1827.

Al general Blake, su experiencia y la densa acumulación de conocimientos profesionales que tenía referentes a las diversas Armas y Servicios del Ejército le había llevado a estudiar y proponer la creación de un Cuerpo especializado que pusiese a sus miembros en situación de poder interpretar y auxiliar las necesidades de los ejércitos en campaña. El Cuerpo de Estado Mayor, permanente y ávido siempre de prosperar conforme al arte de la guerra. Su propuesta se elevó al Consejo de Regencia de España e Indias, en 25 de mayo de 1810 y resultaría aprobada el siguiente 9 de junio. La existencia este nuevo Cuerpo posibilitaría que durante los siguientes cuatro años que aún duraría la guerra, se adoptasen medidas militares en un modo más coherente y previamente estudiados, y que el general Banús en su obra "Napoleón, 1796-1815", pp. 115, nos dice: "...A Napoleón le faltó un Estado Mayor General para transmitir sus órdenes y dar unidad a las operaciones...Napoleón no tuvo siquiera Jefe de estado mayor. Nominalmente lo era Berthier, pero en la practica no pasaba de ser un Secretario...".

Información sacada de:

http://gie1808a1814.tripod.com/persones/blake.htm
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En algunos momentos y en algun lugar es conveniente llevarla, pero mi consejo es que cuanto menos mejor.

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Re: Españoles de leyenda

Mensajepor POLILLA81 » 03 May 2011 02:17

Espero que os parezca acertada la inclusion del Guardia Molina, se que su muerte no fue tan apoteosica como la de algunos de los que aparecen aqui pero creo que merece aparecer como representante de los ¨Heroes Modernos¨ que tambien los hay.



GUARDIA CIVIL ANTONIO MOLINA:



El martes 17 de diciembre de 2002, cuando prestaba servicio de Seguridad Ciudadana junto a su compañero Guardia Civil Juan Aguilar Osuna, en el Puesto Principal de Collado Villalba (Madrid), se cruzaron sobre las quince horas y cincuenta minutos con un turismo Ford Escort azul, MA 4823 CI. Al infundirles sospechas los ocupantes del vehículo, se colocaron detrás del automóvil y le realizaron señales luminosas y acústicas para que se detuviera.
Los agentes descendieron de su vehículo, haciéndolo el Guardia Molina por el lado del conductor y el Guardia Aguilar por la parte del acompañante. Cuando ambos agentes se encontraban a la altura del Ford Escort, descendió el conductor del mismo esgrimiendo un arma y efectuando disparos sobre Antonio Molina, mientras que la persona que ocupaba el asiento del acompañante efectuaba disparos a través de la ventanilla sobre Juan Aguilar. Ambos agentes desenfundaron sus armas, repeliendo la agresión.

Como consecuencia del intercambio de disparos el Guardia Civil Molina (natural de Melilla, de 27 años de edad, soltero) recibió dos impactos de bala: uno a la altura del muslo de su pierna izquierda con orificio de entrada y salida y un segundo en el abdomen, a pesar de ser atendido por los servicios sanitarios que alertados se trasladaron a zona, como consecuencia de las heridas recibidas falleció. El Guardia Civil Aguilar (natural de Baeza -Jaén-, de 26 años de edad, soltero), recibió un impacto de bala en su antebrazo derecho, mientras que el conductor del vehículo recibió dos impactos uno en el cuello y otro en el pecho. Sin embargo, en los primeros momentos de confusión, ambos terroristas abandonaron el vehículo y emprendieron la huida. Uno de ellos se adentró en el municipio, donde a punta de pistola secuestró a la conductora de un Renault Clio y la dejó marcharse a 30 kilómetros del lugar de los hechos tras obligarla a conducir durante veinte minutos. Fue detenido con posterioridad poco antes de las veintidós horas y treinta minutos en San Sebastián.

Durante el transcurso del incidente varios vehículos que circulaban en el mismo sentido de marcha se pararon, procediendo sus ocupantes a auxiliar a los heridos. Uno de los conductores que detuvo su vehículo era el Guardia Civil Cesar Silos Lázaro, perteneciente al Destacamento de Tráfico de Collado Villalba, quien se dirigía junto a su esposa hacía Madrid, el cual al observar el tráfico interrumpido descendió de su vehículo pudiendo ver a los dos Guardias Civiles sangrando en la calzada, quienes le indicaron que la otra persona que sangraba, vestida con ropa de paisano y que se dirigía hacia la mediana era uno de los asesinos, por lo que se dirigió decididamente hacia él, a pesar de encontrarse desarmado, y procedió a su detención y a dar parte a la Guardia Civil mediante la emisora del vehículo.

La otra persona que viajaba en el Ford Escort a punta de pistola paró un turismo y emprendió la huida, siendo detenido con posterioridad en San Sebastián (Guipúzcoa). Con esta intervención se detuvo a dos miembros de ETA (Gotzon Aramburu Sudupe y Jesús María Etxeberría Garaicoetxea) que formaban parte de un «comando itinerante», y fueron identificados como los autores del atentado con coche bomba cometido el pasado día 3 de este mes en un aparcamiento situado en la plaza Alfonso XIII de Santander, y se evito la colocación de 10 paquetes explosivos y un coche bomba (con 90 kilos de dinamita y cloratita) que los integrantes del comando tenían pensado explosionar durante una macabra «campaña navideña» en centros comerciales y un edificio público de Madrid.


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